La decisiva batalla que derrotó a Napoleón y que se gestó en un glamuroso baile de sociedad

Cuaderno de Historias
La duquesa de Richmond organizó el baile más famoso de la Historia (Wikimedia commons)

Desde bien antiguo las reuniones sociales siempre han sido un lugar de encuentro en el que no solo iba uno a divertirse sino que se aprovechaba para hacer negocios, cerrar importantes tratos o llegar a acuerdos con afines o adversarios en algún conflicto político o bélico.

Han pasado doscientos años de una de esas fiestas y que ha pasado a la posteridad como ‘el baile más famoso de la Historia’ y que tuvo lugar unas horas previas (concretamente 60 horas) de dar comienzo la decisiva batalla que derrotó finalmente a Napoleón Bonaparte: la batalla de Waterloo.

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El 15 de junio de 1815, la duquesa de Richmond, Charlotte Lennox, organizó en Bruselas un exclusivo baile al que acudió lo más selecto de la sociedad europea, a excepción de los franceses con los que se estaba en conflicto por las guerras napoleónicas. Hasta allí llegaron representantes británicos (el más importante Arthur Wellesley, duque de Wellington) y el resto de la flor y nata de la sociedad aristocrática y militar de la época.

El baile de la duquesa de Richmond sirvió para tomar importantes decisiones de cara a la batalla de Waterloo (Wikimedia commons)

A través de este baile, Charles Lennox, duque de Richmond y esposo de la anfitriona, quería dar un mensaje de serenidad ante el avance y movimientos de Napoleón hacia Bélgica. Bonaparte quería volver a ocupar el relevante sitio que había tenido en Europa antes de su exilio en la isla de Elba. Tras su regreso de ésta, en el periodo conocido como los Cien Días, el que había sido el más grande de los emperadores de los franceses acabó con su hegemonía tras la batalla de Waterloo… pero volvamos a la retomar los detalles de la famosa fiesta ya que para esa batalla todavía faltaban tres días (tuvo lugar el 18 de junio) y en el mencionado evento hubo importantes reuniones a puerta cerrada en algunos de los salones  del edificio entre diferentes protagonistas de la fuerza anglo-aliada que combatía contra los franceses y donde se tomaron determinantes decisiones.

Ese tipo de bailes de sociedad solían empezar a las 9 de la noche y alargarse hasta bien entrada la madrugada (en más de una ocasión había terminado coincidiendo con la salida del sol). Sobre la 1 de la madrugada solía hacerse un alto en el que los músicos descansaban y los invitados tomaban unos tentempiés o incluso cenaban alrededor de una majestuosa mesa llena de manjares, vinos y licores.

Como he mencionado anteriormente, el duque de Wellington (comandante en jefe del Ejército Británico) había acudido a evento para despachar con el duque de Richmond, quien estaba al mando de una fuerza de reserva para proteger Bruselas de un posible ataque de Napoleón. Entre los presentes estaba el príncipe Guillermo de Orange, ayuda de campo de Wellington y persona que fue a quien primero se informó del avance del ejército de Bonaparte tras cruzar la frontera belga.

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Momento de la fiesta en que Wellington es informado que los franceses han cruzado la frontera belga (Wikimedia commons)

Tras comunicárselo al duque de Wellington éste decidió seguir disfrutando de la velada y no precipitar los acontecimientos. Pidió un mapa de la zona a la duquesa de Richmond y tras observarlo exclamó su famosa frase: “¡Por Dios, Napoleón me ha engañado! Me ha sacado veinte horas de ventaja”.

Plano del lugar donde se realizó el baile más famoso de la Historia (wordonwellington)

Pero cuando todo parecía indicar que Wellington se retiraría de la fiesta para ir a preparar el contraataque y defensa, hizo todo lo contrario: volvió a unirse a la misma, cenó, departió, bailó y se fue a dormir a las tres de la madrugada. Tras dos horas de descanso, a las cinco ya estaba en pie y se dirigió a preparar la que sería conocida batalla de Quatre Bras junto a Guillermo de Orange y la fuerza prusiana, que dio comienzo a primera hora de la mañana y concluyó con el triunfo de la fuerza aliada tras doce horas de combate.

Como nota curiosa, cabe destacar que en la batalla de Quatre Bras algunos de los militares que la protagonizaron acudieron a ella todavía vestidos de gala tras haber ido directamente hasta allí desde la fiesta en casa de la duquesa de Richmond.

Dos días después llegaría la decisiva batalla de Waterloo con la que se derrotaría definitivamente a Napoleón Bonaparte. Una batalla que se gestó en la cabeza del duque de Wellington mientras éste estaba en ‘el baile más famoso de la Historia’.

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Fuentes de consulta: thedailybeast / curistoria / wordonwellington