Calefactores: ¿cuál es la mejor opción y en qué debes fijarte antes de comprarlo?

Unas manos calentándose en una estufa eléctrica.
Unas manos calentándose en una estufa eléctrica.

Unas manos calentándose en una estufa eléctrica.

Con la llegada del otoño, el invierno a la vuelta de la esquina y el aumento de los precios de la luz y el gas, es más importante que nunca ser previsores para poder soportar el frío de la manera más liviana posible.

Muchos hogares van a ver imposible encender siquiera la calefacción y han optado por adquirir calefactores de bajo consumo para evitar que las facturas se disparen, sobre todo en el caso de las comunidades de vecinos con calefacción central.

Por esta razón, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha elaborado un listado de los mejores calefactores para este invierno. Antes de enumerar los más prácticos, la organización advierte en el texto de que “deben usarse como sistemas de apoyo o complementarios, y preferiblemente por poco tiempo”.

También es importante tener en cuenta las preferencias de cada uno y, en función de estas características, elegir el que más nos convenga: ruido que emiten, fácil transporte o si cuentan con termostato. En cuanto a eficiencia, la OCU asegura que “las estufas de butano y propano y las de parafina son las opciones más económicas para calentar tu casa”.

Radiadores de aceite

La OCU explica en su web que una de las grandes ventajas de este tipo de aparatos es que “son silenciosos” y, además, están “preparados para funcionar largo rato”. Sin embargo, también avisa de que “calientan con lentitud” y suelen ser “grandes y pesados”.

Termoventiladores

Son los clásicos ventiladores de aire caliente. Al contrario que en el primer caso, estos son “pequeños, ligeros y fácilmente transportables”. Otra de sus virtudes es que proporcionan calor de manera rápida, a pesar de que en ocasiones pueden ser “ruidosos” y su corriente de aire “molesta”.

Convectores

La organización explica que “son silenciosos y aptos para un uso prolongado”, pero, en cambio, tardan mucho tiempo en calentar una habitación y “casi nunca sirven para los cuartos de baño”, aseguran.

Radiadores halógenos

Este tipo de aparatos son “rápidos y silenciosos”. Sin embargo, la cobertura de calor que desprenden es muy limitada, aproximadamente de dos metros, de manera que “se pierde rápidamente al alejarse de ellos”. La OCU advierte también de que hay que ser “precavido” con ellos porque alcanzan temperaturas muy altas.

Estufas de gas butano

Teniendo en cuenta el elevado coste de la energía, es preciso señala que estos calentadores no necesitan electricidad y “son muy potentes”. En cambio, funcionan con bombonas pesadas de gas que hay que ir cambiando.

Estufas de parafina

Del mismo modo que las de gas butano, “son muy potentes y no necesitan electricidad, pero emiten también gases contaminantes”. Sin embargo, tiene el añadido de que “provocan algo de humedad en el aire”.

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