Boris Johnson, un político carismático y controvertido aupado por el Brexit

Anna CUENCA
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Carismático y controvertido, Boris Johnson se jugó su carrera a la arriesgada apuesta del Brexit. Y ganó: con la salida definitiva de la Unión Europa, se apunta una victoria personal y hace olvidar, un poco, las críticas a su gestión del coronavirus.

Este jueves el Reino Unido cortó definitivamente sus lazos con la UE, abandonando la unión aduanera y el mercado único al término del periodo de transición posbrexit.

"El destino de este gran país está ahora firmemente en nuestras manos", afirmó el hombre que tomó las riendas de este caótico proceso en julio de 2019.

Fue prometiendo cumplir "a toda costa" con el resultado del referéndum de 2016 que este político con un cierto aspecto de payaso llegó al poder haciendo realidad el sueño de su vida.

Poco después, contra todo pronóstico, lograba una aplastante mayoría legislativa que los conservadores no veían desde los años 1980.

Mostrando determinación y un abuso de optimismo, consiguió primero renegociar un acuerdo de divorcio que aparecía inamovible y después un tratado de libre comercio posbrexit amenazado de fracaso hasta el último minuto.

Pero este político de 56 años e indisciplinada cabellera rubia se topó en su camino con el coronavirus.

Tras quitar importancia en un primer momento a la pandemia, contrajo él mismo la enfermedad, que lo llevó hasta la hospitalización en cuidados intensivos en abril cuando dijo haber temido por su vida.

Sus erráticas políticas sanitarias, caracterizadas por repentinos giros de 180 grados, fueron calificadas de peligrosas, y el hombre que quería ser recordado por el Brexit vio su carrera eclipsada por la gestión de una pandemia que ya ha matado a más de 73.500 personas en su país.

- Inusual ejercicio sobre el Brexit -

En el referéndum de 2016, este gran admirador de Winston Churchill --sobre el que escribió una biografía-- surgió como uno de los principales defensores del Brexit, pero solo tras realizar un inusual ejercicio.

Columnista del diario conservador The Daily Telegraph, había preparado un artículo anunciando que apoyaba la permanencia en el bloque y otro afirmando lo contrario, lo que alimentó la impresión de que su decisión escondía un cálculo político.

"Lo único en lo que Boris Johnson cree es en Boris Johnson", dijo a la AFP el exdirector general de la Organización Mundial del Comercio (OMC) Pascal Lamy, que conoce a su familia desde que Boris era un muchacho que estudiaba en la Escuela Europea de Bruselas, donde su padre fue eurodiputado.

Alexander Boris de Pfeffel Johnson nació en 1964 en Nueva York, en el seno de una familia de políticos, periodistas y celebridades mediáticas.

Uno de sus bisabuelos era turco y fue ministro del último Imperio Otomano.

Y él siempre lo recuerda cuando se lo acusa de islamofobia. Como cuando comparó a las mujeres vestidas con burka con buzones de correos, unas declaraciones que le valieron también ser acusado de misoginia.

- Carrera hacia la cima -

Siguiendo el recorrido clásico de las élites británicas, estudió en las prestigiosas Eton y Oxford.

En 1987 comenzó una carrera de periodista en The Times, que le despidió un año después por inventar unas declaraciones. Entre 1989 y 1994 fue corresponsal del Telegraph en Bruselas, donde escribió artículos que ridiculizaban las regulaciones europeas.

"No inventaba las historias pero siempre caía en la exageración", recuerda Christian Spillmann, periodista de la AFP en Bruselas en esos años.

Elegido diputado en 2001, perdió un puesto en la cúpula conservadora tres años después por mentir sobre una aventura extramatrimonial. Uno de los varios escándalos personales de un político que no quiere decir cuántos hijos tiene... además de los cinco reconocidos.

Divorciado dos veces, ahora vive en Downing Street con su prometida, Carrie Symonds, de 32 años.

Adquirió rango de estrella tras ser elegido alcalde de Londres en 2008 y, aunque se le achacan algunos proyectos desastrosos, brilló por los exitosos Juegos Olímpicos de 2012.

Fue nombrado ministro de Relaciones Exteriores por Theresa May en julio de 2016. Se le acusa de haber cometido graves errores diplomáticos antes de dimitir dos años después por sus desacuerdos sobre su estrategia de Brexit.

acc/af