La mayor operación aerotransportada Aliada que se convirtió en un contundente fracaso militar

Cuaderno de Historias
La Operación Market Garden fue la mayor operación aerotransportada de los Aliados en la IIGM (Wikimedia commons)

Tras de los éxitos alcanzados en el Desembarco de Normandía y la liberación de París, la fuerza Aliada quería asestar el golpe definitivo al ejército alemán con el propósito de poner fin a la Segunda Guerra Mundial antes de que acabase 1944, fue por ese motivo que, apenas unas semanas después, ya estaba en marcha la que se ha considerado como ‘mayor operación aerotransportada de los Aliados’.

El objetivo no era otro que acceder a Alemania cruzando el río Rin desde los Países Bajos. Para ello había que hacerse con los principales puentes y trasladar hasta allí a un gran contingente que abriría el paso para la gran invasión y así poner fin de una vez por todas a esa larga guerra y sobre todo al Tercer Reich.

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Era un plan sencillo pero que requería una gran infraestructura y seguirlo milimétricamente al pie de la letra. Se contaba con una fuerza de más de cerca treinta y cinco mil hombres, la mayoría jóvenes que no alcanzaban los veinte años de edad pero que habían sido exhaustivamente entrenados para la misión. Al frente de la misma, bautizada bajo el nombre de ‘Operación Market Garden’, se encontraba el británico Bernard Montgomery, sin lugar a dudas el mejor hombre para comandarlo tras su arrollador éxito en el desembarco.

Mapa del plan aliado de la Operación Market Garden (Wikimedia commons)

El plan estaba dividido en dos partes llamadas ‘Market’ y ‘Garden’. Con la primera se trasladaría un numeroso contingente aerotransportado y se lanzaría sobre los objetivos aalrededor de diez mil paracaidistas que tomarían posiciones alrededor de los puentes controlados por los nazis, con el fin de despejar el camino a las unidades terrestres que llegarían hasta allí en un máximo de 72 horas (segunda parte de la operación). Una vez controlada la zona y despejado el camino la inminente entrada en suelo alemán permitiría invadir el país rápida y fácilmente.

Al menos así era como se imaginaban que sería la operación desde la comandancia suprema de los Aliados. Sobre el papel el plan no debería tener ningún problema… pero los hubo, de tal modo que la mayor operación aerotransportada acabó convirtiéndose en el mayor fracaso militar de los Aliados durante la IIGM.

A primera hora de la mañana del 17 de septiembre despegó, desde diferentes bases militares del Reino Unido, un cuantioso contingente de aviones que tapó por completo el cielo durante los 500 kilómetros de trayecto. En ellos viajaban diez mil paracaidistas preparados para saltar sobre el objetivo en el momento exacto.

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Los paracaidistas británicos eran optimistas del éxito de la operación (Wikimedia commons)

Tomaron parte la 82ª y 101ª divisiones aerotransportadas de los EEUU, la 1ª división aerotransportada británica y la 1ª brigada independiente de paracaidistas polacos. 

El Alto Mando Aliado estaba convencido de que  pillarían desprevenidas a las fuerzas alemanas que esperaban que el ataque se produjese por otro frente. Esto les permitiría asestar un duro golpe y abrir un corredor en esa última barrera natural que suponía el Rin y por donde podrían entrar fácilmente en Alemania.

Pero, como os comentaba un poco más arriba, este plan era prácticamente perfecto sólo sobre el papel, ya que una vez puesto en práctica no lo fue.

La mayoría de operaciones en las que se había utilizado las fuerzas paracaidistas se habían realizado durante la oscuridad de la noche y el hacerlo a plena luz del día era un gran riesgo, pero también una ventaja a la hora de pillar por sorpresa a los enemigos.

Las fuerzas Aliadas no contaban con la rápida y eficaz reacción alemana, que, tras la sorpresa inicial, repelió la incursión, derribando un gran número de aviones y causando numerosas bajas.

Vista aérea del puente sobre el río Rin en Arnhem que debía ser tomado por los Aliados (Wikimedia commons)

La contundente resistencia y lucha provocó que todo el plan aliado comenzase a retrasarse y perdieran un valioso tiempo rehaciendo muchos puntos de la operación que tenían que ver con el acceso por tierra de las fuerzas acorazadas. Esto ayudó a los alemanes a reorganizarse ellos también y trasladar rápidamente al II SS Cuerpo Panzer, su temida división de carros de combate que repelió tenazmente el ataque de los paracaidistas, mientras estos últimos esperaban la inminente llegada de las divisiones terrestres. Una llegada que sobrepasó con creces el plazo de 72 horas máximo que se había dado, quedando debilitados en gran medida a causa de falta de provisiones, las cuales habían sido lanzadas erróneamente sobre el área controlada por el ejército nazi, al que le vino muy bien ese regalo caído del cielo.

Según transcurrían las horas el número de muertos, heridos y soldados hechos prisioneros aumentaba y lo peor de todo era que el principal objetivo de la operación que era apoderarse del control del puente sobre el río Rin a su paso por la población de Arnhem seguía en manos alemanas, lo que haría prácticamente imposible la incursión de las fuerzas terrestres en Alemania.

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Una serie de malas decisiones y contratiempos ajenos a la operación provocaron un gran retraso en el avance de las tropas terrestres. A destacar el momento de la liberación de Eindhoven, el 19 de septiembre, en el que la población se echó a la calle para celebrarlo evitando el avance de las tropas Aliadas y ocasionando la pérdida de un gran número de horas que hubieron sido vitales para llevar a buen puerto el plan.

Más de 6000 soldados Aliados fueron apresados durante la Operación Market Garden (Wikimedia commons)

La que debía haber sido una exitosa operación Aliada de tan solo tres días de duración se alargó más de una semana, siendo el noveno día cuando se dio la orden de retirada y yéndose al traste todo el plan y las esperanzas de invadir Alemania. Un total de 6.414 hombres fueron hechos prisioneros por parte de los alemanes, quienes se anotaban un triunfo que ayudaría a levantar la moral del país, tras las últimas derrotas.

Por su parte, las fuerzas aliadas recibieron un duro golpe. El Comandante Supremo de los Aliados, general Eisenhower, quien desde un principio había puesto algunas objeciones al ‘optimista plan’ del general Montgomery, echó la culpa a éste de la fallida operación, haciéndolo principal responsable del que se consideró como el mayor fracaso militar de los Aliados durante la Segunda Guerra Mundial.

Fuentes de consulta: Documental ‘Operación Market Garden’ del Canal Historia / Wikipedia / history.army

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