Bruselas propone reducir un 10% el consumo eléctrico, un impuesto a las petroleras y aplaza el tope al gas

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Ursula von der Leyen. (Photo: Anadolu Agency via Getty Images)
Ursula von der Leyen. (Photo: Anadolu Agency via Getty Images)

Ursula von der Leyen. (Photo: Anadolu Agency via Getty Images)

El plan de Bruselas ya está acabado y en debate. Aunque no será hasta mañana cuando se haga su presentación oficial. La Comisión Europea (CE) presentará este miércoles una propuesta legislativa para que los países de la UE reduzcan su consumo medio de electricidad un 10% y que ese ahorro sea de al menos un 5% en horas punta, según han informado a Efe fuentes europeas.

Además de ese ahorro en electricidad, el Ejecutivo también propondrá limitar los ingresos de las compañías eléctricas, estableciendo un tope en el mercado eléctrico de entre 180 y 200 euros el megavatio/hora para la generación de origen renovable, nuclear y con lignito, agregaron las fuentes.

La tercera medida que prepara Bruselas sería un impuesto sobre los beneficios extraordinarios de compañías de combustibles fósiles (petróleo, gas, carbón y sector de la refinería), que también están agrandando sus ganancias gracias a los elevados precios del gas.

El tipo de esta “contribución de solidaridad”, tal y como la llaman las autoridades comunitarias, sería del 33%, según un borrador de la normativa que ha publicado el medio francés Contexte.

El objetivo de esas propuestas legislativas —debatidas ya este martes por los comisarios— es abaratar el precio de la energía ante la escalada de precios del gas y la electricidad causada en gran parte por la invasión de Rusia sobre Ucrania el pasado febrero.

El Ejecutivo comunitario tiene previsto anunciar las medidas este miércoles durante el Discurso del Estado de la Unión que la presidenta Ursula von der Leyen pronunciará ante el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo (Francia).

Tras este anuncio, se abrirá un periodo de negociación de varias semanas y la intención de los socios comunitarios es llegar a un acuerdo en la reunión extraordinaria de ministros de Energía convocada el viernes 30 de septiembre en Bruselas.

Más tiempo para el tope al gas

Los Estados miembros también debatieron el pasado viernes la posibilidad de fijar un tope al precio del gas importado desde Rusia, pero reconocieron que queda “trabajo por hacer” sobre esta cuestión, también para determinar si dicho límite podría también afectar a otros proveedores como Argelia o Noruega.

En ese sentido, las reservas de los Estados miembro respecto a limitar el precio de las importaciones de gas de Rusia han obligado a Bruselas a dejar para más adelante esta medida, cuando tenga datos sobre su posible impacto si el tope se generalizara a todos los proveedores de gas y no sólo Rusia.

A tal respecto, la comisaria de Energía Kadri Simson ha señalado que poner “un tope al precio de gas por gasoducto puede ser beneficioso” y ha avanzado que se analizará “el posible impacto negativo en algunos Estados miembro”.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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