Briseida Acosta y su hazaña: vencer a la deportista más exitosa de México para ir a Tokio 2020

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Briseida Acosta ingresó al nivel elite del taekwondo en una época donde su rival María Espinoza era, y es, la deportista mexicana más exitosa en la historia olímpica. Su reto era vencerla para lograr su sueño de ir a Tokio 2020, y logró, pero no fue una historia color de rosa.

Luchadora incansable y disciplinada en exceso, la representante mexicana en la categoría heavy (+67kg) del taekwondo en Tokio 2020 tuvo que alejarse de las comodidades de su país, aprendió a vivir sola, a carecer de recursos y a formar una estrategia para llegar, luego de más de 15 años en el deporte, a sus primeros Juegos Olímpicos.

El primer sacrificio

Acosta —quien nació en Navolato, Sinaloa— irrumpió con una figura del taekwondo internacional cuando ganó la medalla de plata en la primera edición los Juegos Olímpicos de la Juventud Singapur 2010, a los 17 años. Eran los años gloriosos del taekwondo mexicano, que venía de ganar dos medallas de oro en los Olímpicos de Beijing 2008 con María Espinoza (en la misma categoría heavy) y Guillermo Pérez (fly).

Para aquel proceso juvenil Briseida tenía años de trabajo con su padre, Juan José Acosta, su primer entrenador, y de la entonces instructora de selecciones nacionales juveniles, Marlen Ramírez. Bajo la premisa de crecer sin afectar a los demás, Briseida dejó la comodidad del hogar y se concentró en la Ciudad de México para enfrentar el primer gran reto vistiendo el uniforme nacional.

“Tiene un carácter fuerte en cuanto a determinación, no de enojona. Ese carácter lo tuvo desde pequeña, desde que la conozco y por las experiencias que me ha contado, siempre ha sido así”, cuenta Ramírez. “Nunca decía que no, siempre hacía todas las técnicas que le pedía y cuando le daba la estrategia para enfrentar a un rival me decía ‘está bien’, jamás le daba miedo aunque tuviera enfrente a alguien más grande o a las mejores del mundo”, agrega.

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Briseida superó en aquellos juegos a los rivales de Rusia y Francia, y cayó ante la china Shuyin Zheng, una gigantona que en Río 2016 le ganó la medalla de oro a María Espinoza. Acosta, muy joven aún para ir a Londres 2012, se concentró en ser parte de la selección mayor y para el Mundial de 2013, en Puebla, México, ganó una medalla de plata. Un buen golpe mundial, pero aún muy temprano en el ciclo olímpico.

El gran reto vendría para los Panamericanos de Toronto 2015 y los Olímpicos de Río 2016. En el taekwondo mundial se compiten ocho categorías por género y ella lo hace en +73kg, mientras que María Espinoza compite en -73kg. Así que para un Mundial ambas pueden ir por México, y perder una medalla.

Pero el panorama cambia en Panamericanos y Juegos Olímpicos. Debido a la limitante de atletas que pueden ir, solo se compiten cuatro categorías por rama, se compactan pesos y la categoría en la que tienen que pelear María y Briseida es +67kg. La que gana el selectivo interno, califica al evento; la que pierde se va a casa. Y así le sucedió a Briseida el ciclo pasado, fue derrotada y le dieron ganas de retirarse.

Tokio 2020, cambios de fondo para tener la revancha

La rivalidad deportiva con María Espinoza no tenía piso parejo en México. La influencia de una medallista olímpica, ganadora de presea en tres ocasiones, se combinaba con la desorganización al interior del equipo mexicano. La carencia de recursos obligó a colocar de entrenador nacional a Alfonso Victoria, un coach joven, en lugar del prestigio de alguno internacional o un experimentado de casa. Al mismo tiempo, se hicieron menos viajes a competencias y eso retrasaba en el ranking mundial.

Briseida, consternada, buscó consejos y apoyo

“Bris estaba decaída porque las cosas no estaban funcionando bien en el equipo. Ella fue a mi boda, siempre ha sido parte de mi vida. Siempre me preguntaba si yo consideraba que Juan (Moreno) era un buen coach, pero yo creo que los resultados hablan por sí mismos”, recuerda Marlen Ramírez. “Una vez, en el Abierto de Estados Unidos, no recuerdo si no llevaban coaches o estaban ocupados los de México, ella me escribió para saber si Juan la podía coachear. En ese evento Briseida ganó oro, y fue cuando Briseida le ganó a Bianca Walkden de Gran Bretaña (tres veces campeona mundial y bronce olímpico en Río). Cuando terminó, me escribió y me dijo que se había sentido muy bien”.

“Desde ahí Bris pide permiso en la Federación para que ella pueda mantener un entrenamiento directo con nosotros (en el club Peak Performance en Miami)”, añade Ramírez, “Obviamente le abrimos las puertas y se vino a entrenar con nosotros, ya lleva más de dos años”.

La llegada de Briseida no fue sencilla. Ella tenía la autorización de la Federación Mexicana de Taekwondo para entrenar en Miami, pero debía costear sus gastos y el pago de sus entrenadores. Y cuando volvía a México a los selectivos, no dejaban que Juan Moreno estuviera en la esquina dirigiendo su combate.

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Jamás desistir fue la premisa de Briseida, que recibió el apoyo del Instituto del Deporte de Sinaloa y utilizó sus becas (dinero que los deportistas en México normalmente reservan para gastos personales) para financiar su preparación olímpica.

“Pidió apoyo a su estado para pagar los entrenamientos y cubrir los gastos de comida y demás. Yo le decía que no gastara, pero necesitaba hidratación, doctores, terapias que aquí son carísimas, era lo que necesitaba y su estado la apoyó. Se que en México bajaron las becas, entonces todo ha sido por parte de su bolsillo y el apoyo de su estado”, revela Marlen. “Ella tuvo momentos de preocupación, en su momento hablamos con ella para que se relajara y poquito a poquito lo íbamos a arreglar”.

El resultado fue que ganó el derecho de representar a México en los Panamericanos de Lima, en el verano de 2019, y ahí se quedó con la medalla de oro. Ese año también fue medallista mundial.

En 2020 volvió a superar a María Espinoza y ganó el derecho al selectivo olímpico continental el Costa Rica. Calificaban ahí las dos mejores del evento, pero ella fue campeona. El torneo se realizó incluso sin público, a mediados de marzo de 2020, cuando la pandemia de Covid-19 ya amenazaba al mundo.

Con los Juegos Olímpicos retrasados un año, Briseida volvió a Miami para pulir su técnica. “Aquí no venimos a admirar a nadie”, ha dicho la taekwondoín cuando le preguntan sobre el legado de María Espinoza. Briseida sabía que para derrotarla necesitaba ser mejor en el área de combate. “Respeto el legado de María, que es muy grande, pero este es mi ciclo”, afirmó.

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El momento de la definición

Con la plaza ganada para México, la Federación nacional decidió hacer un selectivo interno. Una pelea directa, transmitida en vivo, en la que se definiría a la representante olímpica. Ambas ocupaban los lugares 7 y 8 del ranking mundial. Ese combate, cardiaco en exceso, fue ganado por Briseida en punto de oro, en el round extra, en el límite.

María se retiró llorando y Briseida festejó que tendrá la oportunidad de debutar en Juegos Olímpicos a sus 27 años. No como favorita en el ranking mundial, pero sin consciente de sus posibilidades. “María merece todo mi respeto y todo mi honor, pero aquí cada quien busca su camino. La vida es de ciclos y este es mi ciclo”, insistió. “Mi objetivo es darle una alegría muy grande a México, tengo la posibilidad y lo he demostrado, pueden esperar que mi alma y mi corazón va a quedar en el área”, prometió.

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Pero los retos no terminaron ahí. A la hora de inscribir entrenadores, la Federación Mexicana dejó fuera Juan Moreno. El Comité Olímpico Mexicano tuvo que intervenir para incluir al entrenador personal de Briseida y darle un poco de respaldo en su objetivo de pelear por una medalla olímpica. “Obviamente cada atleta tiene en sus metas una medalla olímpica y creo que ella tiene la capacidad para lograrlo”, dice Marlen Ramírez, quien revisa junto a su esposo el programa de trabajo de cara a Tokio 2020.

Briseida Acosta competirá en Juegos Olímpicos el martes 27 de julio, el último día del taekwondo en Tokio 2020. En esa jornada, donde necesariamente tendrá enfrentar en cuartos de final o semifinales a una top 4 del mundo, espera alargar el dominio mexicano en esta categoría, donde María Espinoza ganó medalla en las últimas tres citas olímpicas.

Si Briseida Acosta logró la hazaña de vencer a María Espinoza para clasificar a los Olímpicos, puede lograr la hazaña de ganar una medalla. Y asume el reto: “El compromiso lo adquirí desde que dije que quería ir, lo asumo".

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