Rubalcaba sorprendió a Rajoy desenterrando sus ideas de hace 30 años

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Rubalcaba ha visto 'House of cards'. O por lo menos sus asesores. Si 'El ala oeste de la Casa Blanca' era la serie de cabecera de los fontaneros de José Luis Rodríguez Zapatero, las vivencias de Kevin Spacey en el proyecto de Netflix están siendo comentadas en el cuartel general de la oposición. En sus guiones creyeron encontrar el arma perfecta para destruir a Mariano Rajoy.

Ocurrió ayer durante el Debate sobre el Estado de la Nación. Después del triunfalismo matutino del presidente del Gobierno y de su apuesta por llevar la cita por derroteros económicos, Rubalcaba colocó sobre la mesa la gestión del Gobierno ante la tragedia de los 15 inmigrantes muertos recientemente en Ceuta. En pleno cruce de reproches por el derecho a las libertades, el socialista esgrimió una serie de artículos -publicados en El Faro de Vigo en 1983 y 1984 y escritos de puño y letra por el propio Rajoy- donde pregonaba que la desigualdad era el origen de la libertad asegurando que los hijos de "buena estirpe" eran superiores a los demás.

El entonces presidente de la Diputación de Pontevedra ahondó en la tesis de que "todos los modelos, desde el comunismo radical hasta el socialismo atenuado, que predican la igualdad de la riqueza" tiene como objetivo "la imposición de la igualdad" y son "radicalmente contrarios a la esencia misma del hombre".

Doce meses más tarde, ya en 1984, Rajoy publicó un segundo artículo comentando el libro 'La envidia igualitaria', de Gonzalo Fernández de la Mora, en el que encuentra "unas brillantes páginas" que le reafirman en sus ideas: "El hombre es desigual biológicamente, nadie duda hoy que se heredan los caracteres físicos como la estatura, el color de la piel y también el cociente intelectual. La igualdad biológica no es pues posible. Pero tampoco lo es la igualdad social: no es posible la igualdad del poder político".

Rajoy no esperaba ayer ser atacado por sus ideas. Ideales por los que asegura que las personas de clase alta son mejores que las demás en razón a su base genética. Lo que los griegos denominaron 'aristocracia' frente a la 'democracia' confrontando el gobierno de los mejores con el gobierno del pueblo. Y por eso quedó momentáneamente noqueado. Un golpe de efecto memorable que, por unos momentos, le hizo llevar la iniciativa en el Congreso. Sorprendido por el hecho de que Rubalcaba tirara de ellos en pleno debate, el gallego quedó mudo durante un buen rato tratando de digerir lo ocurrido. Aunque finalmente se repuso.

Para evitar 'spoilers' innecesarios simplemente diremos que en la primera temporada de la serie 'House of cards' el personaje de Kevin Spacey rebusca en el pasado de uno de sus rivales políticos hasta encontrar un artículo publicado por éste cuando era editor de la revista universitaria. 30 años atrás. Un artículo antisemita que considera que Israel ha ocupado ilegalmente territorio palestino y que le supone un grave perjuicio una vez conocido por el gran público.

Las similitudes entre ficción y realidad son evidentes, aunque todavía falta por calibrar si las consecuencias serán las mismas. En cualquier caso rebuscar en el pasado de los políticos es una práctica más que habitual en Estados Unidos. Los propios partidos realizan investigaciones internas para evitar que algún trapo sucio eche por tierra a algún candidato.

Sin embargo en España es algo novedoso. El tabú de la transición -como ha podido apreciar Jordi Évole en primera persona- ha servido para que muchos dirigentes españoles borraran la memoria caché de su historial.

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