Bolivia quiere mantener relaciones de "respeto mutuo" con España y México

En la imagen un registro de la presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, quien sostuvo que las decisiones de declarar personas no gratas a diplomáticos de España y México "han sido dirigidas específicamente contra los funcionarios implicados en estos episodios". EFE/Martín Alipaz/Archivo

La Paz, 9 ene (EFE).- La presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, manifestó este jueves que su país quiere mantener una relación de "amistad y respeto mutuo" con los Gobiernos de México y España, tras las tensiones generadas por un incidente que derivó en la expulsión de diplomáticos de ambos países.

En su discurso durante el saludo protocolario del cuerpo diplomático acreditado en Bolivia, Áñez sostuvo que las decisiones de declarar personas no gratas a diplomáticos de España y México "han sido dirigidas específicamente contra los funcionarios implicados en estos episodios".

"Nuestro Gobierno quiere mantener las tradicionales relaciones de amistad y respeto mutuo tanto con los Gobiernos de México y España, como con los pueblos de ambos países con quienes nos unen lazos sólidos culturales, políticos, históricos y hasta familiares", dijo.

La mandataria aseguró que su Gobierno tuvo que adoptar "determinaciones firmes para proteger la democracia y la dignidad de Bolivia", entre ellas la expulsión de los funcionarios de España y México "que estuvieron involucrados en hechos sin precedentes de las normas diplomáticas".

El Gobierno interino de Bolivia decidió el pasado 30 de diciembre declarar personas no gratas a los diplomáticos españoles Cristina Borreguero y Álvaro Fernández, junto a otros funcionarios y la embajadora de México, María Teresa Mercado.

El motivo fue la visita el pasado 27 de diciembre de los diplomáticos españoles acompañados, según el Gobierno boliviano, de individuos "encapuchados" y "presumiblemente armados" a la residencia de la embajada de México en La Paz, donde están asilados exfuncionarios del Ejecutivo de Evo Morales.

El suceso fue interpretado por el Gobierno interino boliviano como un intento de evacuar a esos exfuncionarios, algo que el Ejecutivo español ha negado en todo momento, al asegurar que se trató de una visita de "cortesía" y que los diplomáticos iban acompañados de "personal de seguridad" para su propia protección.

El Gobierno español expulsó el mismo 30 a tres diplomáticos bolivianos acreditados en España "en reciprocidad al gesto hostil" del Ejecutivo interino boliviano.

Áñez afirmó este jueves que los exministros que permanecen en la residencia mexicana tienen "cargos penales muy fuertes, incluidos delitos de terrorismo".

La presidenta interina aseguró que Bolivia cumple con los acuerdos multilaterales y respeta el derecho al asilo.

"Les pedimos reciprocidad porque estas acciones nos van a permitir seguir construyendo relaciones de igualdad", agregó.

Con miras a superar las tensiones, el Gobierno de Áñez designó a su vicecanciller, Gualberto Rodríguez, nuevo encargado de Negocios en España.

Además, la canciller interina de Bolivia, Karen Longaric, se reunió el martes en La Paz con el nuevo encargado de Negocios mexicano, Edmundo Font.

"Ha sido una reunión excelente, en términos muy cordiales", destacó Longaric, que también expresó su deseo de que la relación con México "se reconduzca y se active plenamente" al margen del problema por los exministros asilados.