Bruselas esgrime la amenaza del pase sanitario

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En Bélgica, las mascarrillas han ido desapareciendo. Y entre los pocos que siguen teniendo la obligación de llevarlas figuran los camareros.

Pero en la capital, Bruselas, la tasa de vacunación va a la zaga respecto al resto del país. Poco más del 52% de la población ha recibido la pauta completa.

Y las autoridades se están planteando imponer el pase sanitario. Lo que obligaría a los restaurantes a escanear el ya famoso código QR que demuestra que el cliente está vacunado, ha pasado la enfermedad o ha realizado un PCR.

"Sería un poco triste porque nuestro sector ya ha sufrido mucho y ahora podríamos convertirnos de nuevo en rehenes de la situación. Me pregunto si no hay formas más eficaces de hacer esto", se lamenta el director de Umamido Restaurants.

Su sentimiento es compartido por la asociación que agrupa a los hoteles, restaurantes y bares de Bruselas. Además están indignados porque sólo la región en torno a capital tendría que aplicar esta medida y el resto del país, no.

Por el momento, las autoridades se han limitado ha esgrimir la amenaza del pase sanitario, lo que podría animar a los más reticentes.

En países como Francia, Italia, Dinamarca e Irlanda, donde ya existen sistemas similares, las tasas de vacunación han experimentado un aumento notable.

El primer ministro belga, Alexander De Croo, no ha dudado esta semana en pasearse por las calles de Bruselas para pedir a la gente que se vacune.

El sector de la hostelería está a la espera de una decisión que podría llegar en la reunión prevista para el próximo 17 de septiembre.

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