El camino de Reino Unido hacia un posible primer ministro de minoría étnica

·7 min de lectura
© Jessica Taylor / AFP

La lista de aspirantes para ocupar la vacante de primer ministro de Reino Unido es muy diversa, resultado de años de trabajo para promover el talento de las minorías étnicas dentro del Partido Conservador. Pero, ¿tener un primer ministro negro o asiático sería un avance en materia de igualdad racial para Reino Unido?

Cuando Boris Johnson dio un pasó adelante el 7 de julio y anunció su renuncia, también dio comienzo a la carrera por ocupar el cargo de líder dentro del Partido 'Tory'. Y es que quien se convierta en la cabeza de los conservadores se convertirá, por defecto, en primer ministro de Reino Unido.

Entre los ocho candidatos que han conseguido las nominaciones suficientes para poder competir por el puesto, la diversidad está muy presente. Cuatro son mujeres y cuatro no asistieron a universidades de élite -como Oxford o Cambridge-, requisito habitual para los primeros ministros. Cuatro tienen ascendencia de minorías étnicas.

Uno de ellos es el excanciller -uno de los favoritos-, lo que plantea la posibilidad de que un partido tradicionalmente considerado masculino, blanco y elitista pueda dar lugar al primer primer ministro procedente de una minoría étnica en la historia de Reino Unido. Rishi Sunak, ex titular de Economía, nació en Southampton, pero sus padres son indios que emigraron desde África Oriental.

"Estamos entrando en una era en la que la historia de los migrantes es una parte central de la historia política en todos los países de Europa Occidental", afirma Rob Ford, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Manchester y autor de 'Brexitland'.

En Reino Unido, el nombramiento del primer primer ministro que no sea blanco "sería un momento simbólicamente poderoso, y muy significativo en términos de cómo las naciones se ven a sí mismas y son vistas por otros".

Cambio de la imagen del partido

Esta diversidad entre los candidatos a líder conservador es resultado de un esfuerzo concertado. En 2005, el líder del partido y futuro primer ministro, David Cameron, anunció su intención de "cambiar la cara del partido conservador" aumentando el número de diputadas, discapacitados y minorías étnicas.

"Se les veía como un partido intolerante y divisivo", sostiene Ford. "El objetivo era impulsar el atractivo de los conservadores entre los votantes de minorías étnicas, pero también entre los votantes blancos liberales que consideran la intolerancia del partido como un gran obstáculo para votar".

Cameron creó una lista de candidatos diversos que se presentaron y obtuvieron escaños en el Parlamento. Desde entonces, muchos de esos diputados han llegado a trabajar en la cúpula del Gobierno. El Partido Conservador pasó de tener su primer miembro de minoría étnica en el Gabinete en 2014 a tener el Gabinete con mayor diversidad étnica de la historia británica en 2021.

Aunque dos tercios de los diputados de minorías étnicas pertenecen al Partido Laborista, el protagonismo de los conservadores de minorías étnicas ha sido decisivo para cambiar la marca del partido.

"Realmente es un ejemplo de la elección política de un líder de hace 16 años y que ha tardado en dar sus frutos (...) Pero cuando el efecto se produce, es bastante dramático. Esencialmente, uno de cada tres diputados de minorías étnicas en la bancada conservadora se presenta actualmente como líder", apunta Ford.

Un "flaco favor" a la igualdad

Más allá del cambio de imagen del partido, contar con una lista tan diversa de aspirantes al liderazgo aporta beneficios reales. "Una lista de candidatos diversa es fundamentalmente importante para retener a los mejores talentos para cualquier puesto", dice Halima Begum, directora general de 'Runnymede Trust', un grupo de reflexión británico sobre cuestiones de raza y minorías.

"Pero es muy diferente que haya una lista de preseleccionados diversa respecto a si esos candidatos harán lo mejor o lo posible en cuestiones de diversidad", sostine Begum.

El Partido 'Tory' ya ha roto las barreras tradicionales anteriormente: tuvo el único primer ministro perteneciente a una minoría étnica, Benjamin Disraeli -de origen judío- y también la primera mujer en ocupar el cargo, Margaret Thatcher.

Sin embargo, en los once años que estuvo en el poder, Thatcher hizo un flaco favor a otras mujeres; sólo nombró a una mujer en su gabinete alegando que ninguna otra era "suficientemente buena".

Un escenario similar, en el que un líder de una minoría étnica no garantiza mayor acceso a otras personas de minorías étnicas, es previsible en 2022.

La fiscal general y candidata a ser líder conservadora, Suella Braverman, es de padres procedentes de Mauritania y Kenia, pero se ha descrito a sí misma como "hija del Imperio Británico". La exabogada ya ha prometido que, si se le vota como líder, librará una "guerra contra el wokismo -término originario de Estados Unidos, que inicialmente se refería a la conciencia sobre el racismo-" y salvaguardará el controvertido plan del Gobierno de enviar a los solicitantes de asilo a Ruanda, incluso si eso significa que Reino Unido sea expulsado del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

En 2021, la también candidata y exministra de Igualdad, Kemi Badenoch, supervisó un polémico informe de la Comisión sobre Disparidades Raciales y Étnicas que declaraba que "muy pocas" desigualdades en la sociedad británica estaban "directamente relacionadas con el racismo". Ha prometido luchar contra la política identitaria si llega al poder.

"Se hace un flaco favor a la igualdad diciendo que una vez que nuestro primer ministro es diverso, somos post-raciales. Nuestra esperanza es ver un conjunto de políticas que realmente promuevan más inclusión y diversidad. Y lo que sería increíblemente decepcionante es que alguno de esos candidatos acabe promoviendo políticas que sean activamente perjudiciales para las minorías", subraya Begum.

Un avance significativo

El nuevo primer ministro del Reino Unido se anunciará el 5 de septiembre. Si Sunak gana la carrera por el liderazgo, se convertirá en el segundo líder que no es blanco en un país de Europa occidental, tras el anterior jefe de Gobierno de Irlanda, Leo Varadkar, de ascendencia india.

Esto sería notable, simbólicamente hablando. También sería significativo para las propias comunidades étnicas minoritarias de Reino Unido.

"No es una panacea para las desventajas estructurales a las que se enfrentan esos grupos, pero dice algo sobre la aceptación. Estar ausente de esas mesas altas es algo que se siente amargamente, así que la eliminación de esa ausencia es un avance significativo", argumenta Ford.

Sin embargo, la contienda por el liderazgo conservador se produce en un contexto excepcionalmente difícil. Necesitan reconstruir la confianza en el Gobierno tras la ristra de polémicas y la espiral de impopularidad que recayeron sobre Johnson en sus últimos meses en el poder. Y no hay soluciones sencillas para la crisis del coste de la vida, las divisiones actuales sobre el Brexit o las complejas negociaciones comerciales en Irlanda del Norte.

"El origen étnico de nuestro próximo primer ministro es, en muchos sentidos, secundario; lo que más importa es que el próximo líder de la nación haga lo mejor posible por el país. Los conservadores han sido históricamente buenos creando oportunidades para los mejores talentos y, en este caso, el trabajo del futuro premier es mantener a los conservadores en el poder. No importa el perfil étnico que tengan", sostiene Begum.

Y hay indicios de que la mayoría de la población británica está de acuerdo con esta afirmación. Una encuesta realizada por el think tank 'British Future' en 2022 reveló que el 84% de los británicos se sentirían cómodos con un primer ministro de una minoría étnica. Alrededor de tres cuartas partes afirmaron que veían la diversidad étnica como parte de la cultura británica, un cambio respecto a 2011, cuando más de la mitad veía la diversidad étnica como una amenaza.

Sea quien sea el o la premier en septiembre, uno de los aspectos más notables podría ser que el origen étnico ya no es un factor definitorio -o diferenciador- para los líderes políticos que compiten por el puesto más alto.

"Dudo que se mencione mucho su herencia o etnia, a menos que decidan mencionarlo en la campaña. Es muy significativo que podamos estar llegando a un punto en el que, para muchísima gente, la etnia simplemente no entre en sus cabezas como factor", concluye Ford.

*Adaptado de su versión original en inglés

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente