Bruselas autoriza las ayudas a Air France y el Estado francés subirá al 30 %

Agencia EFE
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París, 6 abr (EFE).- La Comisión Europea dio este martes su visto bueno a un plan de recapitalización de Air France-KLM que supondrá una inyección de hasta 4.000 millones de euros y que tendrá como principal consecuencia que el Estado francés duplicará su participación hasta cerca del 30 %.

"El apoyo público vendrá con condiciones, en particular para garantizar que el Estado francés reciba una remuneración suficiente (por el dinero que pondrá en la empresa) y otras medidas para limitar las distorsiones de la competencia", señaló la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión, Margrethe Vestager.

En particular, el grupo franco-holandés se ha comprometido a ceder 18 derechos de despegue y aterrizaje ("slots") en el aeropuerto parisino de Orly, que son están muy solicitados por ser el más próximo a la capital francesa y por las limitaciones en las operaciones debido a su tamaño y al cierre nocturno de sus pistas.

Esa cesión, que supone un 4 % de los derechos que Air France-KLM tiene actualmente en Orly, estará condicionada a que la aerolínea que se los quede utilice ese aeropuerto como base de sus aviones y de sus tripulaciones.

Eso significa -precisó la sociedad franco-holandesa en un comunicado- que el personal tendrá que estar sometido a las reglas del derecho laboral francés y europeo, lo que debería excluir a la compañía de bajo coste irlandesa Ryanair, que era una de las principales candidatas para recuperarlas, y que por ahora vuela desde el aeropuerto de Beauvais, a 80 kilómetros de París.

Por lo que respecta a la inyección de 4.000 millones de euros, se descompone en un préstamo del Estado francés de 3.000 millones a 4 años, al cabo de los cuales podrán transformarse en capital, y en otros 1.000 millones con una emisión de acciones nuevas.

ÁMSTERDAM SE DESMARCA

El Estado francés, que actualmente controla el 14,3 % de Air France-KLM, pasará a tener casi el 30 % de la aerolínea.

La compañía China Eastern Airlines, que controla el 8,8 %, se ha comprometido a participar en la ampliación de capital pero se quedará con un paquete "estrictamente inferior al 10 %".

No suscribirán nuevos títulos ni el Estado neerlandés, que hasta ahora estaba en situación de casi igualdad con el francés, con un 14 %, ni Delta Airlines, que es propietario de otro 8,8 %.

El Gobierno holandés, que ha dado luz verde a este esquema, va a continuar las discusiones con Bruselas sobre potenciales medidas de refuerzo del capital de la componente KLM.

El ministro francés de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, explicó que "ha sido una negociación larga y difícil" y puntualizó que la intervención estatal "no es un cheque en blanco" ya que la dirección habrá de seguir tomando decisiones para mejorar la rentabilidad de la empresa.

Eso en un contexto todavía difícil ya que mientras el tráfico aéreo casi se ha normalizado en Asia y está al 80 % del nivel precrisis en Norteamérica, en Europa solo se ha recuperado el 40 % y no se espera un retorno a la situación anterior a la covid antes de 2024.

Eso está teniendo efectos en la cuenta de resultados de Air France-KLM, que reconoció que tras los 7.078 millones de euros que perdió en 2020, ha seguido sufriendo el impacto negativo de la crisis durante el primer trimestre del año.

DURA CRISIS

Entre enero y marzo, anticipa una pérdida en el resultado de explotación de unos 1.300 millones de euros, con un ebitda de alrededor de 750 millones de euros también negativos.

Para los próximos meses, y en particular con el comienzo del verano, espera "una recuperación significativa de la demanda" gracias a las campañas de vacunación que deberían permitir relajar las restricciones a los viajes.

Le Maire indicó que, entre las condiciones impuestas a la compañía, figuran las medioambientales, con el objetivo de convertir a Air France en "la aerolínea más respetuosa con el planeta".

El Gobierno también exigirá mejoras medioambientales para "convertir a Air France en la compañía más respetuosa con el planeta".

Para ello, tendrá que "reducir a la mitad las emisiones por pasajero antes de 2030 (...) utilizar carburantes verdes, suprimir líneas cuando hay una alternativa por tren a menos de dos horas y media y renovar su flota para tener aviones que consuman menos combustible fósil", indicó el ministro.

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