La hambruna en Corea del Norte provoca crímenes atroces

Thomas Castroviejo
Gaceta trotamundos
Un restaurante de Pyongyan según la propaganda oficial (AP Images)

"Este manual se publica por primera vez y contiene ejemplos basados en hechos comprobados o circunstancias probables". Es la frase que abre un estremecedor documento. Lo ha redactado el gobierno de Corea del Norte para informar a sus trabajadores de 721 hechos que ocurren en el país sobre los que deberían estar atentos. Como todo el estado, es extremadamente confidencial; pero ahora que se ha filtrado al público, ofrece una valiosa mirada.

Muy poco se sabe de la realidad norcoreana. Hay mucho rumor y habladuría, pero apenas se filtran datos; incluso este documento avisa que los casos pueden ser solo "probables", aunque se basa en cifras concretas, empresas y personas con nombre propio, dando a entender que la probabilidad no tiene nada que ver aquí. Y lo que se dice en estas páginas confirma los peores temores: chantajes, crisis alimenticia, soborno... y hasta canibalismo.

Niños norcoreanos alimentados por el programa de la ONU (Getty Images)

El informe cuenta cómo un hombre llamado Lee Man-sung asesinó a su compañero de piso con un hacha cuando este dormía. Posteriormente, se comió parte del cuerpo y vendió el resto diciendo que era carne de cordero. Así, hay hasta cuatro casos más en los que norcoreanos hambrientos han recurrido a la carne humana para sobrevivir.

De hecho, la mayoría de los crímenes tienen que ver con la comida: casos como el de un hombre que cortó las líneas de comunicación militares a cambio de comida, o "enemigos del régimen" que venden alimentos prohibidos en el mercado negro y cuya influencia es poderosa...

Otros ejemplos confirman el uso de dólares estadounidenses, algo que antes solo se permitía a los cargos más altos del gobierno por un motivo muy simple: si cayera el régimen actual, la moneda empleada actualmente sería inservible y lo más probable es que el país usara el dólar americano durante un tiempo. Ahora, los dólares se usan para sobornar a gente, como al profesor de una escuela de negocios que admitió haber aceptado 5.000 dólares.

Hay un caso muy interesante que recoge la fobia que tiene el régimen norcoreano a perder la hegemonía cultural del país: los castigos más graves están reservados a gente que copie CDs o DVDs de Corea del Sur. El gobierno quiere ser la única fuente en este ámbito, de ahí que lo mantenga cerrado al resto del mundo. Si uno es sorprendido cometiendo este crimen, puede ser ejecutado públicamente o enviado a un campo de concentración.

"Llevo estudiando leyes norcoreanas desde hace 40 años y nunca había visto nada así", cuenta Jang Myung-bong, un experto que la materia cuyas declaraciones recogía el International Business Times.