Bloqueos en capital de Pakistán ante protestas contra Francia

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Contenedores colocados por las autoridades paquistaníes bloquean una importante carretera en Islamabad para impedir que manifestantes religiosos extremistas entren a la capital para una protesta contra Francia, el 16 de noviembre de 2020 en Islamabad

Bloqueos en capital de Pakistán ante protestas contra Francia

Contenedores colocados por las autoridades paquistaníes bloquean una importante carretera en Islamabad para impedir que manifestantes religiosos extremistas entren a la capital para una protesta contra Francia, el 16 de noviembre de 2020 en Islamabad

Las autoridades paquistaníes bloquearon una importante carretera en Islamabad por segundo día consecutivo este lunes, ante nuevas protestas contra Francia de los partidos religiosos extremistas.

Una manifestación en la ciudad vecina de Rawalpindi había congregado a unas 5.000 personas el domingo. El lunes alrededor de mil manifestantes se reunieron ante el cordón erigido en la carretera que les impide entrar en la capital.

Los servicios de telefonía móviles fueron restaurados hacia el mediodía del lunes, después de haber sido suspendidos más de 24 horas para impedir que los organizadores de las protestas se coordinaran entre ellos.

En las últimas semanas, se celebraron protestas pequeñas y aisladas en Pakistán en respuesta a las recientes declaraciones del presidente francés Emmanuel Macron, en las que defendió la libertad de expresión tras la decapitación de un profesor en las afueras de París que había mostrado a sus alumnos caricaturas de Mahoma en una clase de libertad de expresión.

La representación del profeta está prohibida por el islam.

El profesor "fue asesinado porque los islamistas quieren nuestro futuro", declaró Macron.

Estas palabras provocaron la ira en varios países musulmanes, con decenas de miles de manifestantes en Pakistán, en el vecino Irán y otros países en el sur de Asia, saliendo a la calle y organizando boicots contra Francia.

Pakistán criticó una "campaña islamófoba sistemática" en la Unión Europea.

El primer ministro Imran Khan acusó al presidente francés de atacar la fe musulmana y urgió a los países islámicos a trabajar juntos para contrarrestar a lo que calificó de creciente represión en Europa.

La blasfemia es un asunto particularmente sensible en Pakistán, país ultraconservador donde cualquiera que se considere que ha insultado al islam puede ser condenado a la pena de muerte. Incluso acusaciones no probadas de ofensa al islam pueden desencadenar asesinatos y linchamientos.

La manifestación del domingo fue organizada por el clérigo extremista Khadim Hussain Rizvi, cuyo partido Tehreek-e-Labbaik Pakistan (TLP) es conocido por protestas violentas sobre este asunto.

En 2018, el país estuvo paralizado por las manifestaciones del TLP a raíz de la absolución de la cristiana Asia Bibi, quien había sido acusada de blasfemia.

jaf/ecl/oho/leg/bc/mar