¿Cómo son los eventos más energéticos (y mortales) del Universo?

Nos remontamos a los años ’60, estamos en plena Guerra Fría y aunque por aquella época se habían firmado algunos tratados para el control de armas nucleares entre las dos grandes potencias, lo cierto es que Estados Unidos tenía motivos para creer que la URSS estaba realizando en secreto pruebas de bombas atómicas. El tratado “Partial Test Ban Treaty” prohibía los ensayos nucleares en la Tierra pero dejaba la puerta abierta a realizarlos en la atmósfera, en el espacio, o incluso en la cara oculta de la Luna.

Con la intención de vigilar estas posibles pruebas atómicas, los americanos desarrollaron el proyecto Vela, una serie de satélites espía que llevaban consigo una serie de detectores (tanto de Rayos X como de Rayos Gamma) con el objetivo de localizar las detonaciones rusas. Los primeros satélites Vela se lanzaron en 1963 y a partir de ahí se pusieron en funcionamiento hasta doce de estas sondas que realizaban su trabajo de detección en una órbita de unos 100.000 kilómetros.

Paradójicamente aquellos satélites espías no detectaron pruebas nucleares en el espacio pero fueron los primeros en captar fenómenos mucho más energéticos y mortales que las supuestas bombas soviéticas: Los Brotes de Rayos Gamma (GRB). El artículo original se publicó en 1973 abriendo la puerta al estudio de uno de los eventos más increíbles que ocurren en el Universo.

Pero… ¿Qué son exactamente estos Gamma Ray Burst o Brotes de Rayos Gamma?

Para empezar a conocerlos primero debemos fijarnos en las diferentes ondas electromagnéticas que componen el espectro electromagnético. Según su longitud de onda, su frecuencia y la cantidad de energía que emiten, las ondas se dividen en varios tipos que van desde las inofensivas ondas de radio hasta los potentes rayos gamma.

Los brotes de rayos gamma son eventos realmente espectaculares que apenas suelen durar unos minutos como máximo y que están asociados a grandes explosiones cósmicas como Supernovas o colisiones de Agujeros Negros. De hecho, la mayor explosión jamás captada por el hombre se llama GRB130925A y fue detectada por el XXM-Newton Observatory en julio del año pasado.

A pesar de su corta duración la cantidad de energía liberada es tan enorme que para hacernos una idea podríamos coger la energía total que el Sol produce durante toda su vida, es decir unos 10.000 millones de años, multiplicarla por 100 y el resultado sería la energía que un GRB emite en un solo segundo…

Para resumir toda esta información aprovechamos que esta semana uno de los youtubers de ciencia más interesantes de la red, Kurzgesagt in a Nutshell, ha publicado un vídeo explicando cómo son estos eventos cósmicos y por qué podrían resultar mortales para la vida en cualquier parte del Universo que estuviera demasiado cerca…

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