Un paso más para resolver el misterio sobre cómo se construyeron las pirámides

Encabezando la lista de las Siete maravillas del mundo antiguo se encuentra la famosa e imponente Gran Pirámide de Guiza, la única de las siete que todavía continua en pie y alrededor de la cual se han creado infinidad de leyendas, mitos y especulaciones.

Muchos de esos interrogantes tienen relación sobre la época y civilización del Antiguo Egipto en las que fueron construidas, pero la mayoría de preguntas e incógnitas surgen al querer conocer cómo se levantaron las pirámides y pudieron ser trasladados todos aquellos enormes bloques de piedra, teniendo en cuenta las primitivas y rudimentarias técnicas que se tenían que utilizar en aquel tiempo.

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Ello ha dado paso a todo tipo de conjeturas, hipótesis y extrañas teorías sobre presencia y ayuda extraterrestre o civilizaciones mucho más avanzadas, llenando miles de páginas y horas de documentales, con el fin de intentar dar una respuesta pseudocientífica.

Pero a pesar de toda la parafernalia esotérica que se le ha querido dar al tema desde hace muchos años, cada vez son más los estudios e investigaciones que nos muestras cómo lograron hacerlo los antiguos egipcios: con mucho ingenio, esfuerzo y respetando las leyes y principios de la física.

Recientemente se ha dado a conocer a través de la revista especializada ‘Physical Review Letters’ una investigación de la Universidad de Ámsterdam en la que se ha resuelto el misterio sobre cómo trasladaban los pesadísimos bloques de piedra, que alcanzaban un peso de varias toneladas cada uno.

El profesor Daniel Bonn, al frente de esta investigación, explica el modo en que lo realizaron: mojando levemente la arena del desierto por la que se deslizaban los grandes trineos de madera sobre los que se trasladaban las piedras y estatuas.

Evidentemente, debía ser una cantidad de agua adecuada, ya que de ser poca o quedar encharcado hubiesen quedado frenados los trineos.

Muchos son los que se han sentido algo defraudados tras conocer esta rudimentaria forma de hacer y descubrir que detrás del misterio se escondía los principios de la física y la fuerza de fricción o rozamiento. Para algunos apasionados al misterio ha sido tan decepcionante como descubrir el sencillo secreto de un mago dentro de un espectacular truco.

La explicación también da sentido al grabado hallado en el siglo XIX en la tumba del faraón Djehutihotep en la que se representa una enorme estatua arrastrada por docenas de hombres mediante un trineo y en las que aparecen encabezando la marcha otros vertiendo agua. Hasta ahora se había barajado múltiples posibilidades sobre qué era lo que vertían los esclavos egipcios que salen en dicho mural.

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Una vez más, Historia y Ciencia se dan la mano y aclaran muchas incógnitas que otros muchos quieren disfrazar tras absurdas y enigmáticas hipótesis esotéricas. Pero todo tiene una explicación racional que, tarde o temprano, sale a la luz y desvela todos esos misterios sobre cómo se construyeron las pirámides… tan simple como saber utilizar los conocimientos técnicos y aplicar sencillas leyes de la física, además de un titánico esfuerzo en el que un gran número de obreros perdieron la vida mientras realizaban esos faraónicos monumentos en unas pésimas condiciones de semiesclavitud, a pesar de que existen evidencias que indican que se trataba de trabajadores asalariados.

Fuentes de consulta: dailymail / phys.org