El papa que tuvo un elefante blanco como mascota

Alfred López
El elefante Hanno se convirtió en la mascota del papa León X (Wikimedia commons)
El elefante Hanno se convirtió en la mascota del papa León X (Wikimedia commons)

De sobras conocida es la costumbre protocolaria por la que cada vez que algún alto mandatario toma posesión de su cargo, un rey o reina son coronados o un nuevo papa es elegido, éstos reciban una serie de obsequios y presentes enviados por otros jerarcas, como señal de respeto y bienvenida.

Entre los muchísimos regalos que se han hecho a personalidades hoy quiero explicar en el blog Cuaderno de Historias uno de los que se han considerado de los más originales: un elefante blanco.

Dependiendo de quién fuera el receptor de dicho presente y el lugar donde residiese podría dar un poco lo mismo e incluso ser hasta normal. Pero cuando la persona que recibió como regalo un elefante es el mismísimo papa de Roma, la cosa ya no es tan normal.

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Ocurrió en el año 1514 y fue obra del rey de Portugal Manuel I. Unos meses después de la coronación de León X como nuevo pontífice llegaba al puerto de Roma un barco que contenía una serie de regalos del monarca luso y entre los que se encontraba un magnifico ejemplar de elefante blanco de cinco años de edad llamado ‘Hanno’ (en homenaje a Hannón, general cartaginés hijo de Aníbal Giscón).

El animal había sido encargado por el propio rey para que le fuese llevado desde la India, donde en aquel tiempo Portugal tenía una importante colonia y negocios.

Muchos son los expertos que señalan que dicho regalo llevaba una doble intención: indicar al papa que abriese sus miras hacia Oriente, lo cual beneficiaría todos los tratos comerciales que por aquel entonces había.

A pesar de lo que muchos puedan pensar Hanno no se convirtió en ningún estorbo para León X, quien adoptó al paquidermo como mascota y con el que se paseaba por los jardines del Vaticano.

Para que el animal pudiese sentirse más cómodo se le habilitó una zona en el Patio del Belvedere (junto al Vaticano) y que era de reciente construcción.

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Ilustración del siglo XVI sobre Hanno el elefante del papa León X (Wikimedia commons)
Ilustración del siglo XVI sobre Hanno el elefante del papa León X (Wikimedia commons)

Pero el elefante no se limitó a pasear únicamente por aquel santo lugar. También fue sacado en las procesiones que se realizaron en los siguientes meses y se convirtió en toda una atracción para todos los habitantes de Roma. Debemos tener en cuenta que a principios del siglo XVI pocas personas podían ser las que en toda su vida hubiesen visto ese tipo de animales y Hanno era el primer elefante en pasear por esas calles desde tiempos del Imperio Romano.

A pesar de haber tenido un gran recibimiento y todos los cuidados posibles, el pobre Hanno enfermó debido a lo mal que le sentó el clima de Roma, tan diferente al de su India original. Unas fiebres le causaron un fuerte estreñimiento que empeoró su estado de salud, falleciendo el 8 de junio de 1516, dos años después de haber llegado.

Fuentes: osservatoreromano / eyesofrome

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