El cambio climático se debe encarar con justicia social, dice la ministra chilena del Ambiente

En la imagen un registro de la ministra de Medio Ambiente de Chile, Carolina Schmidt. EFE/Alberto Valdés/Archivo

Washington, 28 nov (EFE).- El mundo no puede encarar el desarrollo y la justicia social sin atender al cambio climático y viceversa, afirma la ministra del Ambiente de Chile, Carolina Schmidt, en un artículo publicado hoy por la revista Science.

El país sudamericano debía haber acogido la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, pero el gobierno del presidente Sebastián Piñera suspendió la reunión debido a las protestas violentas contra el aumento del costo de vida.

La conferencia se realizará la semana próxima en Madrid y la ministra Schmidt sostuvo que "el compromiso de Chile de mantener su presidencia de la conferencia a lo largo del año señala un momento clave en la acción sobre el clima".

Ese punto, según Schmidt, "lleva a Chile y al resto de la comunidad global a reconocer las conexiones entre las crisis sociales y la crisis del clima, y a apoyar políticas climáticas que no dejen a alguien abandonado".

El gobierno de Chile ha movilizado "una alianza que alienta a los países, regiones, ciudades, empresas e inversionistas a acelerar las medidas para reducir las emisiones que calientan la atmósfera y a disminuir la vulnerabilidad a los efectos del cambio climático", agregó.

Chile se ha propuesto alcanzar la neutralidad en las emisiones de carbono para el año 2050 lo cual requerirá "una de las clausuras de carbón más rápidas de cualquier país ya que el carbón produce alrededor del 40 % de la generación de electricidad" en el país.

Schmidt describió otros programas iniciados en Chile que incluyen una meta de generación de al menos el 60 % de la energía consumida a partir de fuentes renovables para 2035, y una flota completa de medios de transporte públicos con vehículos eléctricos para 2050.

"Pero lidiar con el cambio climático requerirá no sólo transformaciones técnicas y prácticas en sectores como la energía y el transporte, sino también transformaciones sociales," añadió. "El cambio climático amplifica las desigualdades sociales".

Ese trastorno en el clima del planeta causa un aumento de los niveles del mar, sequías, aumento de las temperaturas e incendios forestales y otros perjuicios que afectan el suministro de comida, el agua, el aire, la tierra y la energía.

"Algunos grupos resultan más afectados que otros dependiendo de dónde viven y su capacidad para encarar estos problemas", añadió la ministra. "Lo que se necesita son 'transiciones verdes' que sustenten a quienes viven en la pobreza y en comunidades indígenas con escasos recursos, al igual que las comunidades urbanas golpeadas por los costos más altos de la energía y la contaminación del aire y el agua".

"Aunque las protestas ciudadanas en Chile contribuyeron a la decisión de realizar la conferencia del clima en otra parte, el resultado envía un mensaje importante: los países no pueden encarar el desarrollo y la prosperidad sin atender el cambio climático y viceversa", señaló.

"Esperemos que la crisis social en Chile tendrá un impacto en la conferencia en Madrid y en la forma en que los países toman sus decisiones, incluidas las relacionadas con una economía que produzca menos carbono y sea más flexible", concluyó Schmidt.