Cuando en España también se atentaba contra las revistas satíricas

Cuaderno de Historias
Manifestación en protesta por el atentado contra la revista El Papus (Captura del documental ‘El Papus. Anatomía de un atentado’)

El atentado que tuvo lugar en París, el pasado miércoles 7 de enero, dentro de las oficinas del semanario satírico ‘Charlie Hebdo’ y que causó la muerte a 12 personas, por parte de tres personas que gritaban ‘vengar al profeta Mahoma’ ha traído a la mente de muchas personas la cantidad de actos violentos y amenazas que han ocurrido a lo largo de la Historia contra medios de comunicación o trabajadores de los mismos con el fin de acallar a éstos, solo por el hecho de publicar algo que para algún grupo de personas o colectivo no era de su agrado.

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Sin tenernos que ir demasiado tiempo atrás, todavía está presente la amenaza que recibió el diario danés ‘Jyllands-Posten’ cuando publicó el 30 de septiembre de 2005 una docena de caricaturas que representaban al profeta Mahoma. Esto encolerizó a numerosos musulmanes que residían en el país, amenazando al rotativo y cuyo malestar se hizo extensivo al resto de países islámicos.

Cartel del documental ‘El Papus. Anatomía de un atentado’

Numerosos medios y periodistas españoles también han sufrido atentados que han causado diversas muertes, entre ellas el que ocurrió en el diario ‘El País’ el 30 de octubre de 1978, en esta ocasión por parte del activista ultraderechista Pedro Bel Fernández o los asesinatos por parte de ETA, entre otros, de José María Portell y José Luis López de Lacalle.

Pero el atentado que quiero recordar hoy en el Cuaderno de Historias es el que tuvo lugar el martes 20 de septiembre de 1977 en las oficinas de la revista satírica ‘El Papus’ cuando a las 11:40 horas de la mañana un joven hacía entrega de un paquete al portero de la finca, Juan Peñalver, explotándole a éste poco rato después, cuando se disponía a entregarlo a los destinatarios.

El portero fue la única víctima mortal del atentado que fue reivindicado por el grupo terrorista de extrema derecha Alianza Apostólica Anticomunista (conocida como ‘Triple A’), aunque hubo un total de diecisiete personas heridas.

Los motivos del ataque se debieron a los provocadores contenidos que publicaba El Papus y que molestaba al sector más ultracatólico de la sociedad, en unos años en que se estaban dando los primeros pasos hacia la democracia pero en los que todavía existían demasiados vestigios del reciente pasado franquista.

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La ‘Triple A’ reivindicó el atentado a la revista satírica ‘El Papus’ en 1977 (Hemeroteca La Vanguardia)

El Papus era una revista de humor y como tal cumplía su función de retratar de una forma satírica todo aquello que estaba enquistado en la sociedad. Ejercía su derecho a la libertad de expresión y lo realizaba impecablemente y con un gran sentido del humor en un país recién salido de una dictadura y que tenía unas enormes ganas de poder criticar y reírse de aquello que le apeteciese.

Pero había una serie de personajes, que se habían quedado anclados en el pasado, que decidieron no permitir ese ejercicio de libertad que cada semana realizaba la revista, la cual era la quinta más vendida en toda España con una tirada media de 250.000 ejemplares semanales.

Desde su creación en 1973 (estando aún vigente la dictadura franquista) múltiples fueron las ocasiones en las que se suspendió la revista o alguno de sus números fue ‘secuestrado’ por orden judicial o por parte de los censores del régimen. También eran docenas las denuncias que recibía El Papus cada vez que uno de sus números salía a la calle y rara era la semana en la que Xavier de Echarri, director de la revista no acudiese medio docena de veces a los juzgados de Barcelona a responder por las querellas.

El historietista de 'El Papus' Carlos Giménez publicó este texto tras el atentado (@JorgeGalindo Twitter)

Pero todo esto no dejaba de ser nimiedades al lado de lo que sucedió aquella mañana del 20 de septiembre en la que intentaron acallar sus afiladas y satíricas plumas con un paquete bomba.

A pesar de existir numerosas evidencias sobre quiénes habían sido los autores materiales en la creación del paquete bomba y de dónde se había sacado el explosivo con el que se había confeccionado, las autoridades y la justicia española miraron hacia otro lado y el caso se cerró sin condenados por tal atentado ni depurarse ni una sola responsabilidad.

Casualmente la mayoría de los acusados estaban estrechamente relacionados directa o indirectamente con importantes cargos policiales o políticos del antiguo régimen, por lo que lo más sencillo para los magistrados que se hicieron cargo del caso fue no condenar a nadie y desestimar los numerosos recursos que interpuso la revista, los 17 trabajadores heridos y la familia del fallecido. Ni tan siquiera se consiguió percibir la indemnización solicitada.

Hoy en día, cuatro décadas después, un extraño mutismo sigue alrededor del caso del que no se dieron a conocer todos los datos referentes al mismo, pero lo peor de todo es que sigue habiendo fanáticos que son capaces de cometer atroces atentados con el fin de acallar a aquellos que quieren hacer valer su derecho a la libertad de expresión, tal y como ha ocurrido recientemente en Francia.

Es por ello que desde este blog me sumo a la condena y al grito unánime que se ha realizado desde las redes sociales con el hashtag #JeSuisCharlie

Fuentes: Documental ‘El Papus. Anatomía de un atentado’ / 20minutos / elpais / Hemeroteca La Vanguardia

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