Nellie Bly, la primera reportera de investigación de la historia

Alfred López
Cuaderno de Historias

Hoy en día estamos acostumbrados a ver numerosos reportajes en el que intrépidas reporteras se atreven a todo. De hecho, son famosos los programas de investigación en el que la periodista se camufla con una cámara oculta y realiza un magnífico documental.

Sin embargo, hoy vengo a contaros la historia de Nellie Bly, la primera mujer que se dedicó al periodismo de investigación y cuyos aportes, a través de sus reportajes, sirvieron para mejorar muchos aspectos de la vida de varios colectivos.

Para dar con ella, tenemos de retroceder más de 120 años e instalarnos en el último cuarto del siglo XIX, más concretamente en 1880, una época en la que el papel de la mujer en la sociedad estaba únicamente relacionado con el de las tareas domésticas o el trabajo en fábricas.

Nellie Bly, cuyo verdadero nombre era Elizabeth Jane Cochran, tenía muy claro que su vocación era el periodismo. Con tan solo 16 años, comenzó a colaborar en el periódico Pittsburgh Dispatch en el que, por 5 dólares semanales, se dedicaba a escribir artículos sobre las pésimas condiciones de las mujeres trabajadoras.

Sus investigaciones provocaban numerosas quejas hacia el rotativo, por lo que la editorial la destinó a cubrir noticias de sociedad, más bien relacionadas con el mundo de la moda, el hogar y la jardinería. No obstante, Nellie era una inconformista nata y con 21 años decidió que debía dar un giro a su carrera, por lo que se trasladó hasta México para vivir en primera persona las condiciones infrahumanas y la tiranía instauradas por el dictador Porfirio Díaz a sus conciudadanos.

A lo largo de medio año, residió en el país y aprovechó para escribir artículos en los que denunciaba el deportismo del presidente y la falta de libertades básicas, incluyendo la libertad de expresión y prensa. Las autoridades mexicanas obligaron a Nellie a abandonar el país y, de regreso a Pittsburgh, fue aclamada por su excelente y valiente trabajo.

En 1887 se marchó a vivir a Nueva York. Tenía claro que, para triunfar como periodista, debía residir y trabajar en la "capital del mundo". Una vez allí, se reunió con el empresario y magnate de la prensa Joseph Pulitzer, que por aquel entonces dirigía el periódico "The New York World".

Allí, consiguió un empleo gracias a su queja en la que afirmaba que ninguna mujer podía acceder a un puesto de reportera en ningún periódico importante. En el primer reportaje que le reportó un importante crédito como profesional en el medio consiguió infiltrarse en un centro psiquiátrico haciéndose pasar por una enferma mental. Allí, comprobó la dureza con la que eran tratados los enfermos ingresados. Su interpretación fue tan perfecta que incluso tuvo auténticos problemas para poder abandonar el manicomio.

Sus crónicas fueron publicadas por entregas, convirtiéndose en la sección más leída del periódico, lo que provocó una fuerte corriente de opinión respecto a las pésimas condiciones de las instituciones psiquiátricas. Finalmente, consiguió que el gobierno aumentase en 850.000 dólares más el presupuesto destinado para el Departamento de Beneficencia Pública.

Con 24 años, en 1888 Joseph Pulitzer propuso a su periodista estrella realizar un apasionante reto: dar la vuelta al mundo en menos tiempo que el empleado por Phileas Fogg en la novela de Julio Verne "La vuelta al mundo en 80 días".

Nellie Bly realizó la hazaña en "setenta y dos días, seis horas, once minutos y catorce segundos".  Durante el mismo, escribió emocionantes crónicas desde los diversos puntos del planeta que iba visitando y tuvo la ocasión de conocer al mismísimo Julio Verne.

Nelly también se convirtió en uno de los periodistas mejor pagados, alcanzando una retribución anual de 25.000 dólares, muy por encima de lo que cobraban muchos de sus compañeros de profesión.

En 1895 se cruzó en su camino Robert Seaman, un importante y multimillonario industrial cuarenta años mayor que ella con el que se casó. A raíz de este matrimonio abandonó el periodismo, dedicándose en exclusiva a los negocios de su esposo. Enviudó en 1904 y, tras unos años al frente de las empresas, en 1910 decidió volver al periodismo activo e incorporarse en la plantilla del "The New York Evening Journal". Desde allí, sus artículos fueron de suma trascendencia en su lucha a favor a favor del sufragio femenino. Sus inquietudes eran de tal calibre que se convirtió en la primera reportera de un conflicto bélico tras el estallido de la Primera Guerra Mundial.

Su apasionante e intrépida vida acabó prematuramente a los 57 años, a consecuencia de una neumonía en 1922.

Si deseas leer los artículos que escribió Nellie Bly, la biblioteca de la Universidad de Pensilvania los tiene online (en inglés):
Seis meses en México
Diez días en un manicomio
La vuelta al mundo en setenta y dos días

Fuentes de consulta: newseum / nytimes / rhamilton