La Giralda que construyeron en Nueva York

Alfred López
Cuaderno de Historias

A finales del último cuarto del siglo XIX,  se decidió construir en Nueva York un gran coliseo con el fin de que fuese aprovechado para realizar importantes eventos, como las carreras de caballos.

Se le bautizó con el nombre de Madison Square Garden (llamado así porque se encontraba en la Av. Madison entre las calles 26 y 27) y como tal funcionó tan solo entre 1879 a 1889, año en el que una nueva gerencia se hizo cargo del proyecto de reforma y decidió tirar abajo esa edificación.

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Se buscaba algo más ambicioso, acorde con la idea de modernización de la ciudad, por lo que los arquitectos Stanford White, Charles McKim y William Rutherford Mead fueron los elegidos para ejecutar la nueva edificación

En 1890 se inauguró el nuevo Madison Square Garden. Entre las ideas aportadas estaba la de darle al complejo un aire más europeo, inspirándose en construcciones del viejo continente. Uno de los elementos más llamativos fue la réplica de la Giralda de Sevilla que se levantó allí.

El MSG estaba proyectado para ser un lugar multidisciplinar en el que se realizarían diferentes eventos deportivos, culturales y de entretenimiento. Disponía de sala de teatro, un espacio para la disputa de combates de boxeo, restaurante-cabaret, sala de conciertos con una capacidad de 1.500 personas y varios gimnasios.

El New York Times llegó a calificar el nuevo Madison Square Garden como "una de las grandes instituciones de la ciudad", destacando que este "debía ser mencionado, por su importancia, junto con Central Park y el puente de Brooklyn".

La edificación de la réplica del minarete sevillano, dentro del complejo del MSG, supuso un importante reconocimiento para el equipo de aquitectos formado por White, McKim y Rutherford. En un Manhattan en pleno desarrollo y modernización impactaba ver una Giralda enclavada en uno de sus más importantes complejos. El edificio superaba a la original en altura y, en lugar de estar coronada por el típico "giraldillo", se disponía una escultura de la Diosa Diana.

Una trágica historia

No obstante, no todo lo que sucedió alrededor del complejo estuvo impregnado de éxito. Una sórdida historia de celos, infidelidades y hasta un crimen pasional está relacionada directamente con esta construcción y unos de sus principales protagonistas: Stanford White. El arquitecto fue asesinado en aquel lugar por el marido celoso de una de las coristas del espectáculo de cabaret que allí se representaba. Por aquel entonces, White llevaba una doble vida: por la mañana era un modélico padre de familia y ejemplar arquitecto; por las noches, en cambio, demostraba su lado más desenfrenado y mujeriego.

En 1901 conoció a una joven corista y actriz de 16 años llamada Evelyn Nesbit. El romance duró varios años a pesar de los 30 años de diferencia entre ambos. En 1905, la joven contrajo matrimonio con Harry Kendall Thaw, un empresario ferroviario de Pittsburgh famoso por sus adiciones al alcohol y la cocaína.

A pesar de estar casada, Evelyn y Stanford siguieron manteniendo un tórrido romance hasta que la noche del 25 de junio de 1906, durante el estreno del musical en el que la joven era la protagonista, el marido de esta se presento con un revólver en el restaurante-cabaret del Madison Square Garden y espetó tres tiros en la cabeza del amante de su mujer.

El caso fue catalogado como "el crimen del siglo" y la prensa le dedicó múltiples páginas al suceso. En el juicio, Harry Kendall Thaw quedó en libertad tras ser absuelto debido a "un momento de locura transitoria".

El derrumbe

Está trágica historia creó una leyenda negra alrededor del que estaba llamado a ser uno de los complejos edificados más importantes de la Gran Manzana. La crisis que afectó a la ciudad en los primeros años de década de los 20, así como las múltiples deudas e impagos, obligaron a sus propietarios a tirarlo abajo en 1925 y a construirlo de nuevo en otra ubicación (que no sería la definitiva).

Para el recuerdo quedó aquel Madison Square Garden de principios del siglo XX, el cual estuvo coronado con una réplica de la Giralda de Sevilla.

Fuente: nyc-architecture / wirednewyork