La glamourosa fiesta a bordo de un lujoso yate que acabó en tragedia

Alfred López
El lujoso yate Oneida donde se celebró la trágica fiesta (Wikimedia commons)
El lujoso yate Oneida donde se celebró la trágica fiesta (Wikimedia commons)

La que debía ser una de las fiestas más glamourosas de los dorados años 20 acabó en tragedia. Un ataque de celos por parte del anfitrión William Randolph Hearst, poderoso y manipulador empresario, hicieron que intentase acabar con la vida de Charles Chaplin al ver coqueteando al famoso actor con su amante, la joven Marion Davies. De repente sonó un disparo que fue a parar por error a Thomas Harper Ince, hiriéndolo de muerte.

Se produjo un total mutismo por parte de los invitados sobre lo acontecido en la trágica fiesta. Muchos de éstos eran amigos o asalariados de Hearts, otros sin embargo pasaron a estar a partir de aquel momento a sueldo del magnate, como fue el caso de la periodista Luoella Parsons, que se convirtió en la más famosa y mejor pagada de su época.

A pesar del secretismo de lo ocurrido en aquella fiesta, a lo largo de las últimas nueve décadas mucho se ha especulado sobre qué fue lo que sucedió en realidad a bordo del lujoso yate Oneida aquel misterioso fin de semana del 15 y 16 de noviembre de 1924.

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El poderoso magnate de la prensa William Randolph Hearst posando frente a su casa 'Hearst Castle' (Foto AP/Courtesy Hearst Castle®/California State Parks)
El poderoso magnate de la prensa William Randolph Hearst posando frente a su casa 'Hearst Castle' (Foto AP/Courtesy Hearst Castle®/California State Parks)

Esto es, según la mayoría de cronistas especializados, lo que realmente sucedió…

Durante los años 20 muchas eran las fiestas que se celebraban en Hollywood y a las que acudían la flor y nata de la meca del cine, además de importantes personalidades relacionadas con el periodismo, el deporte, la política o el mundo de los negocios, siendo el magnate y todopoderoso William Randolph Hearst el que tenía fama de ser quien organizaba las más selectas y glamourosas de toda la Costa Oeste, contando para ello con la inestimable ayuda de su amante, la joven actriz Marion Davies.

A pesar de continuar casado, y debido a que su esposa no quería concederle el divorcio, Hearst no escondía su relación con Marion, a quien llevaba colgada del brazo a todo tipo de fiestas, eventos y estrenos cinematográficos.

Pero el multimillonario rey de la prensa amarilla padecía de unos celos enfermizos, lo que lo llevaban a estar continuamente ordenando que investigasen a su amante, con el fin de descubrir si ésta lo engañaba con algún otro hombre.

Le llegaron rumores de que podría estar viéndose a escondidas con Charles Chaplin, uno de los actores de moda y más importantes de aquella época, por lo que Hearst pensó en un plan para intentar pillarlos in fraganti.

Para ello organizó para el sábado 15 de noviembre de 1924 una fiesta en su yate privado Oneida y que duraría a lo largo de todo el fin de semana. El motivo escogido fue homenajear a su amigo, el productor cinematográfico, Thomas Harper Ince, que había cumplido años el día 6 de ese mes pero que por motivos de agenda no se había podido celebrar antes. Como es de suponer en la lista de invitados se encontraba el nombre de Charles Chaplin, a quien Hearst vigilaría de cerca para comprobar si coqueteaba con su amada.

Marion Davies junto a Charles Chaplin (chaplinfortheages)
Marion Davies junto a Charles Chaplin (chaplinfortheages)

Todo parece indicar que tal y como se temía el magnate, a Chaplin no se le ocurrió otra cosa que coquetear con la joven actriz, llevándosela a un rincón apartado del yate y a la que supuestamente hizo unas carantoñas. El empresario tuvo un ataque de celos, algo que le hizo empuñar un revolver e intentar asesinar al actor mientras flirteaba con su amante.

Pero el tiro no fue certero y éste fue a impactar directamente en el cuerpo de Thomas Harper, que casualmente se cruzó en la trayectoria de la bala en aquel preciso momento.

Uno de los invitados a la fiesta, el Doctor Daniel Carson Goodman, fue quien lo atendió en primera instancia, volviendo el yate a toda prisa hasta la costa para poder trasladarlo hasta el hospital, donde falleció tres días después.

Cuando se anunció la muerte del famoso productor se dijo que fue a causa de una indigestión debido a los problemas gástricos que sufría. No se hizo pública la autopsia y lo que era todavía más sorprendente fue el ‘ataque de amnesia’ que padecieron todos y cada uno de los invitados a la fiesta.

Personajes a los que se les había visto subir al yate Oneida llegaron a negar que hubiesen acudido a esa fiesta, indicando algunos de ellos que se encontraban en otros puntos del país durante ese fin de semana.

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En la fiesta, una bala impactó en Thomas H. Ince falleciendo posteriormente (Wikimedia commons)
En la fiesta, una bala impactó en Thomas H. Ince falleciendo posteriormente (Wikimedia commons)

Uno de los casos más escandalosos sobre este mutismo lo protagonizó Luoella Parsons, quien había estado anunciando los días previos a la celebración de la fiesta que acudiría a la misma y realizaría su habitual crónica de sociedad. Pero tras ese fin de semana indicó que no había podido llegar a tiempo de un viaje, aunque muchos fueron los que la vieron salir de los estudios de la United Artists acompañada por Charles Chaplin, camino del yate.

A partir de aquel momento la carrera de la periodista se disparó, convirtiéndose en una de las más famosas y mejor pagadas de su época. No cabe añadir que quien la contrató y pagó tan generosamente fue el propio William Randolph Hearst.

En cuanto a Charles Chaplin, éste jamás hizo ni un solo comentario respecto al incidente y lo que sucedió en la fiesta, siendo sorprendente cómo apareció en público, pocos días después, del brazo de Lita Grey, una joven mexicana de 16 años, con la que se había casado en secreto.

Fuentes de consulta: trivia-library / unusualhistoricals / Canal Historia