Bolivia sustituirá a su agente en La Haya para el caso del Silala con Chile

Eduardo Rodríguez Veltzé, agente de Bolivia ante La Haya. EFE/MARTIN ALIPAZ/Archivo

La Paz, 28 nov (EFE).- El agente de Bolivia en La Haya, Eduardo Rodríguez Veltzé, será sustituido por el Gobierno interino del país para que otro representante afronte la fase final del proceso con Chile sobre las aguas del Silala.

"En los próximos días vamos a nombrar un nuevo agente", dijo este jueves la canciller interina de Bolivia, Karen Longaric, en un encuentro con medios internacionales en La Paz.

Rodríguez Veltzé, que fue presidente de Bolivia entre 2005 y 2006, anunció el pasado 12 de noviembre su renuncia como embajador de Bolivia en Países Bajos, donde ejercía además como agente boliviano ante la Corte Internacional de Justicia de Naciones Unidas con sede en la ciudad neerlandesa de La Haya.

La canciller comentó que habló con Rodríguez Veltzé para plantearle el problema "logístico" que conlleva que deje el puesto al final del proceso con Chile, porque "lo saludable es que termine quien empezó".

Sin embargo, el agente ante la corte comunicó que tiene otros planes laborales y el Gobierno interino de Jeanine Áñez nombrará otro representante para que "se haga cargo de la última etapa del proceso", señaló la ministra de Exteriores.

Longaric advirtió de que el resultado del caso dependerá de las gestiones que desarrolló el Gobierno de Evo Morales, porque se llega al paso final de alegatos orales y la decisión de la corte tiene que estar ya "prácticamente terminada".

Bolivia y Chile tienen una disputa en La Haya sobre las aguas del Silala, por una demanda chilena tras la que el Gobierno boliviano presentó varias contrademandas sobre el uso de este caudal.

Chile demandó a Bolivia en 2016 para evitar que impida el flujo de las aguas hacia su territorio, al argumentar que el Silala es un río internacional entre ambos países.

Bolivia contestó en 2018 con tres contrademandas al considerar que las aguas eran originalmente unos manantiales nacidos en su territorio, pero fueron canalizadas hacia la frontera por una empresa chilena de ferrocarriles en la década de 1920.

El Silala nace en Bolivia y cruza la frontera hasta desembocar en otro cauce en Chile, pero su uso y estatus han erosionado las relaciones entre ambos en los últimos veinte años.