La traición cotiza al alza en el PSOE

La exdiputada de UPyD, Irene Lozano (i), durante el acto de presentación de listas del PSOE. EFE
La exdiputada de UPyD, Irene Lozano (i), durante el acto de presentación de listas del PSOE. EFE

Irene Lozano se lo ha puesto fácil a quienes critican su ingreso en el PSOE. El enchufe con el que el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha colocado a la exdiputada de UPyD es de tal vigor que Lozano no ha tenido que ceder ni un ápice para empuñar la rosa socialista después de traicionar a 'la Rosa' de UPyD.

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De hecho parece que es ella quien hace un favor al PSOE y no al revés: Porque Lozano se garantiza el puesto de diputada en la próxima legislatura -va de número cuatro por Madrid habiendo desplazado para ello a Mariluz Rodríguez, la secretaria de Empleo, que queda relegada al número uno por Guadalajara- y porque arranca su andadura con cargo -Sánchez le ha encomendado canalizar las propuestas de regeneración democrática y lucha contra la corrupción.

¿Y qué ofrece a cambio Lozano al PSOE? Pues más allá de su experiencia en el control parlamentario de las carteras de Asuntos exteriores, Cooperación y Defensa -tareas que hacía bajo la batuta de Rosa Díez-... aún está por ver, porque para empezar Lozano no ha tenido ni que pedir disculpas por su pasado. Un pasado no tan lejano ya que no hace ni un año que calificó así al partido que ahora abraza:

  • "Les voy a explicar lo que es la antipolítica, señores del PP y del PSOE- La han hecho ustedes cuando permitían las prácticas corruptas de cargos públicos, la impunidad de los acusados, cuando han llevado corruptos en sus listas, cuando han utilizado las instituciones públicas para colocar a sus amigos".

  • "El gobierno del PSOE decía que teníamos el sistema financiero más solvente del mundo mientras se cometía la estafa (de las preferentes), dijo en su momento. La gran mentira es que esto sucediera por un despiste. No, así se diseñó y así se ejecutó". "En Madrid todo es corrupción. Lo es el PP, el PSOE y la dirección de IU", señaló en febrero de este mismo 2015.

Las palabras dedicadas son duras, pero Lozano insiste en no pedir perdón. Sin embargo muchos en el PSOE critican esa actuación. Especialmente en Madrid donde se le ha hecho un hueco a Lozano por delante de militantes veteranos. La última estocada para una federación dividida y de uñas con su secretario general tras cortar la cabeza de su exlíder regional Tomás Gómez. "No tener valor para pedir perdón es una cosa; pero en este caso no hacerlo significa asumir que fichas por un partido por el que no crees y por lo que automáticamente te conviertes en la "ladrona y corrupta que criticabas ya que formas parte de un partido de cuya existencia dudas". "Parece que entiende la política como un negocio ya que el diciembre estaba claro que se iba al paro".

Aunque para ser justos Lozano no ha llegado al PSOE con las manos vacías. Ha mudado de siglas llevando de la mano a Zaida Cantero, como número seis de la lista del PSOE por Madrid. La misma que encabezará Pedro Sánchez.

Si repasan los titulares de estos días, los únicos que han alzado la voz son los que ya han quedado señalados por Sánchez como es el caso del mencionado Gómez. Pero en este caso lo importante no es lo que han dicho destacados dirigentes socialistas, sino lo que se han callado:

Susana Díaz, silencio; Eduardo Madina, silencio; Carme Chacón, silencio; Miquel Iceta, silencio... Silencios que, como el 20 de diciembre Pedro Sánchez no saque buenos resultados, mutarán en bronca y polémica.