Yuka, el mamut atacado por leones y descuartizado por humanos

Cuaderno de Ciencias

Conocer qué ocurrió en el pasado no es tarea fácil. Campos como la historia, la arqueología, la paleontología o la astronomía tienen ante sí todo un universo de posibilidades y muy pocas pistas para averiguar cómo eran las cosas hace miles e incluso millones de años. Es un juego de detectives en el que se intenta resolver un complicado caso con apenas unos pocos indicios.

Sin embargo, de vez en cuando la suerte se pone de nuestro lado y de repente aparecen nuevas pistas. Los estudiosos encuentran una nueva pieza con la que completar el rompecabezas del pasado... La última de ellas surge en Siberia y es un mamut lanudo.

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Les presento a Yuka, una cría de mamut de unos dos años y medio. Sus restos se han encontrado gracias a una expedición conjunta de las cadenas televisivas BBC y Discovery Channel, y representan uno de los ejemplares más completos y bien conservados que tenemos hasta el momento.

Está tan bien conservado que los científicos han podido reconstruir su breve y dramática historia gracias a las evidencias que aún perduran visibles en su cuerpo. Una escena de lucha y caza ocurrida hace 10.000 años que nos revela lo dura y peligrosa que podía llegar a ser la supervivencia en esa época.

El director del Museo de la Universidad de Michigan de Paleontología, Daniel Fisher, a la vista de los cortes y heridas que aún presenta el pequeño mamut, relata en Discovery cómo Yuka fue perseguida por varios leones. Esta persecución dejó en la piel del mamut profundos rasguños sin cicatrizar en el costado y numerosos mordiscos en la cola.

En su desesperada huida, el mamut lanudo tropezó cayendo al suelo y rompiéndose una pata, como demuestran las lesiones que aún conserva en una de sus piernas traseras.

Es en este momento cuando aparece el hombre, que ahuyenta a los felinos y se queda con la presa. Los paleontólogos han encontrado señales de cortes y hendiduras realizadas con herramientas en el cuerpo de Yuka, lo que indica que posteriormente el mamut fue descuartizado por seres humanos.

Nuestros antepasados se dieron un buen festín con aquel mamut lanudo y, finalmente, guardaron bajo tierra el resto del cuerpo y la piel, posiblemente para utilizarlos posteriormente. Esto es lo que han encontrado los científicos 10.000 años después.

La vida y contundente muerte de Yuka nos sirve para hacernos una idea más completa de la azarosa vida de nuestros primeros antepasados y será llevada a la pantalla por la BBC, que ya prepara un documental titulado "Wooly mamut: Secrets from the ice". Además, los restos de esta cría de mamut también podrían ayudar a una de las clonaciones más buscadas durante los últimos años: recrear genenéticamente un mamut, un proyecto que algunos piensan posible en un plazo de tan solo unos años.