Los lazos de la boda polémica del Casino de Madrid con la realeza búlgara, el mundo del corazón y el del fútbol

Nuria Hernández
·6 min de lectura

La polémica está servida desde el pasado fin de semana. En plena pandemia y con toda España con restricciones debido a la crisis sanitaria provocada por el coronavirus, las imágenes de una boda celebrada en el Casino de Madrid han desatado decenas de comentarios y críticas. En el video, que se ha hecho viral en pocas horas y ha sido emitido por todas las televisiones e informativos del país, se ve a una pareja de recién casados entrar en el salón del Casino donde les reciben sus invitados sin mascarillas (tampoco los novios las llevaban puestas; solo se ve a un camarero con ella), sin distancia de seguridad, bailando, saltando y abrazando y tocando a los novios como si la pandemia no fuera con ellos. Pero, ¿quiénes son los protagonistas de esta boda que ha generado tantos comentarios?

Elena Tablada y Javier Ungria asisten a una pasarela de moda en enero de 2020 (Photo by Carlos Alvarez/Getty Images)
Elena Tablada y Javier Ungria asisten a una pasarela de moda en enero de 2020 (Photo by Carlos Alvarez/Getty Images)

Nada ver las imágenes muchos se preguntaron quiénes eran los novios o los familiares que habían organizado la fiesta con supuestas irregularidades en lo que a las normas anticovid se refiere (de hecho, la Dirección General de Salud Pública de la Comunidad de Madrid ha abierto una investigación, aunque la empresa encargada de organizar el evento asegura que cumplió con todas las medidas sanitarias establecidas, según EFE).

Emparentados con la realeza búlgara

La novia es una total desconocida para los medios hasta ahora, pero su familia tiene una gran relación con la alta sociedad y con el mundo del corazón. Se trata de Beatriz Ungría, hermana pequeña de Javier Ungría, marido de Elena Tablada (a su vez ex pareja de David Bisbal). La joven y Javier (además de otros cuatro hermanos) son nietos de Bernardo Ungría, heredero de Patentes y Marcas, compañía dedicada a la defensa de la propiedad industrial desde 1891. Los hijos de Bernardo formaron parte de la conocida como jet set madrileña en los años 90 y se codeaban con otros jóvenes de la aristocracia empresarial y social como los Martínez Bordiú o los Gómez-Acebo. En un momento, el abuelo de Javier descubrió que era marqués de Montefalcón y conde de Motta, títulos de origen italiano no reconocidos en España pero que sin duda dan un plus a su apellido. Uno de los tíos de Javier Ungría, Gustavo, contrajo matrimonio con Sandra Meijer, cuñada del conde Bismarck.

El padre de Beatriz y Javier es el abogado Javier Ungría López, que hoy dirige Ungría Patentes y Marcas. Su familia controla además el 10% del Banco Gallego y el 13% de la Inmobiliaria Valdebebas. Una de las tías de la novia de la polémica boda es la princesa de Tirnovo Miriam Ungría, viuda de Kardam de Bulgaria, el que fuera príncipe de Tirnovo y primogénito y heredero del destronado zar Simeón II de Bulgaria y de su esposa, Margarita Gómez-Acebo. Kardam fallecía en abril de 2015 tras un accidente sufrido en agosto de 2008. Él y su mujer sufrieron un percance con el coche en el municipio madrileño de El Molar y a pesar de que estuvo durante varios años recuperándose de las secuelas sufridas, fallecía siete años después a los 52 años de edad. En su funeral en la iglesia de Los Jerónimos estuvo presente la Familia Real española así como los Reyes de Holanda y algunos rostros conocidos del mundo de la aristocracia de nuestro país.

El mundo del fútbol y la empresa

El novio es Jaime Navarro, un ex jugador de la cantera del Real Madrid que compartió promoción con Dani Carvajal (que hoy juega en el primer equipo del club blanco) y con Pablo Sarabia, que hoy juega en el Paris Saint-Germaine. Navarro también jugó durante un tiempo con otros canteranos que luego han tenido un gran éxito deportivo como Lucas Vázquez. Al ver en el Madrid no lograba sus sueños, decidió marcharse y emprender una nueva aventura en el club italiano Pescara y más adelante en el Lotte de Alemania y el Kettering inglés. Con 24 años decidió abandonar el mundo del fútbol y se centró en sus estudios de Periodismo en la Universidad Villanueva de Madrid.

Al terminar la carrera trabajó en el departamento de marketing de diferentes empresas como Holmes Place, Parclick o EatTasty, y además ha emprendido varios negocios como Health Hunters, una cadena de restauración en Madrid y Albacete, y es director de desarrollo de negocio de Traza Healthy Consumers, empresa de seguridad alimentaria. Se desconoce si a su boda asistió algún excompañero de equipo, pero sí se ha sabido que ahí estaba otro importante deportista, el número dos del pádel mundial, Juan Lebrón, que posteó en sus redes una fotografía (que borró horas después tras desatarse la polémica) junto al novio y varios amigos (también todos sin mascarilla y sin distancia de seguridad), o el empresario Nacho Horcajada (Director Ejecutivo de El Sofá Verde, dedicada al marketing digital).

(Photo by Europa Press Entertainment/Europa Press via Getty Images)
(Photo by Europa Press Entertainment/Europa Press via Getty Images)

Las reacciones de los invitados

Ante la polémica suscitada por las imágenes que los propios invitados subieron a sus redes sociales en las que se podía ver a Beatriz y Jaime entrar al salón bailando y a sus invitados sin mascarilla, bailando y sin distancia de seguridad (también se filtraron otras bailando con un dj, algo que estaría prohibido en estos tiempos de Covid también en bodas), todos los ojos se han centrado en Elena Tablada y Javier Ungría, como personajes conocidos que estuvieron en el enlace. "La verdad es que al no ser una boda mía no puedo tomar las atribuciones para hablar de ella. Pero las normas se cumplieron a rajatabla: mesas de cuatro durante cóctel y comida, distanciamiento social, previa PCR... El Casino de Madrid fue muy cuidadoso con eso y los anfitriones también. Poco más te puedo decir porque esto es lo que yo vi y experimenté", comentaba Elena a ¡Hola! que el sábado publicó una foto en sus redes a las puertas de la iglesia donde se celebró un enlace y donde lucía un diseño de Fernando Claro.

“Se nos hizo PCR a todos los invitados y solo pudimos acudir los que tuvimos resultado negativo, se cumplió con todas las normativas”, ha dicho Tablada al diario ABC al ser preguntada por este asunto. La diseñadora perdió a su abuela el pasado mes de noviembre como consecuencia del coronavirus y asegura estar muy concienciada con la seguridad. La normativa de la Comunidad de Madrid permite celebrar bodas con un aforo del 50 por ciento, con distancia de seguridad entre los asistentes y el uso obligatorio de la mascarilla.

"La gente se quita la mascarilla para comer en la mesa o en un momento puntual para hacerse una foto, luego se la ponían. Era obligatorio estar con mascarilla, no hay mucho más que decir. ¡Cómo van a dejarnos entrar en un sitio sin mascarilla? He leído de todo, como que teníamos eso concebido sin mascarilla, es absolutamente falso”, explicaba muy tranquilo Javier al ser preguntado a las puertas de su restaurante Haches. “Nos sentamos en mesas de cuatro, a dos metros de distancia. Obviamente, cuando entran los novios, te levantas de la mesa. Son cosas que todos haríamos”, ha añadido.

También el chef Paco Roncero, encargado del catering que se sirvió en la boda, ha asegurado que “se cumplieron todas las normas”. Ahora será la Policía Municipal la encargada de investigar los hechos. De momento, la polémica, está servida.

Más historias que te pueden interesar: