El brócoli es un superalimento pero puede ser peligroso para algunas personas

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Empeñarse en comer algo solo porque está de moda, como  el brócoli, puede causar más daño que bien. Lo que es bueno para uno, no lo es para todos. Además, ningún alimento por sí solo, por el hecho de comerlo de manera regular, nos protege de enfermedades o nos cura de una patología que padecemos. (Foto: Getty)
Empeñarse en comer algo solo porque está de moda, como el brócoli, puede causar más daño que bien. Lo que es bueno para uno, no lo es para todos. Además, ningún alimento por sí solo, por el hecho de comerlo de manera regular, nos protege de enfermedades o nos cura de una patología que padecemos. (Foto: Getty)

El brócoli es una manera deliciosa y muy saludable de tomar vegetales. Aunque muchas personas llevan años disfrutando de sus bondades (y otros acaban de redescubrirlo), en realidad puede ser peligroso para algunas personas.

El brócoli es una verdura crucífera conocida por sus muchos beneficios para la salud. Tiene un alto contenido de nutrientes que incluyen vitamina C, hierro, vitamina K, potasio, ácido fólico y manganeso, entre muchos otros que el cuerpo necesita y utiliza.

También contiene poderosos antioxidantes y compuestos vegetales que ayudan a combatir el daño celular, reducen la inflamación, disminuyen la presión arterial y protegen contra las enfermedades del corazón y el cáncer. Algo a lo que contribuye la fibra, que puede ayudar a la salud intestinal y la pérdida de peso, ayudando así a reducir el riesgo de algunas enfermedades.

En este punto, hago un receso para recordar que como apuntan los dietistas-nutricionistas, esto no quiere decir que podamos atribuir al brócoli (o a cualquier otro alimento) propiedades preventivas o incluso curativas de ciertas enfermedades. Sino que es el conjunto de hábitos de vida lo que puede ayudar a prevenir enfermedades o mejorar un estado patológico. Es decir, comer brócoli puede ayudar dentro de una dieta equilibrada y un estilo de vida activo.

Sin embargo, a pesar de gran cantidad de nutrientes, el alto contenido de vitamina K del brócoli es motivo de preocupación ya que puede causar problemas a algunas personas. En concreto, el brócoli no está recomendado en aquellas personas con tendencia a que se le formen coágulos de sangre. De tal forma que no sería 'apto' para quienes están tomando Sintron o siguiendo un tratamiento médico con warfarina, otro fármaco que hace que haya menos probabilidad de coagulación sanguínea. Se suele recetar Se receta a personas con ciertos tipos de ritmo cardiaco irregular, personas con válvulas cardiacas artificiales (de reemplazo o mecánicas) y personas que han sufrido un infarto.

Es un anticoagulante que suele tomar todos los días para ayudar a controlar la rapidez con la que se forman los coágulos de sangre, según la Clínica Cleveland. Puede ayudar a prevenir que un coágulo crezca y viaje al corazón, los pulmones y el cerebro. Por el contrario, la vitamina K juega un papel importante en la coagulación de la sangre y, sin ella, el cuerpo no puede producir uno de los factores necesarios para la coagulación, de acuerdo con Medical News Today. Y como la vitamina K se obtiene a través de los alimentos, si la cantidad consumida es demasiado alta, puede interferir con los efectos de la warfarina.

Dicho de otro modo, pudiera ocurrir que los beneficios de coagulación de la vitamina K actúen contra la warfarina recetada, haciéndola menos efectiva, tal y como recoge Health Digest. Y si la warfarina no funciona, se pueden formar o empeorar coágulos, lo que en determinadas perdonas podría tener resultados desastrosos. Dado que el brócoli es un alimento que se come por sus beneficios para la salud, incluida la salud del corazón, podría ser fácil consumir demasiado y, sin darse cuenta, poner la salud en mayor riesgo.

Algo similar ocurre con las personas que siguen tratamiento con teofilina, usado en afecciones respiratorias crónicas. Deben tener cuidado con el consumo del brócoli, ya que existe interacción entre este alimento y el fármaco, que pueden hacer que dicho medicamento pierda su efecto.

Por otro lado, en caso de padecer alteraciones en los riñones o de tener hipotiroidismo, tampoco es aconsejable un consumo frecuente de brócoli. De hecho, los expertos aconsejan que quienes sufran de insuficiencia renal cónica eviten ingerir brócoli o que moderen la cantidad que comen, ya que un consumo excesivo puede irritar el tejido de los riñones, además de producir dilatación del corazón, arritmias cardiacas y el entumecimiento de piernas y brazos. Esto es debido a que el brócoli es muy rico en potasio (aporta 370 miligramos por 100 gramos de parte comestible), y puede dar el caso de acumulación de dicho mineral al no ser los riñones capaces de eliminar el exceso de potasio.

El brócoli tampoco es recomendable en personas con dificultades digestivas. La fibra así como los compuestos azufrados que contiene pueden ser la causa de originar flatulencia y dificultades para digerir dicha hortaliza. En estos casos se recomienda tomarla en ensalada o cocerla con comino o hinojo.

También se aconseja hervir el brócoli antes de comerlo. Eso sí, hay que tener en cuenta que para aprovechar todos sus beneficios es preferible elegir siempre una cocción corta de esta verdura.

Por último, como señalábamos, el brócoli como el resto de las verduras crucíferas están contraindicadas para las personas con hipotiroidismo. Este tipo de vegetales contienen algunas sustancias que pueden interferir con la absorción de yodo, frenando la actividad de la glándula tiroidea.

Aunque es poco probable que estas sustancias antitiroideas lleguen a producir bocio, se recomienda evitar un consumo habitual en crudo de estas hortalizas (col repollo, brócoli, coliflor, etc.) en personas que padecen hipotiroidismo.

Si te encuentras en algunas de estas situaciones y quieres comer brócoli, lo mejor es que consultes al médico para que te indique cuál es la forma correcta de hacerlo, si es posible.

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