El estremecedor pronóstico que pone fin a nuestro modelo de civilización

Centrales como ésta dejarán de ser rentables en pocos años. (Getty Images)

El motor de la Primera Revolución Industrial fue el empleo de fuentes energéticas como el carbón y la invención de la máquina de vapor. Los ingenios de la segunda tuvieron que ver con el desarrollo en las industrias siderúrgicas, eléctricas, químicas y petroleras. Ahora, la humanidad afronta un reto distinto en el que todo lo aprendido hasta este punto debe ser readaptado, es por ello que se está llevando a cabo una Tercera Revolución Industrial que apuesta por la energía limpia y la digitalización. 

Así lo ve el economista, Jeremy Rifkin, autor de más de 20 libros, entre ellos el recién publicado ‘The Green New Deal’, en el que sienta las bases de la nueva realidad a la que se enfrenta la humanidad, un contexto nada halagüeño si no se comienza a reescribir el futuro desde ya. 

Su propuesta es firme: o entramos en una economía de “cero carbono” o en 80 años desaparecerán el 50 por ciento de las especies que cohabitan en el planeta Tierra. Para este teórico es necesario crear una nueva fase de modernización que se base en la unión de Internet, la comunicación 5G, las plataformas digitales, el transporte eléctrico y las energías renovables. 

Rifkin es consultor para la Unión Europea y la República de China. También lo fue durante la primera etapa de Angela Merkel como canciller de Alemania, a quien le hizo una sola pregunta cuando la conoció: “¿Cómo va usted a hacer que la economía en su país crezca?”. Aquella cuestión sirve no solo para el considerado como el motor de Europa, sino para la gran mayoría de los países del mundo.

“Los negocios de las naciones dependen de las infraestructuras creadas durante la Segunda Revolución Industrial, con telecomunicaciones, combustibles fósiles, energía nuclear, transportes por carretera de combustión interna, ferrocarriles, además de transporte aéreo y marítimo. Todo esto en un contexto en el que sabemos que los niveles de máxima productividad ya tocaron techo hace 10 o 15 años”, afirmó Rifkin a Business Insider en 2017

El economista estadounidense, Jeremy Rifkin (Getty Images)

En otras palabras, por qué seguir apostando por un modelo que además de ser insostenible para el medio ambiente, también está llamado a fracasar económicamente. Para el economista es tiempo de avanzar, por las buenas - anticipando el fracaso económico de un modelo que pronto será obsoleto - o por las malas - obligados por los desastres naturales derivados de un modelo insostenible. Según Rifkin, aún estamos a tiempo, pero es necesario moverse a un ritmo mucho más rápido que el actual para evitar lo que él mismo anticipa como una catástrofe.

“Debemos asumir que estamos a punto de vivir una extinción masiva. En las próximas ocho décadas podremos perder un 50 por ciento de todas las especies que habitan en la Tierra. La última vez que tuvimos una extinción de esta magnitud fue hace 65 millones de años”, afirmó en una entrevista reciente a La Sexta. “Nos quedan 11 años para transformar la civilización y aprender a vivir de una manera diferente. Tenemos que desechar todo lo que hemos aprendido hasta ahora y empezar de cero”, agregó.

Rifkin propone borrar lo escrito hasta el momento y reescribir la historia de una manera acorde a nuestros tiempos. Esto significa aprovechar la tecnología para aportar a una economía de colaboración, donde las personas puedan ayudarse entre sí con la misma facilidad con la que comparten vídeos entre amigos. 

“Nos estamos moviendo de la globalización, donde hay algunas compañías y gobiernos que controlan todo, a la glocalización”, afirmó. “Se están creando pequeñas y medianas empresas de alta tecnología que trabajan de forma colaborativa y se conectan entre sí a través de plataformas ágiles y autosuficientes, que no dependen de las grandes compañías. Hay millones de personas que generan su propia energía solar y eólica. De la misma manera en la que interactúan en internet y redes sociales, la energía que no usan la comparten por medio de una especie de red de energía en todos los continentes. Se hace usando la misma tecnología y datos que se emplean para compartir noticias, entretenimiento y conocimiento en la comunicación pero ahora es energía. 

Se trata de un cambio en la manera en la que organizamos nuestro día a día. Supone más poder regional pero sin eliminar el control de los Estados porque ellos tienen que crear las regulaciones pero significa que las personas tendrían más poder”, apuntó.

Manifestación en Madrid durante la Cumbre del Clima. (Getty Images).

La propuesta de Rifkin alude a una lógica económica que resulta ilógica. Es difícil de entender que la economía todavía dependa de una combustión de fósiles que lleva dos siglos marcando la pauta de la civilización y que en este punto sea más costosa que la energía solar o eólica. Incluso la energía nuclear y el gas natural son más caros. Su predicción es que para 2028 el modelo de combustión fósil sufrirá quebrará y para apuntalar su teoría alude a datos de varias fuentes. Según el conglomerado bancario, Citigroup, las pérdidas de toda la infraestructura ascenderán a 100 billones de dólares. La revista The Economist habla de 40 billones. Las estimaciones de Rifkin apuntan a que en una década, la Tercera Revolución Industrial, sustentada en la energía solar y eólica, así como en el transporte eléctrico terminará de enterrar las bases de esta civilización. 

Este cambio irá acompañado de una manera distinta de hacer política, donde la izquierda y la derecha desaparecerán y donde los límites territoriales experimentarán cambios. Para explicarlo, puso el ejemplo de los sucedido con los recientes incendios en el Amazonas

“Esto va más allá de la política, estamos hablando de salvar la especie humana. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, fue el primero en decirle a su homólogo brasileño, Jair Bolsonaro, que por favor no dejara que el Amazonas siguiera ardiendo. Es el pulmón del planeta. El presidente de Brasil dijo que ese es su territorio. Eso es geopolítica, y Macron estaba haciendo política de biosfera. Ahora tenemos que entender que hay otros límites más allá de las fronteras. Cada país debe ser responsable de sus 19 kilómetros de biosfera. Desde la estratosfera hasta el agua, desde donde emana toda la vida que existe en el planeta”, sostuvo.

Madrid está celebrando la Cumbre del Clima del 2 al 13 de diciembre tras ofrecerse como alternativa después de los problemas sociales que vive Chile. Durante este periodo, los líderes mundiales deberán encontrar soluciones para enfrentar el cambio climático, una preocupación que trasciende de manera distinta según desde el país que se mire. Si Estados Unidos, con Donald Trump a la cabeza, está en proceso de sacar al país de la Cumbre de París, otras naciones como Nueva Zelanda se han comprometido a llegar a las cero emisiones de carbono para 2050. La Eurocámara, publicó la semana pasada que la situación climática está cerca de ser irreversible. 

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