Así es el ‘Chernobyl polaco’ que ha emergido como destino turístico

M. J. Arias
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En Polonia, a más de cinco horas en coche de Varsovía, se encuentra la ciudad de Borne Sulinowo, un antiguo enclave clandestino usado por las tropas como zona de entrenamiento que vivió su era militar dorada durante la Guerra Fría. Durante décadas fue borrada de los mapas para ocultar su ubicación y ahora ha resurgido como una zona con un gran potencial turístico. De hecho, según publica CNN, las autoridades locales buscan inversores para potenciar el negocio del turismo en alza en la zona.

Tropas alemanas y soviéticas usaron Borne Sulinowo en el pasado como centro de entrenamiento. (Foto: Michal Fludra/NurPhoto via Getty Images)
Tropas alemanas y soviéticas usaron Borne Sulinowo en el pasado como centro de entrenamiento. (Foto: Michal Fludra/NurPhoto via Getty Images)

Bautizada como el Cherbonyl polaco por su relación con ciertos “misterios radiactivos”, como los define el citado medio, su historia está llena de secretismo y datos ocultos o borrados. Una leyenda oscura para un lugar situado en un enclave natural con mucho potencial y atractivo para el turista. Estudiosos de la zona están convencidos que en los silos que aún se conservan, aunque en mal estado y llenos de pintadas, hubo armas almacenadas y escondidas.

Tras el colapso de la Unión Soviética y finalizado el Pacto de Varsovia los mapas de Borne Sulinowo que recogían los enclaves estratégicos fueron destruidos. Pero algunos arqueólogos como Grzegorz Kiarszys, profesor adjunto en el Instituto de Historia y Relaciones Internacionales de Polonia, han investigado al respecto en un intento por documentar y probar la relación de ese lugar con esos misiles nucleares que la Unión Soviética siempre negó haber tenido allí.

Archivos de imágenes satelitales desclasificadas y escaneos de edificios muestran lo contrario. Kiarszys ha logrado marcar en el mapa dónde estaban los silos, pero sin llegar a detectar contaminación.

Algunos edificios se encuentran en muy mal estado alimentado el misterio. (Foto: Michal Fludra/NurPhoto via Getty Images)
Algunos edificios se encuentran en muy mal estado alimentado el misterio. (Foto: Michal Fludra/NurPhoto via Getty Images)

Antes de 1991 solo se podía acceder a Borne Sulinowo con un pase especial, a través de una única carretera o una vía del tren que acababa allí y con vallas electrificadas rodeando el complejo militar. Casi nadie conocía su existencia y quienes vivían en los alrededores guardaban silencio por miedo.

En su inmenso complejo militar llegó a haber casi 12.000 solados soviéticos entrenando y esperando órdenes. Eran, señalan desde la CNN, parte del Grupo de Fuerzas del Norte ubicado en Polonia dentro del Pacto de Varsovia entre la Unión Soviética y las repúblicas socialistas del Bloque del Este.

Wiesław Bartoszek, propietario del museo local en Borne Sulinowo, cuenta “después de 1945, cuando los soviéticos tomaron el lugar, el complejo se había convertido en parte de los planes militares del Pacto de Varsovia, que incluían simulacros masivos que preparaban a las fuerzas terrestres y aéreas para una invasión de Occidente”.

Pero su pasado militar no comenzó ahí. Antes de la Segunda Guerra Mundial la ciudad se llamaba Gross Born y era parte de Alemania, que la usaba como base y un campo de entrenamiento que fue visitado por Adolf Hitler al menos en una ocasión, en 1938. De ahí salieron tropas destinadas a la invasión de Polonia aquel año. Sus instalaciones también fueron usadas para retener a los prisioneros durante la guerra.

La mayor parte de las infraestructuras que aún hoy se conservan en mejor o peor estado datan de entonces. Las construyeron los alemanes y las reutilizaron los soviéticos. Algunos edificios han sido rehabilitados en los últimos años para albergar espacios como un hospital (el original reformado), una residencia de ancianos y una instalación para la rehabilitación de enfermos de ELA.

Convertidos en apartamentos, los antiguos acuartelamientos hicieron mudarse a gente de otras partes de Polonia a la ciudad. (Fot
Convertidos en apartamentos, los antiguos acuartelamientos hicieron mudarse a gente de otras partes de Polonia a la ciudad. (Foto: Michal Fludra/NurPhoto via Getty Images)

Además, los antiguos cuarteles se convirtieron en edificios de apartamentos como un llamamiento a convertir Borne Sulinowo en una zona residencial. Bartoszek recuerda que “la gente venía a Borne de otras partes de Polonia porque los apartamentos eran muy baratos”. A día de hoy la población asciende a unos 5.000 habitantes y las autoridades locales siguen trabajando para darle una nueva vida a la zona buscando inversores.

Atraídos por el misterio nuclear y militar que envuelve a la ciudad y por su amplia oferta de posibilidades en un entorno natural rodeado de bosques y rutas para practicar ciclismo y senderismo, especialmente en verano, ese antiguo y secreto enclave militar está en auge.

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