La vida secreta de un gran héroe americano

Alfred López
Cuaderno de Historias

Muchos han sido los considerados durante toda la historia como ‘héroes americanos’ y cuya gloria y fama ha perdurado a través de los años, pero, sin lugar a dudas, hay uno que durante un larguísimo periodo de tiempo fue alabado como si de un Dios se tratase, convirtiéndose en el tipo de hombre que todo aquel quería para su familia y en un modelo a seguir por millones de jóvenes, no solo norteamericanos sino de todo el planeta.

Este hombre, idolatrado por todos y ejemplo de padre ejemplar y marido fiel, llevó durante casi dos décadas una doble vida que dio como resultado el haber mantenido una relación de pareja con tres mujeres (aparte de su esposa y todas al mismo tiempo) y tener siete hijos fuera del matrimonio. Esta es su sorprendente historia…

Charles Lindbergh fue el primero en realizar un vuelo trasatlántico, entre Nueva York y París, sin hacer escala alguna, en un vuelo que duró 33 horas y media a bordo del monoplano Spirit of St. Louis y que tuvo lugar entre el 20 (despegue) y el 21 (aterrizaje) de mayo de 1927.

En ese mismo instante se convirtió en un idolatrado héroe capaz de realizar una proeza única y sorprendente, algo que nadie había realizado hasta el momento y que lo alzó hasta los altares de la gloria.

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Pero, como cualquier otro ser humano, Charles Lindbergh también tenía cosas que nadie sabía sobre él y que de haberse conocido estando en vida hubiesen cambiado la imagen que millones de personas de todo el mundo tenían sobre él.

Cabe destacar que en su vida no lo tuvo del todo fácil, algo que influyó de manera notable en su forma de ser retraído y desconfiado hacia los demás. A pesar de haberse convertido en el personaje más popular de las décadas de los años 20 y 30 del pasado siglo XX, Lindbergh intentaba mantener un férreo control hacia su intimidad, algo que lo llevó a trasladarse a vivir a las afueras de la gran ciudad, lejos del acecho de la prensa y los fans y que jugó en su contra en uno de los episodios más trágicos vividos por él.

La noche del 1 de marzo de 1932, su hijo Charles Jr, de diecinueve meses de edad, fue secuestrado en su propia casa y cuyo cuerpo aparecería sin vida seis semanas después en un bosque muy cercano a la residencia de Lindbergh. No fue hasta dos años después en el que apareció un supuesto culpable que fue condenado a la silla eléctrica. Muchas de las pruebas contra el acusado carecían de consistencia y varias son las fuentes que defienden que se trató de una cabeza de turco para calmar los ánimos del famoso aviador, quien había comenzado una campaña de desprestigio hacia el cuerpo de policía y los estamentos oficiales.

Los años posteriores llevaron a Lindbergh y su familia (tuvo cinco hijos más con su esposa Anne Morrow) a trasladarse a vivir al Reino Unido. Era una válvula de escape, una forma de huir de la persecución mediática a la que habían sido sometidos.

Fue en Europa donde comenzó a coquetear con miembros del partido nazi, que en esos momentos estaba en su mayor esplendor y en sus visitas a Alemania fue recibido con todos los honores.

Charles Lindbergh representaba para el ideario de Hitler todo aquello que quería para sus compatriotas alemanes y éste se dejó seducir por los halagos germanos, llegando incluso a querer hacer campaña política en los Estados Unidos, defendiendo la neutralidad del país en la Segunda Guerra Mundial y utilizando consignas xenófobas que atacaban a los judíos y defendían la supremacía de la raza blanca.

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Esto le comportó muchísimos problemas y su popularidad cayó en picado, por lo que tuvo que aceptar un empleo como asesor aeronáutico del gobierno norteamericano (tras denegarle el poder alistarse en el ejército).

Tras el inicio de la Guerra Fría, fueron frecuentes los viajes que tuvo que realizar a Alemania Occidental, donde instaló una oficina y contrató una secretaria llamada Valeska y con la que comenzó una relación sentimental, de la que nacieron dos hijos.

Fue por aquella misma época (1957) cuando conoció en una fiesta a dos jóvenes hermanas llamadas Brigitte y Marietta Hesshaimer y con las que, tras entablar una buena amistad, tuvo un largo romance que perduraría a lo largo de los siguientes 17 años.

Con Brigitte tuvo tres hijos y otros dos más con Marietta, por lo que Charles Lindbergh mantenía al mismo tiempo cuatro relaciones (con su esposa y sus tres amantes) y era padre de un total de 13 hijos (incluyendo al mencionado Charles Jr).

Mientras que Lindbergh estuvo con vida nadie fue conocedor de esta doble vida llevada por él. Tres o cuatro veces al año hacía un viaje que lo llevaba a visitar durante unos cuantos días a cada una de sus ‘otras familias’. Sus nuevos hijos eran desconocedores de la verdadera identidad, creyendo que su nombre era Careu Kent y que se dedicaba a trabajar como comercial, hecho por el que se encontraba continuamente de viaje.

Charles Lindbergh había conseguido que sus tres amantes mantuviesen en secreto tanto la relación como su paternidad y así lo llevaron a cabo.

Lindbergh falleció en 1974, dejándolo todo preparado para que a ninguno de sus hijos y mujeres les faltase de nada en el futuro. No fue hasta el año 2001, en el que falleció Brigitte, cuando los hijos habidos entre ambos dieron a conocer al mundo esta increíble historia de la vida secreta de ese gran héroe americano.

Unas pruebas de ADN realizadas en 2003 confirmaron la paternidad de Lindbergh hacia los hijos que tuvo con Brigitte Hesshaimer. Por el contrario, los nacidos de sus relaciones con Marietta y Valeska prefirieron permanecer en el anonimato, con el propósito de honrar la promesa de secreto hecha por sus madres a Charles Lindbergh.

Fuente: “La doble vida de Charles A. Lindbergh” de Rudolf Schroeck / lindberghkidnappinghoax