‘Habbakuk’, el ambicioso proyecto de un portaviones de hielo

Alfred López

El Proyecto Habbakuk fue una idea presentada por Geoffrey Pyke ante el hundimiento masivo de buques y barcos mercantes de los aliados durante la Segunda Guerra Mundial.

En el memorando de 232 páginas proponía diferentes usos y utilidades para el hielo y hablaba de las propiedades de éste y las posibles ventajas al utilizarlo para construir grandes plataformas como un portaviones.

Era 1942 y los aliados estaban escasos de materiales y acero para la construcción de sus embarcaciones. El continuo hundimiento por parte del ejército alemán hacía cada vez más difícil poder cumplir sus objetivos y alcanzar la victoria de la guerra.

El razonamiento presentado por Geoffrey Pyke era bien sencillo, el hielo se podía destruir, pero en poco tiempo (tanto natural como artificialmente) se podía conseguir que se formase de nuevo. Si un bloque de hielo se agrieta, aplicándole frio vuelve a congelarse y a unirse.

Para darle más consistencia a la plataforma de ese gran bloque de hielo flotante y convertido en portaviones, Pyke había ideado un producto al que bautizó como Pykrete y que estaba hecho a base de un 14% de pulpa de madera (serrín) y un 86% de hielo.

La idea contó con el beneplácito de Luis Mountbatten, oficial de la Royan Navy y amigo personal de Pyke.

Mountbatten habló del proyecto a Churchill, al cual entusiasmó la idea, pero tuvo serías dudas sobre su viabilidad.

Informes desde Estados Unidos acerca de un proyecto anterior presentado allí por Geoffrey Pyke terminaron de convencer al Primer Ministro Británico. Dicho proyecto, llamado Plough, consistía en un vehículo pesado capaz de circular por cualquier terreno y conocido como "comadreja".

Unas de las pruebas que se realizó y con la que se intentaba demostrar la fuerte consistencia de Pykrete fue cuando Luis Mountbatten se presentó frente a Winston Churchill y Franklin Roosevelt con un bloque de Pykrere y otro de hielo. Sacó su revólver y disparó un tiro a cada bloque. El bloque de hielo se partió y cayó al suelo al ser impactado por el proyectil. Sin embargo la bala que se dirigió al Pykrete rebotó sobre este y salió hacia la pared.

Dado el visto bueno para desarrollar el Proyecto Habbakuk, Pyke se trasladó a Canadá, donde sería la base de operaciones en la construcción del portaviones de hielo y madera.

Las cifras que se barajaban para su construcción eran desorbitantes. Se utilizarían 280.000 bloques de hielo y su peso rondaría los 2 millones de toneladas y sería capaz de transportar 150 aviones cazas.

Según se iba desarrollando el proyecto este se iba encareciendo. Las exigencias de los diferentes mandos de los ejércitos aliados ponían sus condiciones y aportaban sus ideas, lo que acabó convirtiéndolo en un ambicioso y faraónico proyecto de unos costes desproporcionados.

Los diferentes prototipos que se iban presentando no acababan de convencer a unos o a otros y el retraso en la ejecución hizo que quedase como una idea obsoleta frente a los nuevos y avanzados proyectos presentados por otros científicos e ingenieros.

Otro de los motivos por el que se abandonó definitivamente el proyecto fue la autorización por parte de Portugal de utilizar los aeródromos de las islas Azores como base de aterrizaje y despegue de los cazas.

El primer prototipo hecho a escala y que se probó en el lago Patricia (Canadá) fue desmantelado y hundido.

Fuentes de consulta: Thewarillustrated / Royalnavalmuseum

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