Cambridge recibe a más estudiantes negros, alentados por el rapero Stormzy

Pauline FROISSART
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Ir a Cambridge "era el sueño de mi vida", asegura Matthew Omoefe Offeh, de 18 años, uno de los cada vez más numerosos estudiantes negros que ingresan a la prestigiosa universidad inglesa, alentados, entre otros, por el rapero británico Stormzy.

Originario de Luton, unos 50 km al norte de Londres, Matthew acaba de empezar Ingeniería en el Magdalene College, fundado en 1428 en la célebre ciudad universitaria a orillas del río Cam.

Lo ha hecho gracias al apoyo de Target Oxbridge, un programa diseñado para identificar a talentuosos estudiantes negros de origen modesto y ayudarles a acceder a Oxford y Cambridge.

Las dos históricas universidades, que forman tradicionalmente a las élites, están trabajando para abrirse a las clases trabajadoras y las minorías.

"Algunos piensan que no encajarán, que Cambridge no es un lugar para estudiantes negros (...) pero eso no debería ser una preocupación", dice Matthew, uno de los 137 estudiantes negros británicos admitidos este año, 50% más que el año pasado.

En el curso 2015/16, eran sólo 38. Este año el 4,6% de los estudiantes británicos son negros, por encima del porcentaje (3,3%) que esa comunidad representa en la población de Inglaterra y Gales.

"Es la cifra más alta que hemos tenido nunca", dice el profesor Graham Virgo, vicerrector de la universidad. "Hemos hecho grandes esfuerzos para animar a más estudiantes negros a que presenten su candidatura", dice, después de que la universidad "se diera cuenta de que los estudiantes negros estaban infrarrepresentados".

- Mayor "visibilidad" -

Con algunas de las instituciones más prestigiosas del planeta, el mundo académico británico sigue marcado por una "profunda discriminación estructural y sistémica", denunciaba en junio, en pleno movimiento Black Lives Matter, Valerie Amos, la primera mujer negra que dirige una institución universitaria en el Reino Unido, la Escuela de Estudios Orientales y Africanos de la Universidad de Londres.

"¿Por qué hay sólo unas 25 mujeres negras entre los casi 19.000 profesores del Reino Unido y sólo 400 profesores negros o de minorías étnicas?", escribía esta exresponsable laborista. "¿Por qué es más probable que los estudiantes negros abandonen la universidad, reforzando la desigualdad en lugar de resolverla?", se preguntaba.

Para abrir su reclutamiento de estudiantes más allá de las caras escuelas privadas, Cambridge ha lanzado campañas de información, establecido becas y destacado a sus estudiantes negros en las redes sociales.

A esto se sumó el impulso del muy popular rapero Stormzy, que en 2018 lanzó una beca para apoyar a los estudiantes negros que sueñan con Cambridge pero que no pueden pagar su matrícula (casi 12.000 dólares al año) y gastos como el alojamiento.

Este año, dos estudiantes recibieron 18.000 libras (más de 23.000 dólares) para el curso 2020/21.

"Ha sido muy importante para estos estudiantes. (...) Pero también ha jugado un papel importante en términos de visibilidad", explica Virgo.

- "Descolonizar" las bibliotecas -

Wanipa Ndhlovu, de 20 años, en su último año de grado en Derecho en el Trinity College, afirma haber "visto realmente un cambio".

Primera de su familia en estudiar en Cambridge, recuerda cuáles fueron sus primeras impresiones.

"Mi primera reacción fue 'es abrumador'" y "una de mis grandes preocupaciones era que no iba a encontrar a gente como yo", dice esta joven, que hizo amigos involucrándose en una asociación estudiantil para estudiantes de África y el Caribe.

En Cambridge, Wanipa dice que ha sido "microagredida o ignorada" por algunas personas. Pero llegada al Reino Unido desde Zambia cuando tenía tres años, pone en perspectiva estos "incidentes aislados" y asegura que "no caracterizan" su situación general.

La muerte de George Floyd, un estadounidense negro, a manos de un policía blanco en Minneapolis, fue "muy difícil" de sobrellevar, afirma: "Me hizo darme cuenta de nuevo que no importa lo que haga, lo que logre, hay muchas personas que no me verán como su igual".

El profesor Virgo se encontró entonces con muchos estudiantes.

"Nos aseguramos de que sus voces se escuchen en las aulas y revisamos nuestros planes de estudio para asegurarnos de que nuestra enseñanza refleje las voces negras y la experiencia negra", explica.

También se puso en marcha un programa de "descolonización de las bibliotecas" para diversificar y ampliar las colecciones.

pau/acc/mar