La verdadera causa de la muerte de Tutankamón

El 4 de noviembre de 1922, el arqueólogo y egiptólogo británico Howard Carter realizaba uno de los más importantes descubrimientos arqueológicos de la Historia: la tumba de Tutankamón hallada en el Valle de los Reyes. Desde entonces mucho se había especulando sobre el motivo de la muerte a los 19 años de edad del que fuera faraón de la Dinastía XVIII de Egipto entre los años 1335 y 1325 a.C.

Un gran número de expertos, a lo largo de las nueve décadas transcurridas desde el descubrimiento, apostaban por la malaria como motivo más probable del fallecimiento, debido a la epidemia que afectó a gran parte de la población egipcia en aquella época.

Otros apuntaban a algún tipo de accidente, debido al estado de algunos de los huesos momificados, pero no se podía determinar con exactitud al estar gran parte del cuerpo calcinado, otro de los misterios que no se sabía por qué había ocurrido al estar momificado dentro de un ataúd sellado.

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El detalle de no encontrar entre sus restos algunos órganos, entre ellos el corazón, y la rotura de algunos huesos, era lo que hacía pensar que un accidente por aplastamiento sería la causa más probable.

Días atrás, un equipo de científicos británicos dieron a conocer la que es, con toda probabilidad, la verdadera causa del fallecimiento de Tutankamón: un accidente de tránsito y, evidentemente, el medio de transporte al que señalan como causante y que le produjo la muerte no podía ser otro que un carro.

Han determinado que el faraón iría subido en uno y que en un momento dado (lo más seguro a causa de algún choque) caería del mismo, quedando en el suelo de rodillas y siendo aplastado por una de las ruedas.

En vista de las heridas mortales que le produjo, se trataría de un carro utilizado para las batallas, rompiéndole las costillas y la pelvis y aplastando su corazón.

Cabe destacar que, con dos décadas de anticipación, en 1992 el investigador Dennis C. Forbes ya señaló que, con toda probabilidad, la causa de la muerte del joven faraón fue un accidente causado por un carro. Y aunque hubo un gran número de arqueólogos que avalaban esta hipótesis nunca se dio como totalmente correcta. Han pasado veintiún años desde lo formulado por Forbes para que unos largos y costosos nuevos estudios acaben determinando lo que él ya había dicho.

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La parte positiva de esta nueva investigación está en que se ha logrado determinar el porqué los restos presentaban quemaduras, señalando que fue producida (una vez cerrado el ataúd y embalsamado el cuerpo) a causa de la combinación de los aceites de embalsamamiento utilizados, el lino y el oxígeno que se encontraba dentro del sarcófago. Esto provocó una reacción química produciendo una combustión espontanea que alcanzó los 200 grados centígrados.

Según los expertos, la inesperada muerte por accidente de Tutankamón pillaría por sorpresa, no teniendo preparado nada para realizar el ritual de momificación que se hacía a los faraones, por lo que se hizo de una manera rápida, improvisada y chapucera.

Fuentes: Yahoo! News / The Independent