Cuando el director de La Vanguardia gritó dentro de una iglesia: ‘Todos los catalanes son una mierda’

Luis de Galinsoga dirigió La Vanguardia Española entre 1939 y 1960 (juanfernandezkrohn.blogspot.com)
Luis de Galinsoga dirigió La Vanguardia Española entre 1939 y 1960 (juanfernandezkrohn.blogspot.com)

Tras finalizar la Guerra Civil, el gobierno del general Franco se dedicó a cerrar un buen puñado de periódicos no afines con el nuevo régimen y a los que dejó que continuaran les impuso el nombre de la persona que debía dirigirlo.

Uno de esos diarios fue La Vanguardia,  que a partir de entonces (y hasta 1978) fue rebautizado como La Vanguardia Española. Para hacerse cargo del rotativo barcelonés, el 1 de mayo de 1939, fue nombrado director el periodista murciano Luis de Galinsoga, quien venía de dirigir en los dos últimos años el ABC de Sevilla.

[Relacionado: Cuando la dictadura franquista temía más a los lápices que a las balas]

Galinsoga destacaba por su férrea defensa del franquismo y en más de una ocasión se le había acusado de llegar a ser incluso ‘más franquista que el propio Franco’ (recordado es su adulador elogio al dictador en su libro de 1956 ‘Centinela de Occidente’).

Pero entre las muchas cosas por las que Luis de Galinsoga dejó un mal recuerdo, en las dos décadas que estuvo al frente de La Vanguardia Española, destaca el incidente que protagonizó el 21 de junio de 1959 en la iglesia de Sant Idelfons de Barcelona y que pasó a ser conocido como ‘Caso Galinsoga’, el cual desembocó en su fulminante destitución un año después.

Fiel a su tradición de ir a la misa dominical, Galinsoga había acudido el 14 de junio a una ceremonia pero lo hizo a las 9 de la mañana, una hora diferente a como lo hacía habitualmente. En aquel tiempo las misas se celebraban en latín pero la homilía solía ser en castellano, pero se encontró con la sorpresa que mosén Narcís Seguer dio su sermón en catalán.

Centinela de Occidente, libro de Luis de Galinsoga dedicado a elogiar a Franco (todocoleccion.net)
Centinela de Occidente, libro de Luis de Galinsoga dedicado a elogiar a Franco (todocoleccion.net)

Quiso comprobar si había sido un hecho aislado o algo que se hacía con asiduidad, por lo que una semana después (el 21 de junio) volvió a acudir a la misa de las 9 y comprobó que la homilía del sacerdote era nuevamente en catalán, motivo por el que Galinsoga se dirigió hasta la sacristía donde encontró a dos personas (un cura y un sacristán) y protestó por el hecho de que mosén Seguer estuviera hablando en catalán.

Se le trató de explicar que, excepcionalmente, de vez en cuando en la misa de 9 realizaba la homilía en catalán como deferencia a un grupo de feligreses que asistían asiduamente a ese horario y que así lo habían solicitado al sacerdote, pero que el resto de sermones (de la media docena de oficios religiosos que por aquel entonces se hacía cada domingo) eran en castellano.

[Te puede interesar: Cuando en España también se atentaba contra las revistas satíricas]

Galinsoga empezó a gritar que aquello era intolerable, sacó de su cartera una tarjeta de visita que lanzó sobre la mesa, amenazó al sacristán y al cura de que no sabían con quién estaban tratando y acto seguido exclamó enfurecido que le dijeran al mosén y todos los feligreses eran una mierda. Salió de la sacristía y mientras iba camino de la calle (atravesando la iglesia) seguía farfullando en contra de los catalanes, cuando una de las parroquianas que había asistido a la misa le llamó la atención al tiempo que le decía que era un grosero, momento en el que el periodista acabó gritando Todos los catalanes son una mierda’ que resonó en toda la iglesia.

Manifiesto contra Luis de Galinsoga (juanfernandezkrohn.blogspot.com)
Manifiesto contra Luis de Galinsoga (juanfernandezkrohn.blogspot.com)

El incidente fue muy comentado a lo largo de las siguientes semanas, en las que grupos de católicos y catalanistas decidieron unir fuerzas para organizar actos en contra de Luis de Galinsoga y denunciar su actitud catalanofóbica. Dicho colectivo estuvo encabezado por un joven Jordi Pujol, quien lideró una serie de acciones que desembocaron en su encarcelamiento un año después (en el conocido como ‘sucesos del Palau de la Música’).

Por su parte, el mosén de la parroquia de San Idelfonso, Narcís Seguer, intercambió varias cartas con el director de La Vanguardia, a quién intentó hacer ver lo inadecuado de su actitud, aunque Galinsoga, admitiendo que fue él quien se presentó en la sacristía, negó  que profiriese tales palabras.

Durante los siguientes meses muchos fueron los suscriptores que se dieron de baja del periódico, las ventas descendieron notablemente y también retiraron sus anuncios bastantes empresas. Al mismo tiempo tuvo lugar un buen número de actos de protesta por parte de representantes de todos los grupos sociales y económicos, así como de la burguesía catalana, haciendo llegar hasta el mismísimo Franco el malestar general por el ‘Caso Galinsoga’, que acabó con la destitución, por parte del Consejo de Ministros, del polémico director de La Vanguardia Española el 5 de febrero de 1960.

Como dato anecdótico, cabe destacar que el sustituto de Galinsoga fue Manuel Aznar Zubigaray, uno de los fundadores en 1939 de la Agencia EFE y abuelo del que fuera presidente del Gobierno español, entre 1996 y 2004, José María Aznar.

Fuentes: enciclopedia.cat / Jordi Pujol: en nombre de Cataluña de Félix Martínez y Jordi Oliveres / juanfernandezkrohn / antropologia.cat

[Te puede interesar: Los independentistas catalanes que lucharon en la Primera Guerra Mundial]

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente