El bloque opositor de centroizquierda gana las elecciones de Noruega

El bloque opositor de centroizquierda, con el Partido Laborista como líder, figura como ganador de los comicios electorales, según los recuentos. El Partido Conservador, que rige Noruega desde 2013, ocupa el segundo lugar. Esta campaña electoral ha sido caracterizada por un claro enfoque al tema ecológico, en un país que vive del petróleo.

El bloque opositor de centroizquierda, conformado por el Partido Laborista, el Partido Centrista y el Partido de Izquierda Socialista, ganó las elecciones legislativas de Noruega, con más del 97% de los votos escrutados. La televisión pública NRK estableció que hasta ahora cuenta con un 48,9 % de votos a favor.

El 26,5% de estos votos pertenecen al Partido Laborista de Jonas Gahr Støre. El Partido Centrista tiene el 14,7 %, mientras que la Izquierda Socialista, el 7,7 %. En total, cuentan con 88 diputados, es decir, mayoría absoluta. Por ende, no necesitarán la aprobación de los ex comunistas ni de los verdes.

Jan Tore Sanner, ministro de Finanzas y vicepresidente del Partido Conservador, aseguró que los resultados están en sintonía con los sondeos. "Parece que vamos encaminados a un cambio de gobierno. Las encuestas han apuntado en esa dirección que vemos ahora. Es normal en Noruega que un Ejecutivo solo aguante cuatro u ocho años como máximo", señaló a TV2.

El Partido Conservador, liderado por la primera ministra, Erna Solberg, rige el país nórdico desde 2013. Actualmente, se encuentra en el segundo lugar de los comicios electorales con un 18,7 % de votos a favor. Su aliado, el xenófobo Partido del Progreso, tendría el 11,4%.

Entre tanto, las proyecciones le dan el 5% de los votos a los ex comunistas de Rojo, mientras que a los verdes, el 4,1%. Los dos partidos que no tendrían cabida en el Parlamento son el Partido Cristianodemócrata, con un 3,9% de votos a favor y el Partido Liberal, con 3,5 %, al no superar la barrera mínima del 4%.

La primera ministra conservadora Erna Solberg concedió la elección y dimitirá después de ocho años en el poder, mientras que el líder del Partido Laborista, Jonas Gahr Stoere, dijo que tiene la intención de formar el próximo gobierno.

Para ello será fundamental realizar una serie de negociaciones que permitan una coalición gobierno estable entre los tres partidos de centroizquierda vencedores. Para ello deberán ponerse de acuerdo en una serie de temas que han protagonizado la campaña.

Los temas medioambientales han sido predominantes en esta campaña electoral

Noruega es un país cuya riqueza proviene tradicionalmente de la extracción de petróleo del Mar del Norte, un producto que da empleo a miles de sus ciudadanos y financia el completo y amplia sistema de estado de bienestar público noruego, uno de los mejores del mundo.

Sin embargo, en la agenda de los partidos progresistas ganadores ha estado la transformación y transición ecológica que debe acometer la nación nórdica.

El panorama económico se mantuvo estable a pesar del cambio en el Gobierno, ya que Stoere afirmó que no acometerá reformas radicales y que sus movimientos serán progresivos.

A parte del tema medioambiental, donde se contemplan una serie de sanciones a empresas que emitan demasiado CO2 y un fomento de la energía renovable, en el programa del laborista existen varias medidas para reducir la desigualdad en el país.

Entre sus propuestas están el aumento de los impuestos a las rentas más altas y la reducción de los mismos a las familias que estén atravesando una situación peor. Noruega es de los estados más garantistas del mundo y una de las naciones con mejores índices de democracia.

Con Reuters y AP

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