La paulatina desaparición de las Islas Marshall, ejemplo de un inquietante futuro global

Jesús Del Toro

El futuro es incierto y peculiarmente ominoso para los habitantes de una pequeña nación insular pues, de continuar el proceso de cambio climático actual, sus hogares serán irremediablemente engullidos por las aguas del Océano Pacífico.

Esa es la conclusión desoladora de lo que podría ser el destino de las Islas Marshall, una república en el Pacífico ecuatorial con estatus de estado asociado a EEUU, según un amplio reportaje elaborado por John D. Sutter para CNN.

Las Islas Marshall, un archipélago coralino, viven a un paso de un mar cuyo nivel crece y amenaza con sumergirlas. (Flickr/Stefan Lins)
Las Islas Marshall, un archipélago coralino, viven a un paso de un mar cuyo nivel crece y amenaza con sumergirlas. (Flickr/Stefan Lins)

El relato de Sutter muestra cómo en las Islas Marshall el cambio climático se vive de modo directo y frontal, sin paliativos y sin que nadie pueda allí afirmar que se trata de una interpretación exagerada. A causa del calentamiento del planeta, las aguas del Pacífico han comenzado ya a inundar porciones de terreno que han sido históricamente tierra firme (o coral firme, pues las Marshall son islas creadas en atolones coralinos).

La fusión de los hielos polares y la expansión en sí de la masa de agua a causa del alza de las temperaturas ha causado que, en promedio, los océanos han ascendido ya 64 milímetros de 1997 a la fecha, de acuerdo a datos de la NASA.

Esa situación se vive con extrema inquietud en las Islas Marshall, donde sus habitantes, como relató Sutter, deben estar alertas para que sus animales y posesiones no sean presas de las aguas. Una gran inundación tuvo lugar ya en 2014 y más estarían por venir, pues el mar sube 3.2 milímetros al año a escala general pero más en algunos lugares específicos.

Y en una expresión desoladora que muestra que la misma existencia y fibra de esas islas está en riesgo, muchos pobladores han visto los restos de sus familiares y sus antepasados ser tragados por el océano luego de que un cementerio ubicado junto a la costa fue cubierto por el agua.

Un cementerio en las Islas Marshall. En algunas áreas, varias tumbas ya han sido cubiertas por el océano. (Flickr/Stefan Lins)
Un cementerio en las Islas Marshall. En algunas áreas, varias tumbas ya han sido cubiertas por el océano. (Flickr/Stefan Lins)

Lo peor, es que, de continuar el calentamiento global, no parece haber remedio para la progresiva desaparición de estos atolones, y con ellos de su cultura. Algunos han emprendido el éxodo pero muchos se aferran a vivir en su hogar pese a que, como cuenta Sutter, el optimismo no abunda. Muchos pobladores creen incluso que el fin es inevitable y una expresión de ello es que, teniendo el archipiélago unos 70,000 habitantes, al menos 10,000 personas originarias de las Islas Marshall ya dejaron su tierra natal para asentarse en un solo poblado de Arkansas.

El tiempo podría estar agotándose rápidamente para las Islas Marshall, pues las grandes obras de infraestructura que mitigarían los efectos de un alza mayor de los mares en ciudades costeras de países desarrollados no serían viables ni costeables en ese archipiélago coralino. Pero las circunstancias de las Marshall deberían servir, como el propio Sutter indica en otro artículo en CNN, para suscitar conciencia y acción para frenar los factores que desatan el calentamiento global, sobre todo la emisión de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero. Aún podría haber un futuro.

La singular belleza de las Islas Marshalls podría perderse bajo el Océano Pacífico a causa del calentamiento global. (Flickr/Stefan Lins)
La singular belleza de las Islas Marshalls podría perderse bajo el Océano Pacífico a causa del calentamiento global. (Flickr/Stefan Lins)

Pero si esto no se consigue y la temperatura global se incrementa unos grados más, la suerte de las Marshall quedará sellada sin remedio y muchas otras áreas de EEUU y el mundo también quedarán a merced de los océanos.

Por solo dar unos ejemplos, Miami, Fort Lauderdale, Nueva York, Boston, Honolulu, Nueva Orléans o San Diego quedarían sustancialmente afectadas, y muchas de sus regiones completamente sumergidas, pasada la mitad del siglo XXI, si no se frena el presente ritmo del cambio climático.

Y un artículo de Rolling Stone, que narra una historia ficticia sobre una ciudad de Miami abatida por las aguas del océano, pese a su carácter especulativo muestra lo que el calentamiento global podría provocar en una gran ciudad costera estadounidense. Y quien desee una lectura científica y factual puede revisar un artículo en Nature que explica el proceso de alza del nivel de los oceános, sus implicaciones y sus potenciales consecuencias.

Así, el presente de las Islas Marshall y sus 70,000 habitantes es, así, una punzante mirada hacia el futuro de millones de personas y de amplísimas áreas costeras en el mundo.