La humillante tradición de besar las nalgas de una mujer llamada Fanny

Alfred López
La tradición marca que cuando se pierde 13 a 0 a la petanca se debe besar las nalgas de Fanny (Wikimedia commons)
La tradición marca que cuando se pierde 13 a 0 a la petanca se debe besar las nalgas de Fanny (Wikimedia commons)

Recientemente he realizado un viaje por la Provenza, en el sudeste de Francia, y entre las muchas cosas que por allí he podido ver y descubrir ha sido un curioso ritual que realizan los jugadores de petanca desde hace poco más de un siglo.

Se trata de besar las nalgas de una mujer llamada Fanny, pero, evidentemente, no a una mujer de carne y hueso sino a un retrato o incluso escultura. Aquél que debe besarlo es quien ha perdido una serie de partidas -en total 13- y no ha ganado ni un solo punto (13-0).

Esa humillante acción le toca hacerla mientras que el resto de jugadores gritan al unísono ‘¡Embrasser Fanny!’ (¡Besa a Fanny!).

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Aunque la mayoría de personas a las que pregunté no terminaron de ponerse de acuerdo sobre el origen exacto de esta humillante tradición a la que es sometido el perdedor, la mayoría de ellos (y buena parte de las fuentes posteriormente consultadas) coinciden en explicar la siguiente curiosa historia…

Todo parece indicar que, durante la última década del siglo XIX, en el café Grand-Lemps, de la población de Dauphiné, trabajaba una joven y solícita camarera llamada Fanny, quien obsequiaba (a modo de premio de consolación) al equipo perdedor de la petanca (también conocido en aquella zona como Jeu provençal) dejándose besar en la mejilla.

Resulta que en cierta ocasión quien perdió la partida fue un equipo que contaba entre sus miembros a  un tipo que era del desagrado de la simpática Fanny (muchas de las fuentes consultadas indican que se trataba del alcalde de la población) y a la joven no le apetecía demasiado ser besada por dicho personaje, así que, tras la solicitud de éste de poder besarla, a la muchacha no se le ocurrió otra cosa que subirse a una silla, levantarse la falda e indicar que tan solo permitiría que la besase en el trasero, algo que provocó las risas de los presentes además de la consecuente humillación pública del perdedor.

La humillante tradición de besar las nalgas de una mujer llamada Fanny (museedelaboule)
La humillante tradición de besar las nalgas de una mujer llamada Fanny (museedelaboule)

Cabe destacar que otra versión de los hechos sitúa a la tal Fanny en la década de 1870 en el barrio de la Croix Rousse de Lyon y al igual que la otra historia, se prestaba a ser besada como premio de consolación hasta que se topó con alguien que no fue de su gusto.

Sea cual fuere la verdadera procedencia y lugar de dicho gesto, parece que fue del agrado de todos los presentes y pensaron que ese ‘premio’ estaba mucho más acorde con la humillación que debía recibir aquel equipo que perdiese por un contundente trece a cero.

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El caso es que se instauró esta costumbre, pero no siempre las nalgas a las que se debía besar eran las de la joven Fanny, sino que en algunas ocasiones eran las de uno de los componentes del equipo ganador, quien poniéndose una peluca y dejando su trasero al aire decía el correspondiente ¡Embrasser Fanny!

Retrato de una Fanny enseñando las nalgas datado en 1896 (Wikimedia commons)
Retrato de una Fanny enseñando las nalgas datado en 1896 (Wikimedia commons)

La costumbre se fue extendiendo y como siempre no había una Fanny o jugador dispuesto a enseñar sus posaderas para ser besadas, se ideó el llevar un retrato e incluso realizar una figura de cerámica que, con los años, es lo que ha acabado siendo besado.

Alrededor de esta curiosa tradición ha surgido mucha literatura y leyendas que se entremezcla con la historia real, lo que lleva a que cada persona te cuente su particular versión sobre el origen de la costumbre y muy posiblemente este post contenga alguna de esas imprecisiones que, con los años y el boca a boca, han terminado siendo explicadas como ciertas.

Fuentes de consulta: laboulebleue / museedelaboule / curiousrambler / expressio

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