Boi Bumbá, el mayor festival folclórico de la Amazonia brasileña

Cada año, la isla de Parintins, a orillas del río Amazonas, celebra el mayor festival folclórico de la Amazonia brasileña. Su origen se remonta al siglo XVI, fueron los colonizadores portugueses los que levaron esta tradición a Brasil, donde se mezcló con la cultura africana e indígena.

En la actualidad, esta fiesta popular celebra una rivalidad iniciada hace casi 100 años entre dos grupos: el buey Caprichoso, que viste de azul, y el buey Garantido, que tiene el rojo como seña de identidad. Ambos solían presentar en las calles de Parintins el folclor de esta festividad, basada en la leyenda de Madre Catirina y Padre Francisco, una pareja de campesinos negros.

La leyenda cuenta que cuando Catirina quedó embarazada, le entraron unas ganas incontrolables de comerse la lengua de un buey. Deseoso de satisfacer la voluntad de su esposa, Chico mató al buey favorito de su granjero, que entró en cólera. Pero un chamán consiguió resucitar al buey gracias a sus conocimientos. La fiesta de Boi Bumbá conmemora este milagro.

Hoy, el festival se ha convertido en un espectáculo musical muy ambicioso, que durante tres días recrea la pugna entre el buey Caprichoso y el buey Garantido a través de canciones, percusión y danzas inspiradas en las leyendas indígenas. Llaman la atención las figuras alegóricas gigantescas, llenas de referencias a la naturaleza exuberante de la Amazonía. Son construidas a lo largo de tres meses y son capaces de moverse.

“Es muy complejo porque ninguno de nosotros los artistas somos ingenieros. No estudiamos en la universidad, somos autodidactas. Aprendimos a ejecutar todo este proceso de construcción de las figuras alegóricas en los galpones de Parintins”, cuenta Marialvo Brandão, artista del buey Caprichoso.

Precisamente por esta movilidad, los artesanos de Parintins son muy solicitados en las escuelas de samba de Río de Janeiro, de São Paulo e incluso en los carnavales de Uruguay.

Esta grandiosa ópera a cielo abierto es representada durante cinco horas por día en el Bumbódromo, una arena construida hace 34 años especialmente para este espectáculo. “El festival tiene una fuerte temática indígena y varios momentos tribales. También se habla de ecología, de la preservación de los bosques y de la importancia de los indígenas para nuestra cultura. El festival de Parintins difunde nuestra cultura en el mundo”, señala Gustavo Sampaio, presidente de la Empresa Estatal de Turismo de Amazonas (Amazonastur).

Después de dos años sin conmemoración por causa de la pandemia del coronavirus, el festival de Parintins volvió con más fuerza al Bumbódromo y concluyó con la victoria del buey Caprichoso, que hizo un homenaje al periodista Dom Phillips y al indigenista Bruno Pereira, recientemente asesinados en el Valle de Javarí por luchar a favor de la Amazonia.

El Boi Bumbá es una importante fuente de ingresos para Parantins, una ciudad de 115.000 habitantes que en la última edición atrajo a 66.000 turistas. Este evento cultural genera ingresos de unos 10 millones de dólares. Este año, unos 35.000 espectadores por noche asistieron al espectáculo vibrando por el rojo o el azul, en una auténtica guerra de colores.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente