Bruselas evita apoyar el MidCat tras las críticas de Macron y lo deja en manos de España y Francia

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Planta regasificadora en el Muelle de la Energía, en el puerto de Barcelona. (Photo: JOSEP LAGO via AFP via Getty Images)
Planta regasificadora en el Muelle de la Energía, en el puerto de Barcelona. (Photo: JOSEP LAGO via AFP via Getty Images)

Planta regasificadora en el Muelle de la Energía, en el puerto de Barcelona. (Photo: JOSEP LAGO via AFP via Getty Images)

Nuevo jarro de agua fría a la posibilidad de sacar adelante el proyecto de gasoducto MidCat, esta vez, directamente desde Bruselas. La Comisión Europea ha evitado dar su apoyo expreso a la infraestructura, tan solo un día después de que el presidente francés, Emmanuel Macron, haya reiterado su rechazo.

Desde Bruselas han pedido más datos para evaluar la viabilidad de la iniciativa, pero también se ha mostrado partidaria de que sean los países involucrados los que resuelvan el conflicto. De la misma manera, el otro gran asunto, quién financiaría la construcción del tramo restante desde Girona a territorio francés, también ha quedado en el aire.

“No podemos dar una posición específica en este momento, hace falta que los Estados miembros y los promotores avancen en el análisis sobre las posibilidades de viabilidad del proyecto y entonces estaremos en medida de dar nuestra opinión sobre un proyecto preciso”, ha indicado el portavoz de Energía del Ejecutivo comunitario, Tim McPhie, en una rueda de prensa en Bruselas.

La Comisión no puede tomar posiciónTim McPhie, portavoz de Energía del Ejecutivo comunitario

“Todo proyecto transfronterizo adicional de infraestructuras que unan la Península Ibérica con el resto de la Unión Europea necesita más evaluaciones de los países implicados y de los promotores del proyecto, por eso la Comisión no puede tomar posición”, ha insistido el portavoz, que ha recordado que el MidCat no forma parte de la lista de Proyectos de Interés Común (PIC).

En líneas generales, McPhie ha indicado que el MidCat no consta en la lista de proyectos de interés común (PIC) de la UE porque las autoridades francesas y españolas decidieron dejarlo “en pausa” a la espera de “nuevas evaluaciones” tras constatar que el proyecto no estaba “maduro”.

Ribera no da por cerrado el debate

Precisamente, esta información se produce horas después de que la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, se pronunciase sobre el reiterado rechazo del Ejecutivo galo. En declaraciones a Onda Cero, ha descartado que se pueda cerrar el debate “con el pronunciamiento de un solo país”.

Así, Ribera había esgrimido que se trata de un problema energético que “se prolongará” más allá de este invierno, por lo que será preciso adoptar medidas a largo plazo. En este sentido, la vicepresidenta tercera también se ha pronunciado sobre la postura de Bruselas. Ha defendido que “creo que es importante entender qué ha dicho la Comisión y qué no ha dicho”, alegando que aunque el MidCat no ha sido incluido en la lista de los PIC, sí figura en el documento RePowerEU.

Ribera ha indicado que “no se trata tanto de buscar la literalidad de las palabras como la importancia que tiene plantear dos asuntos”. Acto seguido, ha expuesto sobre el primero de ellos que “estamos hablando de interconexiones que en su contexto generan un objetivo para los estados miembro a 2020 y a 2030 y España está lejos de cumplir ese objetivo” a causa de sus bajas “interconexiones eléctricas con Francia”.

Además, la titular de Transición Ecológica ha detallado que “se trata de infraestructuras que tienen por finalidad la puesta en común de la capacidad complementaria que pueden tener los distintos estados miembros y que velan por el interés europeo”. Por lo tanto, Ribera ha valorado como “lógico” que “cuando se produce una coincidencia de intereses entre aquellos estados miembros por cuyo territorio pasan estas infraestructuras es lógico plantear que esto pueda merecer un debate”.

Y es que el giro que ha dado la Comisión Europea contrasta con la postura de apoyo que había venido manteniendo hasta el momento y que alcanzó su culmen con la visita de Pedro Sánchez a Meseberg para mantener un encuentro con el canciller federal alemán, Olaf Scholz, en el marco de su invitación para asistir a un Consejo de Ministros del Gobierno germano. Un acto en el que ambos mandatarios redoblaron la presión para que París diese su brazo a torcer.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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