La campaña de Casado: de "Frankenstein" a "Titanic" con vuelta al ruedo

El líder del PP, Pablo Casado durante un acto de la campaña electoral. EFE/Javier Cebollada.

Madrid, 8 nov (EFE).- El líder del PP, Pablo Casado, termina su campaña con una figurada vuelta al ruedo en el plaza de Las Ventas, a la espera de salir a hombros el próximo 10N de camino a la Moncloa y después de haber centrado sus críticas en el Gobierno, que ve una mezcla entre "Frankenstein" y "Titanic".

En medio se ha cruzado la sentencia del procés son los disturbios que ha generado en Cataluña y la subida de Vox en las encuestas, ante la que el PP se ha cuidado de no mostrarse preocupado.

De hecho, Casado ha puesto al presidente de Vox, Santiago Abascal, a la altura de un mero "novillero" que no tiene comparación con el "gran torero" que sale a arriesgarse a la plaza.

La experiencia del PP en el Gobierno es su baza frente a este partido y también frente a Ciudadanos, a cuyos votantes ha reclamado un "voto útil" para el PP.

Pero el objetivo a batir en estas elecciones es el candidato socialista y presidente en funciones, Pedro Sánchez, porque para Casado este es un partido de solo dos equipos, al que Ciudadanos y Vox asisten "desde el sofá" de casa o desde "la barra del bar" criticando las alineaciones desde la barrera.

Así se ha movido el presidente de los populares en sus actos, entre los símiles deportivos, náuticos y taurinos, para repartir un poco de crítica a cada uno, siempre en una línea más moderada que el 28A.

Un tono que solo elevó la víspera del debate electoral televisado para acusar a Sánchez de hacer coincidir la campaña electoral con violencia por la sentencia del procés y responsabilizarle de lo que pueda pasar el domingo, si hay actos violentos durante la jornada de votación.

Y es que los dos ejes principales de su discurso han sido la crisis en Cataluña y la crisis económica que, a su juicio, ya "está aquí". Ante la primera advierte Casado de que hay un Gobierno "Frankenstein" de PSOE, Podemos y los independentistas que Sánchez tiene previsto volver a reeditar.

Ante la segunda, el panorama dibujado por el líder popular es la de un Gobierno que se ha convertido en un "Titanic" a punto de naufragar y una España que solo puede salvarse si vuelve a confiar el rumbo del barco al PP, con un equipo "experimentado" que sabrá afrontar la tormenta.

Casado se ha ido creciendo en esta campaña, en la que afronta su particular reválida tras la caída a 66 escaños del 28A, y ve ya posible casi duplicar esa cifra. Tras empezar la precampaña con la perspectiva de incrementar un mínimo de 20 escaños, ahora se ve en los 110 y en "empate técnico" con el PSOE.

Otros, como el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, solo pueden ser "comparsas" de los socialistas, según Casado, pero él considera que puede ganar y disputarle el puesto de presidente a Sánchez si consigue sumar los escaños suficientes con Vox y un partido naranja en claro descenso en las encuestas.

Se trata de "sumar para unir y unir para ganar", tal y como ha repetido desde la convocatoria de la repetición electoral, el voto de centro derecha dividido entre los tres partidos.

Para Casado esto es un duelo a dos, un mano a mano con Sánchez en el ruedo electoral, y tras el 10N, solo puede quedar uno.

Por Mónica Sequeiro