Una revista ginecológica, denunciada por ridiculizar a sus pacientes

La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) se ha buscado un problema en casa. Unos dibujos, obra del doctor Javier Server Gosalvez, que se distribuyen en el boletín electrónico de la SEGO bajo el epígrafe 'Un toque de humor,' han desatado la polémica por resultar demasiado ofensivos con sus principales clientes/pacientes.

En una de las ilustraciones, un doctor acaba de practicar una cesárea a una mujer y tiene a su bebé varón recién nacido en brazos. "Es un niño... Pero si prefería una niña, yo puedo arreglarlo ahora", le comenta el médico a la paciente con unas tijeras en la mano.

En otra, tres mujeres, una de ellas prostituta y con un físico espectacular, charlan sobre la frecuencia con la que acuden al ginecólogo para realizarse una citología. "¿Cada tres años?... Qué raro, a mí, mi ginecólogo me hace la citología cada tres meses...", afirma la prostituta en la viñeta.

[Galería: Las viñetas de la polémica]

La asociación 'El Defensor del Paciente' ha enviado una carta a la ministra deSanidad, Leire Pajín, en la que insta a tomar medidas contra la publicación de viñetas "que ridiculizan y ofenden a todas las mujeres atendidas por este colectivo".

La carta de la asociación está firmada por su presidenta, Carmen Flores, y en ella se afirma que los miembros de la sociedad son unos "impresentables" que incumplen el código ético y que "se hacen llamar médicos". El texto continúa diciendo que "la desvergüenza y la maldad con la que se han realizado" las viñetas "es intolerable" y pide sancionar a los responsables para que no se vuelva a repetir.

La asociación también critica en la carta que los ginecólogos, en lugar de dedicar su tiempo en esto, deberían emplearlo "en estudiar", porque son los que más denuncias reciben por parte de los pacientes. De hecho el último estudio revela que uno de cada tres ginecólogos ha tenido que afrontar en los últimos 10 años al menos una reclamación por parte de alguna de sus pacientes. (Daños morales al pedir que se coloque un DIU, dar una información verbal no escrita; dejar una aguja 15 años en el abdomen tras la operación; problemas relacionados con abortos; no acudir siendo jefe de servicio a la llamada de la paciente…)

Pero no es la única. También se han producido protestas de asociaciones de mujeres y feministas como El Parto Es Nuestro , que lamenta que la SEGO dé cabida a semejante humor en su revista.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente