Cuando Mambrú se fue a la guerra

Alfred López
Ilustración de la Batalla de Malplaquet que inspiró la canción ‘Mambrú se fue a la guerra’ (Wikimedia commons)
Ilustración de la Batalla de Malplaquet que inspiró la canción ‘Mambrú se fue a la guerra’ (Wikimedia commons)

Entre 1701 y 1715 más de sesenta fueron las batallas que tuvieron lugar durante la Guerra de Sucesión Española, la mayoría de ellas fuera de territorio español, debido a que los dos grandes beligerantes eran Francia y Gran Bretaña quienes se disputaban poder ocupar el trono de España tras el fallecimiento de Carlos II, quien murió sin dejar descendencia.

Una de esas muchas batallas es la que se libró el 11 de septiembre de 1709 en Malplaquet, al norte de Francia, y que ha estado considerada como una de la más sangrientas, debido a que aproximadamente 35.000 soldados perdieron la vida en ella.

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Pero dicha batalla no es tan solo famosa por su crueldad sino porque de ella nació una canción compuesta en tono de burla por los soldados franceses (el bando perdedor) y que con los años acabó convirtiéndose en una de las más famosas melodías infantiles que hoy en día todavía es cantada por infinidad de niños y niñas.

La canción 'Mambrú se fue a la guerra' está dedicada a John Churchill, duque de Marlborough (Wikimedia commons)
La canción 'Mambrú se fue a la guerra' está dedicada a John Churchill, duque de Marlborough (Wikimedia commons)

La letra de la canción iba dedicada a John Churchill, duque de Marlborough, el hombre que comandaba al ejército Británico y que tantas batallas había ganado a los franceses. La de Malplace fue una más de ellas, pero, a pesar de la derrota francesa, comenzó a surgir un rumor que sostenía que Marlborough había fallecido durante la contienda; algo que no era cierto pero que no hubiese sido de extrañar debido a su avanzada edad, ya que por aquel entonces tenía 69 años de edad.

La creencia de que el más odiado de los enemigos del ejército francés había caído en el frente hizo que rápidamente un grupo de soldados galos le compusieran una burlesca canción que fue corriendo de boca en boca como la pólvora.

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Fue tal la popularidad de la pieza que acabó cantándose en cualquier rincón de Francia y con los años, gracias a su pegadiza melodía, acabó convertida en canción infantil para entretener a los más pequeños.

Pasó de padres a hijos y transcurridas varias décadas (concretamente a mediados de 1780) Geneviève Poitrine, una de las nodrizas del delfín de Francia, se la cantó al príncipe heredero Luis José y como es de imaginar en pocos días la cancioncilla estaba recorriendo todo Versalles. Ayudó en gran medida a su popularización dentro de palacio el hecho que la reina María Antonieta (madre del pequeño Luis José) aprendiese a tocarla en el clavicordio y prácticamente todos los miembros de la Corte Francesa acabaron canturreándola, como si se tratase del éxito del año.

Hacia finales de aquella misma década la canción ‘Marlbrough s'en va-t-en guerre’ traspasaba fronteras y llegaba a España donde miembros de la corte de Carlos IV, estrechamente relacionada con la Casa Real Francesa, también empezaron a cantarla, pero en su versión traducida al castellano: ‘Marlbrough se fue a la guerra’.

Al llegar al pueblo llano la palabra Marlbrough era demasiado complicada para ser pronunciada correctamente por la mayoría de personas que la cantaban, por lo que, tras pasar por una lógica deformación fonética, el término acabó pronunciándose en un españolizado ‘Mambrú’ y la canción convirtiéndose en el popular ‘Mambrú se fue a la guerra’ que se ha cantado una generación tras otra hasta llegar a nuestros días.

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