Córdoba, entre el antikirchnerismo y el antiporteñismo de cara a las legislativas en Argentina

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Una de las disputas clave en las elecciones legislativas del próximo 14 de noviembre en Argentina se dará en la provincia de Córdoba, con epicentro en su capital, que lleva el mismo nombre, y donde se alzan con fuerza voces opositoras al Gobierno nacional.

Siempre en velada puja con Rosario por mantenerse en el podio de la segunda ciudad de Argentina, Córdoba, en el centro del país, se ha destacado por sus históricas rebeliones, incluidas la Reforma Universitaria de 1918, que permitió la incorporación de estudiantes, graduados y personal docente y no docente en el gobierno de su universidad estatal; y el denominado "Cordobazo", una revuelta obrero-estudiantil que se produjo en 1969 en rechazo a la dictadura del general Juan Carlos Onganía, presidente de facto entre 1966 y 1970.

Se estima que esta ciudad tiene 1,4 millones de habitantes y es la más densamente poblada de la provincia, de 3,8 millones de habitantes. Hoy en día, ambas jurisdicciones están gestionadas por la coalición liderada por el peronismo local, denominada Hacemos Por Córdoba (HpC).

A HpC, antes Unión Por Córdoba, pertenece el gobernador, Juan Schiaretti, y el intendente, Martín Llaryora. Esta coalición se opone al también peronista Frente de Todos (FdT), fuerza que administra actualmente el país y cuyo electorado se identifica mayoritariamente con el "kirchnerismo", corriente de la expresidenta y actual vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

La provincia de Córdoba pone en juego cinco bancas de Diputados de Juntos Por el Cambio (JxC), entre cuyos líderes está el expresidente Mauricio Macri; tres de HpC, y una del FdT; al tiempo que en el Senado se disputan dos de JxC y una del FdT.

Córdoba, un motor económico argentino

Córdoba tiene un peso importante en la generación de ingresos del país. El Producto Geógrafico Bruto (PGB) de la provincia representa, aproximadamente, el 8% del Producto Interno Bruto nacional y su estructura económica está compuesta en un 74,5% por los sectores que proveen servicios y por un 25,5% por los que ofrecen bienes. Según la Dirección General de Estadística y Censos de la Provincia, entre los segundos se destacan la industria manufacturera (17,4%), que contiene también a un reconocido complejo automotor con filiales de empresas como Renault, Fiat y Volkswagen; y el sector de la construcción (6,8%).

A nivel provincial, y a partir de datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el sector servicios también genera el principal ingreso, con poco más del 60%, seguido por la industria (16%) y la actividad agropecuaria (13%). La importancia del sector rural se debe tanto a su aporte al PGB como a la influencia en la cultura de la provincia: por caso, uno de sus eventos principales, el Festival de Jesús María, incluye la exhibición de destrezas gauchas. Es por eso que la histórica pelea de Cristina Fernández con el campo cuando era presidenta en 2008 repercutió fuertemente -y con efectos duraderos- en la política local.

Un bastión antikirchnerista

Córdoba exhibe un amplio electorado antikirchnerista que apoyó en las urnas, en las calles y en importantes medios de comunicación a Macri desde 2015, sin castigarlo en los sufragios de 2019, a diferencia de lo que ocurrió en gran parte del país.

En la ciudad, en las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO 2021), realizadas el 12 de septiembre pasado, para Senadores se impuso, con el 48,61% JxC, que se presentó con cuatro listas. La que cosechó más votos de todas ellas fue la del candidato Luis Juez, con más del 61% del total de los sufragios de ese espacio. En segundo lugar, con algo más del 22% de los votos, quedó HpC, con la lista encabezada por Alejandra Vigo, esposa del gobernador Juan Schiaretti, quien es actual diputada. El oficialismo nacional del FdT quedó en tercer lugar en las primarias, con 8,37% y otras agrupaciones se distribuyeron el resto de los votos. Para Diputados, se repitió el orden, con JxC primero (48,29% de los votos), luego HpC (22,3%) y el FdT (8,27%).

Las estrategias de campaña están claras en los dos primeros espacios políticos. Luis Juez y Rodrigo De Loredo, quien sacó el mayor número de votos en las primarias para Diputados con Juntos por el Cambio, se presentan como la posición más fuerte contra Cristina Fernández.

Juez, actual diputado, fue intendente de Córdoba entre 2003 y 2007. Pese a su estilo desenfadado y un tanto vociferante, ocupó también un puesto diplomático en la gestión de Macri. Fue embajador en Ecuador entre 2016 y 2017 y tuvo que dejar el cargo por expresiones discriminatorias contra el pueblo ecuatoriano. Es conocido por su capacidad para hacer chistes, pero también por manifestaciones que van de políticamente incorrectas a ofensivas. Juez ha apelado al "anticristinismo" de la sociedad cordobesa como motor de campaña.

Combatir el centralismo "porteño" de los recursos

En el caso de HpC, la estrategia ahora está orientada a cuestionar el centralismo porteño, es decir, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), un mensaje que en esta ciudad tiene fuerte penetración; así como las desigualdades en la distribución de recursos entre esta provincia y el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA, que incluye a la CABA y la parte de la provincia de Buenos Aires más cercana a la capital).

El eje de este discurso es el reparto de subsidios: se alega que son orientados a cubrir el retraso tarifario de las eléctricas Edenor, Edesur y otras empresas de servicios públicos y que las ayudas no llegan a las compañías de iguales rubros en el interior.

El lema es "defender a Córdoba en el Congreso" y, para ello, la candidatura de HpC presentó 20 propuestas. Entre ellas, están la de presentar un proyecto de ley "para una nueva distribución de subsidios a las tarifas, más justa y equitativa, para que Córdoba no tenga ni más ni menos que Buenos Aires".

También pedir "la eliminación gradual de retenciones a las exportaciones (agropecuarias) y que se tomen a cuenta de pago de ganancias". Las retenciones terminan funcionando como una suerte de impuesto específico aplicado a ese sector. En reiteradas oportunidades durante la campaña electoral, el gobernador Schiaretti aseguró que Córdoba aportará este año en concepto de retenciones unos 270.000 millones de pesos (unos 2.700 millones de dólares al cambio oficial actual), monto con el que –graficó- se podrían pavimentar 6.500 kilómetros de redes viales o construir mil escuelas, 285 hospitales o 66.500 viviendas.

"Cuando la elección es nacional, el electorado se pliega a la polarización"

Tanto la provincia como la ciudad están gestionadas por HpC, pero, para el politólogo Gustavo Córdoba, en esta elección no se juegan temas provinciales y, menos aún, municipales. "El electorado separa: cuando la elección es nacional, se pliega a la polarización nacional, y cuando es local, tiene en cuenta temas absolutamente locales. Es totalmente relativo quién gobierne o quién detente la gestión de la ciudad de Córdoba", afirma.

"Córdoba tiene un fenómeno interesante, que es típico de provincias con tripartidismo, que es la superposición electoral. Esto explica distintos resultados de acuerdo con distintos tipos de elecciones", dice por su parte el también politólogo Mario Riorda. Y explica: "Básicamente, hay un 10% de un voto peronista que vota a Alberto Fernández para presidente y a Juan Schiaretti para gobernador o, en el caso del macrismo, esa porción trepa prácticamente a un 20% de votantes que eligen a una fuerza en lo provincial y a otra en lo nacional".

JxC -o las fuerzas que lo componen por separado- no ha logrado igual éxito en las elecciones provinciales que en las nacionales y las internas resultaron en todos los casos aparentes quiebres que dificultaban la construcción de una opción para la gobernación. Riorda remarca que "aun cuando tenía chances de competitividad, no ha logrado consensos ni siquiera en reglas de juego para elecciones primarias, y se ha fracturado la oferta electoral frente a HpC".

Ahora la disputa parece reducirse a JxC versus HpC. El primero quiere aumentar su ventaja y conseguir seis bancas en el Congreso en vez de cinco, mientras que HpC quiere reducir la brecha y conquistar un tercer escaño. "¿Cuál sería la diferencia si JxC gana seis bancas o si HpC obtiene tres? Depende del que pierda los votos, pero una consecuencia podría ser que el FdT no obtuviera la banca que busca conservar", analiza Valeria Brusco, politóloga, integrante de la Red de Politólogas #NoSinMujeres.

Brusco agrega que "Si HpC hace mejor elección que en las PASO podrá significar que el aparato oficialista provincial es efectivo para incentivar a quienes no habían ido a votar: hay recursos, programas, políticas distributivas individuales disponibles. Si JxC aumenta su caudal, entonces habrá dado resultado el mensaje de enojo de su principal candidato con el gobierno nacional".

En tanto, en un paso por Córdoba el lunes 25 de octubre, la líder del PRO –partido que forma parte de JxC- Patricia Bullrich, aseguró que una tercera banca en el Senado para esa coalición contribuiría a la meta de que el kirchnerismo no tenga quórum propio, mientras que desde HpC insisten en que son la propuesta más federal, que protegería exclusivamente los intereses provinciales y no tendría que armonizar con los de otros distritos.

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