La solución de Barcelona para que los Reyes Magos lleguen a los niños pese a no haber cabalgata

Elena Santos
·Redactora.
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Una imagen de la cabalgata de Barcelona de 2017. (Photo: JackF via Getty Images)
Una imagen de la cabalgata de Barcelona de 2017. (Photo: JackF via Getty Images)

Los Reyes Magos son, ante todo, magos, y en esta atípica Navidad marcada por el coronavirus están encontrando sus vías para llegar hasta todos los niños.

En Barcelona, el Ayuntamiento ha cancelado la tradicional cabalgata para evitar aglomeraciones, pero llegarán a todas las casas a través de un programa televisivo de una hora y por una instalación en el Fòrum en la que, con cita previa, los niños podrán visitar el cargamento de regalos de Oriente.

Sus Majestades, acompañados por los pajes, llegarán al puerto de la capital catalana el 5 de enero en el pailebote Santa Eulàlia y harán un pequeño recorrido hasta llegar al muelle del Fòrum, donde desembarcarán y serán recibidos por la alcaldesa de la ciudad, Ada Colau.

Sus Majestades, acompañados por los pajes, llegarán al puerto de la capital catalana el 5 de enero en el pailebote Santa Eulàlia

Desde allí, acudirán al recinto donde tienen guardado su cargamento para preparar la distribución de regalos y juguetes, un espectáculo acompañado de música y baile que retransmitirán conjuntamente las televisiones públicas TVE, TV3 y betevé.

Ese mismo espacio del Fòrum, cuya escenografía recreará las tradicionales carrozas, se podrá visitar antes de la llegada de los Reyes Magos, entre el 28 de diciembre y el 5 de enero, con reserva previa y un horario de mañana —de 11:00 a 14:00— y tarde —de 16:00 a 20:00—, a excepción del 1 de enero, que permanecerá cerrado.

Se trata de un recinto de una hectárea, pensado para ser visitado en unos 50 minutos a través de 700 metros lineales de recorrido, con ocho instalaciones en las que habrá desde carrozas a herramientas, vestuarios y todo tipo de utensilios reales, así como las tradicionales ambientaciones de la cabalgata, carboneros incluidos.

Una de las típicas escenas navideñas que este año no podrá repetirse es la entrega de cartas en mano a los pajes, aunque se habilitarán pantallas para que los más pequeños puedan interactuar con ellos, así como un rincón para que puedan depositar sus misivas.

“Es un espacio amplio, al aire libre, diáfano y bien conectado con el transporte público que permite aplicar todas las medidas sanitarias”, ha resaltado el teniente de alcalde de Cultura, Joan Subirats.

En los diferentes distritos de la ciudad tampoco habrá cabalgatas

En los diferentes distritos de la ciudad tampoco habrá cabalgatas, puesto que las itinerancias y los pasacalles están prohibidos por la pandemia, tal y como ha recordado Subirats, quien ha señalado que se desplegarán en cambio un conjunto de actividades en la céntrica Plaça de Catalunya cuyo programa se detallará más adelante.

Tampoco se instalará el habitual pesebre de la Plaça de Sant Jaume, pero se montará una exposición en el patio interior del ayuntamiento que recorrerá los diez últimos años de historia de esta tradición y que también requerirá de cita previa para visitarla. Sí se montará en cambio el pesebre del Museo Frederic Marès, que elabora la Asociación de Pesebristas de Barcelona y que este año evocará el paisaje de una villa costera, así como el del Monasterio de Pedralbes.

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Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.