El impactante anuncio de televisión que decidió unas elecciones

Cuaderno de Historias

 

Daisy spot, el impactante anuncio de televisión que decidió unas elecciones (captura Youtube)

La campaña de las presidenciales de los EEUU del 3 de noviembre de 1964 destacaron por la dureza empleada por los candidatos a la hora de criticar y acusar al contrincante, pero la guinda del pastel fue la emisión de un impactante anuncio de televisión que se convirtió en decisivo, a la vez de crear una gran polémica.

Tras el asesinato de John F. Kennedy, el 22 noviembre de 1963, el vicepresidente Lyndon B. Johnson tomó las riendas del país y ejerció durante un año como presidente en funciones. Tiempo en el que tendría que preparar una campaña electoral en condiciones si quería ser elegido por la mayoría de los ciudadanos para ocupar el cargo más importante de los EEUU.

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Se presentaba un año de mandato sumamente difícil para Johnson y en el que planeaba sobre él la alargada y carismática sombra de su antecesor JFK,  la inestabilidad política tras el magnicidio, la reciente crisis de los misiles cubanos o la cada vez más presente tensión internacional por culpa de la Guerra Fría.

Muchos de los sondeos daban una importante ventaja al senador Barry Goldwater, candidato republicano partidario de emprender acciones bélicas contra todos aquellos enemigos de la nación norteamericana.

Parte del triunfo de Lyndon B. Johnson en las elecciones fue gracias al impacto de un polémico anuncio de televisión (Wikimedia commons)

Muchos son los historiadores y analistas políticos que han calificado la campaña a las presidenciales de 1964 como la primera en la que se pudo ver por televisión auténticos ataques entre los candidatos, llegando a tocar temas personales e intentado sacar todo tipo de trapos sucios.

Goldwater acusaba una y otra vez a Johnson de estar impasible frente a los comunistas y la crisis económica, los dos temas de máxima preocupación para los estadounidenses.

Por su parte, el demócrata acusaba a su contrincante de tener un mensaje belicista que abocaría al país a una guerra nuclear, además de tocar ciertos asuntos de índole personal como la supuesta desestabilidad psíquica y emocional de Goldwater, perdiendo a menudo la calma y teniendo brotes de ataques de nervios: ¿podía los Estados Unidos estar en manos de un hombre que se desquiciaba con facilidad? ¿cualquiera servía para presentarse a unas elecciones en los EEUU?

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Frente a esto, Lyndon B. Johnson debía presentarse frente al electorado de una manera firme, convincente y seguro, mientras hacía públicos supuestos documentos con opiniones realizadas por algunos psicólogos que desaconsejaban que Barry Goldwater fuese presidente de la nación.

Las diferentes apariciones de los candidatos en los debates televisivos eran un no parar de continuos reproches, tanto de uno como del otro. Pero el día que todo cambió, y que realmente fue decisivo para dar un empujón a la campaña de Lyndon B. Johnson y que éste diese la estocada final a su contrincante político, se produjo el 7 de septiembre de 1964.

Durante la emisión de la película ‘David and Bathsheba’, y cuando apenas faltaban diez minutos para llegar a las diez de la noche, el canal de televisión NBC se fue a publicidad emitiendo, entremedias de otros spots comerciales, el que se ha considerado como el anuncio más impactante que se había podido ver por antena hasta aquel momento.

En las pantallas de 40 millones de telespectadores de todas las edades, en el momento de máxima audiencia televisiva en los hogares de las familias norteamericanas, apareció una niña de apenas 4 años que estaba desojando una margarita, mientras contaba (a su manera) del uno al diez. Era una imagen bucólica que de inmediato conquistaba el corazón de los espectadores.

Pero de repente todo cambiaba en el anuncio, escuchándose una cuenta regresiva y que acababa con una impactante explosión atómica, mientras la voz en off de Lyndon B. Johnson se dirigía a la población con el siguiente mensaje:

'Estas son las opciones: Hacer un mundo en el que todos los hijos de Dios puedan vivir o ir a la oscuridad. Debemos amarnos los unos a los otros o debemos morir’

Tras un fundido en negro se pedía el voto para Johnson en las elecciones del 3 de noviembre.

Las centralitas de la NBC quedaron colapsadas durante las siguientes horas en las que miles de espectadores llamaron para dar su queja sobre la emisión de tal anuncio. Pero a pesar de dejar horrorizadas a las familias que estaban viendo la tele en ese momento, el spot publicitario en sí fue uno de los más grandes aciertos electorales hasta la fecha.

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No tuvieron que emitirlo ni una sola vez más, porque millones de norteamericanos hablaron de él durante los dos meses de campaña que quedaban. La prensa también ayudó, publicando centenares de artículos en todos los periódicos de la nación, así como ser protagonista de numerosísimos programas de televisión y radio en los que era el tema estrella.

El ‘Daisy spot’, como se le llamó, hizo cambiar la intención de voto de un gran número de estadounidenses, alzándose Lyndon B. Johnson como vencedor de las elecciones con un contundente 61,1% de los votos.

 

Fuentes de consulta:  conelrad / The Wall Street Journal / marketingelectoral1964