Douglas R. Stringfellow, el congresista norteamericano que se inventó un pasado como héroe de guerra

Alfred López
Cuaderno de Historias

Muchos han sido los casos en los que, de una manera premeditada, hombres y mujeres han alcanzado la fama e importantes posiciones sociales gracias a mentir o llenar su currículum de mentiras y falsedades.

Tiempo atrás os hablaba en Cuaderno de Historias de los ‘hilarantes engaños puestos en práctica por legendarios estafadores’ o de cómo ‘la Historia está llena de grandes mentiras’, en el que os relataba un buen puñado de ejemplos dignos de mencionar.

¿Cómo puede una persona inventarse todo un pasado con el fin de conseguir el éxito económico, laboral e incluso llegar a ganar unas elecciones sin que nadie se dé cuenta de sus mentiras y engaños?

El caso que os traigo hoy sucedió durante el primer lustro de la década de los años 50, y aunque no tuvo una repercusión mundial, creo que es digno de explicar, y comprobar lo fácil que resulta a veces inventarse un pasado para así colarse cualquier individuo (sin pizca de escrúpulos) en una campaña electoral y llegar a ganar las elecciones, sin que nadie se haya preocupado previamente en averiguar si lo que explica sobre su vida es cierto o no.

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Para las elecciones a la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, que se celebraron en 1952, se presentó por el Partido Republicano, en el Estado de Utah, Douglas R. Stringfellow, un candidato de 32 años de edad y totalmente desconocido para la inmensa mayoría de los votantes.

Una paraplejia producida por la explosión de una mina durante una complicadísima misión en Francia, en la Segunda Guerra Mundial, y un pasado como héroe y espía torturado en un campo de concentración nazi era el currículo que presentaba un nuevo candidato a congresista.

Nadie sabía de él, pero, con tal pasado, poco podía importar quién era, ya que se convertía en el hombre modelo del espíritu norteamericano: un veterano de guerra que luchó por su país y que fue gravemente herido cumpliendo con su misión.

Durante la campaña electoral, los asistentes a los mítines escuchaban boquiabiertos cómo Stringfellow relataba los servicios que prestó como espía de la Oficina de Servicios Estratégicos (OSS), la agencia antecesora de la CIA.

Explicó su captura por parte de los nazis y como éstos lo encerraron y torturaron en el campo de concentración de Bergen-Belsen. También parecía totalmente rocambolesco el relato sobre la misión secreta en la que intervino junto a los aliados británicos para capturar a Otto Hahn, Premio Nobel de Química en 1944 y uno de los propulsores de la bomba atómica que estaba construyendo Alemania; sus historias hacían poner en pie a todos los asistentes a sus discursos, quienes aplaudían emocionados.

No había duda alguna, aquel hombre de salud mermada pero con una gran facilidad de palabra era el candidato idóneo para representar al Estado de Utah, consiguiendo barrer a su contrincante Ernest McKay, del Partido Demócrata, doblándole en número de votos.

La historia de Stringfellow interesaba a todo el mundo, que quería saber más sobre él. El popular programa de televisión “Esta es su vida” ("This is your Life") lo llevó como invitado, emitiendo unas emotivas recreaciones de lo relatado por el congresista.

En esos años de posguerra, y con el conflicto entre los dos bloques como telón de fondo, el congresista Stringfellow también aprovechó su fama para predicar su religión (mormona) y señalar a ésta como el elemento que lo hizo ser fuerte en sus peores momentos de cautiverio por parte de los nazis, quienes lo torturaban y él tan solo se encomendaba a Dios.

Durante los dos siguientes años, Douglas R. Stringfellow tuvo una carrera política tranquila y discreta, sin destacar demasiado en ninguna de sus escasas intervenciones en la Cámara de Representantes, debido a su nula experiencia en el mundo de la política y en lo que más destacó fue en su gira por diferentes poblaciones de Utah llevando su mensaje religioso

A pesar de ello, los dirigentes de su partido querían proyectarlo hacia puestos de mayor responsabilidad, por lo que volvieron a presentarlo como candidato en la campaña de 1954, no contando con que sus rivales políticos habían estado durante todo ese tiempo preparándose y recopilando suficiente información para desenmascarar y acabar con la fulgurante carrera política de Stringfellow.

Lo primero que se hizo saber es que la famosa ‘paraplejia’ que decía padecer no era más que una leve cojera. Stringfellow utilizaba unos complejos aparatos ortopédicos para poder caminar, pero sus contrincantes políticos aseguraron que podía andar con ayuda de un simple bastón.

Lo que sí que confirmaron fue el motivo que le causó dicha cojera: la explosión de una mina en Francia, pero los daños que le ocasionó eran mínimos (comparados con los que él se había atribuido).

Sobre su glorioso pasado militar, tan sólo fue un simple y raso soldado, que nunca destacó ni intervino en misión especial alguna. Descartando por completo que hubiese podido pertenecer o trabajar ni una sola vez para la OSS.

Esas declaraciones por parte de los representantes republicanos sobre el candidato demócrata cayeron como un jarro de agua fría sobre el partido al que representaba, realizando una investigación que confirmó todo lo dicho por sus contrincantes políticos.

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Poco a poco se fue destapando todo el falso pasado de Douglas R. Stringfellow e incluso se descubrió que no había estudiado ninguna de las dos carreras universitarias que ponía en el currículum.

A petición de la cúpula de la orden de mormones a la que pertenecía, el 16 de octubre de 1954, Stringfellow decidió confesar finalmente la verdad, siendo expulsado de las filas del Partido Republicano y desapareciendo fulminantemente de la vida social y política de Utah.

A pesar de su fraude, él intentó aprovechar su fama para realizar una gira con la que impartir charlas y llenar pabellones, pero fue todo un fracaso, por lo que recuperó su antiguo empleo como locutor de radio (de ahí su facilidad para hablar en público), aunque tuvo que trabajar bajo un pseudónimo.

Falleció en 1966, a la edad de 44 años, aunque se desconocen las causas de su muerte.

Fuentes de consulta: paranoiastrikesdeep / cracked