Cómo descubrió el mundo la existencia de los campos de concentración

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Prisioneros franceses guardan unos instantes de silencio tras la liberación del campo nazi de Dachau, cerca de la ciudad alemana de Múnich, el 29 de abril de 1945

Al final de la guerra, la liberación de los primeros campos de concentración tuvo poca repercusión, pero las imágenes de los que los Aliados descubren allí, en un primer momento censuradas, harán tomar conciencia al mundo del horror del Holocausto.

La liberación de estos campos de exterminio tiene lugar en medio del avance hacia Berlín de los ejércitos soviético, estadounidense y británico.

Comienza el 24 de julio de 1944, con el descubrimiento de Majdanek (en los suburbios de Lublin, Polonia) por el Ejército Rojo, y termina el 8 de mayo de 1945 con la liberación de Theresienstadt (o Terezín en checo) en el norte de Praga.

Desde junio de 1944, el teórico de la Solución Final y jefe de las SS, Heinrich Himmler, ordena la evacuación ante la llegada de los aliados y la transferencia de los detenidos a otros campos de concentración.

La orden concernía en primer lugar los campos ubicados en los países bálticos, amenazados por el avance del Ejército Rojo. Antes de huir, los oficiales de las SS tenían como consigna borrar todas las huellas de sus crímenes.

De este modo, la liberación por parte de los soviéticos de Auschwitz-Birkenau (Polonia) el 27 de enero de 1945, fue precedida por la disolución progresiva del complejo a partir del verano de 1944 y la evacuación de más de 60.000 detenidos.

Cuando llega el Ejército Rojo, sólo descubre unos 70.000 prisioneros, incapaces de caminar y seguir a sus compañeros en las "Marchas de las muerte".

- Censura, luego conmoción -

El descubrimiento de los primeros campos no tiene gran repercusión en la opinión pública.

Comisiones de investigación rusas y polacas toman fotografías en Majdanek y Auschwitz y los servicios fotográficos del ejército estadounidense realizan un reportaje en Struthof, único campo de concentración nazi ubicado en el actual territorio francés, pero las imágenes no son difundidas al público.

En Francia en particular, las autoridades no quieren alarmar a las familias sobre la suerte de los "ausentes" (deportados, prisioneros de guerra, reclutas forzosos).

Un verdadero punto de inflexión en el tratamiento mediático tiene lugar el 6 de abril de 1945, con el descubrimiento del campo de Ohrdruf, un anexo de Buchenwald (Alemania). Cuando los estadounidenses, acompañados por el corresponsal de guerra Meyer Levin y el fotógrafo de la AFP Eric Schwab, entran, encuentran pilas de prisioneros ejecutados de un balazo en la cabeza y otros parcialmente quemados en piras aún humeantes.

El 12 de abril, se organiza una visita oficial para los generales Patton, Bradley y Eisenhower. "Nunca en mi vida sentí semejante conmoción", dice este último. Su decisión es inmediata: "Debe terminar toda censura", para que el mundo sepa lo ocurrido.

Esa misma tarde, el diario francés Ce Soir publicará en su portada la reacción del general Patton -"Sin piedad para los verdugos" - y la imagen de una fosa común.