El calvario no termina: Florida no quiere recibir al crucero holandés que salió de Buenos Aires

LA NACION

Los pasajeros del crucero que salió el 8 de marzo de Buenos Aires están ansiosos por desembarcar una vez que lleguen a Florida, Estados Unidos, pero el gobernador se niega a permitirlo, alegando que el estado no tiene suficientes recursos.

El gobernador, Ron DeSantis, sostiene que los recursos de salud del estado ya están bajo intensa presión para hacerse cargo de otros casos de coronavirus. La Guardia Costera de Estados Unidos informó hoy que la decisión sería canalizada a Washington si las autoridades no se ponen de acuerdo.

Los cruceros Zaandam y Rotterdam podrían llegar mañana y, por lo menos, dos personas a bordo necesitan atención de emergencia. Entre los más de 1300 tripulantes y pasajeros, hay 14 argentinos.

Un "comando unificado" de funcionarios estatales, locales y federales recibió la autoridad para aprobar un plan detallado de atraco que requiere que la compañía Holland America atienda todos los problemas médicos sin que impacte a los ya saturados hospitales del sur de Florida. "Ya no quedan opciones excelentes. Todos son resultados difíciles", dijo la capitana de la Guardia Costera Jo-Ann Burdian a comisionados del condado Broward.

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Holland America dijo que el Rotterdam recibió a la mayor parte de las personas que parecían estar saludables de su embarcación gemela y dejó a 450 pasajeros y 602 tripulantes en el Zaandam, incluso a más de 190 que dicen estar enfermos. Más de 300 ciudadanos estadounidenses están en los dos barcos.

El jefe de policía del condado Broward, Gregory Tony, dijo que la situación era una "crisis humanitaria" y pidió a los comisionados no votar basados en sus emociones. Permitir que el barco atraque saturaría el sistema local de atención médica y pondría en riesgo adicional a los residentes, advirtió.

"Esta embarcación ya ha sido rechazada por varios países", dijo Tony. "Estamos bajo circunstancias muy, muy críticas en donde como condado tendremos que determinar si estamos dispuestos a aceptar esta responsabilidad".

Los cruceros se volvieron parias cuando país tras país cerró las fronteras en respuesta a la pandemia. Los pasajeros dijeron que les pidieron mantenerse en sus camarotes oscuros con las cortinas abajo cuando atravesaron el Canal de Panamá.

Por lo menos dos de las cuatro muertes en el Zaandam fueron causadas por el coronavirus, según las autoridades panameñas. Carnival dijo que nueve personas más han resultado positivas y, aunque muchos más han reportado sentirse enfermos, la mayoría de los pasajeros y tripulación de ambas embarcaciones parecen estar sanos.

En diálogo con LA NACION, Juan Henning, uno de los argentinos a bordo, contó: "Se hace duro el encierro. Ya hace como 10 días que estamos en el camarote".

Con información de la agencia AP