El presidente que sufrió dos atentados frustrados en menos de tres semanas

Alfred López
Gerald Ford y sus escoltas tras el intento de atentado en Sacramento (Wikimedia commons)
Gerald Ford y sus escoltas tras el intento de atentado en Sacramento (Wikimedia commons)

Gerald Ford hubiese pasado sin pena ni gloria como Presidente de los Estados Unidos de no haber sido por cuatro hechos significativos y por los que será recordado en los menos de tres años que residió en la Casa Blanca: durante su mandato finalizó la Guerra de Vietnam, llevó al país a una grave crisis económica (la mayor en el último medio siglo, desde el crack del 29), por conceder el indulto a su antecesor Richard Nixon (al que sustituyó el 9 de agosto de 1974 tras dimitir por el escándalo Watergate) y por haber sufrido dos intentos de atentado en poco más de dos semanas (el 5 y el 22 de septiembre de 1975).

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En el post de hoy en Cuaderno de Historias nos centraremos en estos dos magnicidios frustrados del que se acaba de cumplir el 40 aniversario.

El primero de los atentados fallidos tuvo lugar en la ciudad de Sacramento (capital de California), donde Ford había acudido para reunirse en el Hotel Senator con un grupo de empresarios que andaban preocupados por la situación económica del país.

Poco después de las 10 de la mañana el presidente estadounidense salió de la reunión y mientras se dirigía por un jardín hacia la Casa Estatal de California, donde debía pronunciar un discurso, Lynette Fromme (una chica de 27 años de edad) vestida con una especie de habito de color rojo, se acercó hasta Ford, sacó una pistola automática Colt del calibre .45, le apuntó y apretó el gatillo.

Afortunadamente para Gerald Ford el arma se encasquillo y la joven no pudo realizar ningún disparo, siendo reducida por los guardaespaldas que acompañaban al presidente.

Posteriormente se pudo saber que Lynette formaba parte de la secta liderada por Charles Manson (quien estaba en prisión por el asesinato de cinco personas en 1969, entre ellas la famosa actriz Sharon Tate, esposa del director de cine Roman Polanski).

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Una vez detenida declaró que había realizado ese intento de magnicidio como queja por la contaminación ambiental y sus efectos en el aire, árboles, agua, animales y todas las formas de vida.

Lynette Fromme, que en ningún momento se arrepintió por el intento de asesinato, fue juzgada y condenada a cadena perpetua, pasando encerrada en prisión 34 años (salió en libertad condicional el 14 de agosto de 2009).

Gerald Ford en el momento posterior de frustrarse el atentado de Sara Jane contra él (Wikimedia commons)
Gerald Ford en el momento posterior de frustrarse el atentado de Sara Jane contra él (Wikimedia commons)

El segundo atentado sufrido por Gerald Ford y del que también salió ileso tuvo lugar en San Francisco el 22 de septiembre de ese mismo año. El presidente había acudido al Hotel Saint Francis para pronunciar un discurso.

A su salido del hotel y entre la muchedumbre de más de tres mil personas que allí esperaban para ver al máximo mandatario estadounidense se encontraba Sara Jane Moore de 45 años de edad, una activista de extrema izquierda que ya había tenido varios problemas con las autoridades.

Una de las curiosidades más sorprendentes de este atentado es que Sara Jane había sido intercedida el día anterior por los servicios secretos, encontrando en su poder un arma de fuego del calibre 44 que le fue requisada, pero la dejaron marchar porque no consideraban que representaba peligro alguno para  la seguridad del presidente. Evidentemente los miembros del servicio de seguridad andaban equivocados.

Sara esperaba mezclada entre un numeroso grupo de personas a que Gerald Ford saliera del hotel y se dirigiera hacia el coche oficial. Estaba situada a escasos doce metros y portaba un revólver del calibre .38  y la distancia a la que se encontraba no suponía ningún problema para ella debido a que era una experta tiradora al haber estado en el Cuerpo de Mujeres del Ejército (Women's Army Corps).

Pero esta vez no fue una bala encasquillada lo que salvó la vida del presidente, sino la heroica acción de Oliver Sipple, un exmarine que se encontraba en aquel preciso momento allí y se dio cuenta de lo que Sara Jane pretendía hacer.

Momento en que Oliver Sipple –izquierda- se abalanza sobre Sara Jane Moore –en el círculo- (whaleoil)
Momento en que Oliver Sipple –izquierda- se abalanza sobre Sara Jane Moore –en el círculo- (whaleoil)

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Sin pensárselo dos veces se abalanzó sobre ella justo en el momento en que estaba apretando el gatillo desviando la trayectoria de la bala que fue a parar en el cuerpo de una de las personas que estaban presentes, hiriéndola aunque los servicios de emergencia lograron salvarle la vida.

Sara Jane fue detenida, juzgada y condenada (como en el caso anterior) a cadena perpetua. Salió de prisión en 2007 tras cumplir 32 años de condena.

Por su parte, Oliver Sipple fue considerado todo un héroe. Cabe destacar que padecía una minusvalía debido a la explosión de una bomba mientras servía como marine en la Guerra de Vietnam.

Así fue cono el presidente Gerald Ford, que ostentó el cargo en una corta legislatura que tan solo duró 29 meses, salvó su vida por dos veces consecutivas en los atentados sufridos en apenas 18 días.

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