Una máquina supera por primera vez el Test de Turing

Cuaderno de Ciencias
No... Ganar al ajedrez no es suficiente para que una máquina sea inteligente

La inteligencia es quizá uno de los conceptos más difíciles de definir. Utilizamos a diario esta palabra pero no sabríamos identificarla exactamente con una cualidad en concreto. Quizá con un conjunto de habilidades unidas como una buena memoria, una alta creatividad, facilidad para asociar ideas y vislumbrar resultados… Si además hablamos de “otros” tipos de inteligencia el concepto crece y se hace aún más difuso… inteligencia emocional, inteligencia social, inteligencia artificial…

Cuando decimos que alguien es inteligente podemos tener más o menos claro a qué nos referimos. Si hablamos de animales inteligentes, también puede ser sencillo puesto que sin ir más lejos en este Cuaderno de Ciencias hemos asistido a conductas ciertamente inteligentes como la de los cuervos de Nueva Caledonia, por citar solo algunas… Pero cuando hablamos de máquinas, la línea se difumina y cada vez es más complicado saber de qué estamos hablando.

Evidentemente tienen más memoria que nosotros, son más rápidas haciendo cálculos y resolviendo problemas, pero… ¿Cuándo podemos decir que una máquina, una computadora o un robot son inteligentes?

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Uno de los más célebres intentos para dilucidar esta cuestión se le ocurrió al matemático británico Alan Turing que a mediados de la década de los años ’50 lanzó la siguiente propuesta: Si una computadora es capaz de comportarse de manera inteligente, eso significa que lo es. Así nació el llamado “Test de Turing” que consiste en poner a prueba a las maquinas frente a la capacidad deductiva y la propia inteligencia de los humanos.

La versión más utilizada del Test de Turing requiere dos habitaciones, en una colocamos a un ser humano y en otra a una computadora. Elegimos a un grupo de personas que tendrán que averiguar quién es el humano y quien la computadora. En otras versiones del Test tan solo es necesaria una habitación y los jurados deben deducir quien (o qué) está tras ellas, mediante conversaciones, preguntas y respuestas… Así, daremos por hecho que si una máquina es capaz de engañar y hacerse pasar por una persona entonces es lo suficientemente hábil como para llamarla inteligente.

Durante décadas miles de computadoras y programas han intentado superar este reto y aún ninguna lo había conseguido. Algunas se habían acercado mucho e incluso otras lo habían logrado pero utilizando formularios de preguntas ya fijados de antemano…

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El nombre de “Eugene Goostman” no corresponde a ninguna persona física, sino a un programa desarrollado por los informáticos Vladimir Veselov y Eugene Demchenko que de hecho ha sido el primero en hacerse pasar efectivamente por una persona física en el Test de Turing.

El programa Eugene Goostman.

Nos encontramos ante la primera vez que una serie de letras, números y líneas de código desarrolladas para hacerse pasar por un “adolescente” de trece años, ha conseguido engañar a un número suficiente de jurados (un 30%) de que no estaban hablando con una máquina sino con un ser humano.

El evento se desarrolló en la Royal Society de Londres y ante ese alto porcentaje de jurados convencidos de que estaban hablando con un humano, los responsables del test han anunciado que “Eugene Goostman” es oficialmente el primer programa de ordenador que supera la prueba de Turing.

La afirmación de The Independient suena bastante rimbombante pero en realidad tampoco hay que hacer un mundo... Lo cierto es que ese "tope" del 30% de jurados engañados por la máquina no es más que una predicción que el propio Turing se atrevió a vaticinar en los '50 cuando dijo que si seguía esta progresión y avances tecnológicos, mas o menos sobre el año 2000 un ordenador sería capaz de convencer a un 30% de los entrevistados...

No es un test que otorgue directamente inteligencia... pero sí que me parece curioso e interesante para analizar tanto los resultados obtenidos por algunas máquinas como los enormes avances de la informática conseguidos en las últimas décadas… Sin embargo, ¿podemos llamar realmente inteligente a “Eugene Goostman”?

Yo tengo mis dudas y me muestro reacio a utilizar esa palabra con una máquina a pesar de los resultados… Recordemos que este test se basa principalmente en los humanos que hacen de jurado. Se suele decir que una cadena es tan fuerte como el más débil de sus eslabones, y en este tipo de pruebas los humanos que participan como jueces son el elemento a tener en cuenta.

No digo que los jueces (o al menos un 30% de ellos) hayan sido torpes con sus preguntas o sus averiguaciones pero también es cierto que si realizas muchas veces un test, tarde o temprano te pueden tocar un cierto porcentaje de jurados menos hábiles… o quizá estén en lo cierto y estamos ante la primera máquina inteligente… yo no apostaría tanto.

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