El acto que hizo cambiar las cosas en los derechos civiles de las personas negras

Alfred López
Rosa Parks pasó a la Historia por no querer ceder su asiento a un blanco en el autobús (Associated Press / Yahoo.com)
Rosa Parks pasó a la Historia por no querer ceder su asiento a un blanco en el autobús (Associated Press / Yahoo.com)

Se conmemora estos días el 60 aniversario de un hecho  trascendente que ayudó a cambiar mucho las cosas en lo que respecta a los derechos civiles de las personas negras y se menciona con asiduidad a Rosa Parks como la mujer que consiguió dar el primer paso al negarse a ceder su asiento a una persona blanca en un autobús de Montgomery (Alabama) el 1 de diciembre de 1955.

Pero hay otra mujer cuyo nombre también debería ir acompañando al de Parks en todos los homenajes y que es injusta y frecuentemente olvidado: Claudette Colvin, una adolescente de quince años que nueve meses antes (el 2 de marzo) había hecho el mismo acto al no querer levantarse para que una mujer blanca se sentase.

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Injustamente la historia de Claudette Colvin no ha trascendido igual que la de Rosa Parks (montgomeryboycott)
Injustamente la historia de Claudette Colvin no ha trascendido igual que la de Rosa Parks (montgomeryboycott)

Claudette, al igual que Rosa Parks, fue detenida, juzgada y acusada de alteración del orden, atacar a los policías que la arrestaron y violar la ley de segregación racial. Su caso realmente dio pie a que el joven abogado Fred David Gray, que llevó su defensa, consiguiese que el asunto llegase hasta la Corte Suprema de Estados Unidos y éstos dictaminaran que se debía poner fin a la segregación racial en los autobuses del Estado de Alabama.

Pero entonces ¿por qué la historia de la joven Claudette Colvin ha pasado casi desapercibida y sin embargo es sumamente conocida la de Rosa Parks? Muy sencillo: por quedarse embarazada

La adolescente Claudette, aquel mismo verano de 1955, fue agredida sexualmente por un hombre mayor que ella (además de piel blanca). Víctima del abusó quedó en estado.

Si le sumamos que la joven no quiso delatar a su violador (por miedo a las represalias) y por tanto iba a quedarse como ‘madre soltera’, esto provocó que los encorsetados y puritanos miembros de la comunidad religiosa que había tras las plataformas en defensa de los derechos de las personas negras se opusieran a hacer público su apoyo en un caso de denuncia racial en el que la protagonista era una joven adolescente embarazada (era más grave para ellos el hecho del embarazo que la discriminación racista que padecían).

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Así fue como el caso de Claudette Colvin, su juicio, sentencia y posteriores apelaciones fuese ampliamente desconocido por la inmensa mayoría de personas.

La NAACP (siglas en inglés de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color) a la que pertenecía como miembro Claudette también prefirió no dar bombo al asunto y buscó una mejor ocasión en la que volver a poner en marcha otro acto de protesta por la segregación racial en los autobuses.

Y encontró esa nueva oportunidad en la persona de Rosa Parks, que ocupaba el puesto de secretaria en la NAACP (aparte de ganarse la vida como costudera), quien protagonizó el incidente, mundialmente conocido, el 1 de diciembre de 1955 y por el que pasó a la Historia como una de las figuras más importantes e influyentes del movimiento por los derechos civiles de los EEUU junto a Martin Luther King, Bob Moses, Ella Baker o Malcolm X (entre otros).

Por su parte Claudette Colvin ha llevado una vida prácticamente anónima en todo este tiempo. Un año después de dar a luz se trasladó a vivir a Nueva York, donde residía una hermana suya, y entró a trabajar como auxiliar de enfermería en una residencia de ancianos. Se jubiló en 2004 y a partir de ese año retomó su activismo pro derechos civiles.

Fuentes de consulta: theguardian / usembassy.gov / tolerance.org / montgomeryboycott

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